27 de junio de 2019

Flanes de queso

Uno de los postres más aclamados.
En cualquier buen menú de restaurante, acaban su lista de postres con una variedad de flan, ya sea de café, de huevo, o el de queso, mi variedad favorita.

Y aunque no suelo hacerlos mucho en casa, hoy me he animado para traeros la receta de los flanes de requesón individuales más cremosos, suaves y riquísimos.

Con éste tipo de queso, el sabor es delicioso. Pero por supuesto siempre podéis adaptarlo a vuestro gusto, haciéndolo con otro tipo de queso fresco o incluso con el queso crema, con el que también estará buenísimo, aunque la textura no será tan interesante... Encontrar los "granitos" del queso batido sin triturar es una agradable sorpresa.
Además como cualquier buen flan que se precie, lo acompañaremos con un buen chorretón de caramelo líquido casero, y ya en el plato, con un punto de nata montada, que siempre apetece.


¡Espero que os guste!







(2 pax)
INGREDIENTES:

  • 200 ml de leche entera
  • 100 ml de nata líquida
  • 60 g de requesón
  • 2 Huevos
  • 60 g de azúcar
  • Ralladura de limón
  • C/s de esencia de vainilla
  • 60 g de azúcar
  • 1 Cda de agua
  • Gotas de zumo de limón



PREPARACIÓN:

Primeramente vamos a hacer el caramelo líquido.
En un cazo ponemos el azúcar, el zumo de limón y el agua. 

Dejamos que se derrita a fuego bajo sin tocarlo ni moverlo para que el azúcar no se empapice.


Dejamos que coja un color ámbar, retiramos rápidamente ya que una vez fuera del fuego seguirá tostandose un tiempo,

Vertemos nuestro caramelo en los moldes desechables.

Ponemos a calentar la leche junto con la nata.

Agregamos el azúcar y dejamos que ésta se disuelva.

Añadimos la piel del limón junto con la esencia de vainilla.

Una vez que rompa a hervir, apartamos del fuego y dejamos que temple.

Entonces, en el vaso batidor, disponemos los huevos con el queso.

Le damos unos cuantos toques de manera que se mezcle bien pero sin triturar del todo el requesón, ya que conservar su textura es bastante interesante.

Cuando la leche se haya templado la agregamos a la mezcla de los huevos y el queso, colándola para retirar fácilmente la ralladura de limón.
Mezclamos.

Vertemos la mezcla en las flaneras llenándolas hasta el borde.

Disponemos las flaneras dentro de una fuente en la que hemos añadido agua caliente hasta que llegue a la mitad de los moldes.

Metemos en el horno precalentado a 180ºC durante 1 hora.
Hay quién cincuenta minutos los cuece con papel de aluminio, de manera que la corteza que se crea es mínima. A mi me gusta más que se note, así que los meto sin el directamente.

Pasado el tiempo, comprobamos con un palillo que estén bien cuajados en su interior.

Dejamos enfríar a temperatura ambiente, mientras los flanes se van desinchando.
Cubrimos con papel film cada flanera, refrigeramos durante 8 horas como mínimo antes de consumirlos.

Pasado el tiempo, con un cuchillo de filo plano, despegamos los bordes de la flanera.

Disponemos boca abajo en el plato de presentación y hacemos un pequeño corte en el molde de manera que se libere aire en el interior y sea más sencilla la caída.
Si aún así no cae, podemos dar calor con ayuda de un soplete de cocina, por todos los laterales de la flanera.

Desmoldamos.

Y servimos, acompañado de nata, de una confitura...
O sólo, para apreciar bien el sabor del caramelo y el queso.

Éste es el resultado final de nuestros flanes de queso.

¿Preparados para hincarle el diente?

¡Buenísimos!
Y esta es la textura que tienen en su interior.
¡Qué aproveche!



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