31 de diciembre de 2014

Pastel de cabracho

Último día del año, y quería celebrarlo de una manera especial, y es que este humilde y modesto blog me ha dado muchas satisfacciones en este 2014.
Además de haber cumplido un añito, he ganado dos premios, la familia de seguidores tanto por aquí como en el perfil de blogger y la fan-page de facebook ha crecido un montón...
Ha sido un año lleno de recetas y sensaciones que he querido transmitiros con cada plato, y que si os ha llegado debo decir que mi trabajo aquí está progresando adecuadamente; por que sin vosotros, mis seguidores, ésto no tendría sentido, y que estéis ahí es algo digno de agradecer.

Hoy quería traeros una receta especial, para una noche especial.
El paté, puding o pastel de cabracho es un plato muy popular en estas fiestas en muchas mesas navideñas. Es un aperitivo para untar o un primer plato espectacular.
Es una receta sencilla y rápida, en la que hay que tener mucha paciencia para despinar pero que a la hora de servir será fabuloso.

¡Espero que os guste!






INGREDIENTES:
  • 1/2 Cebolla
  • 3 Zanahorias
  • 2 Dientes de ajo 
  • 4 Huevos
  • 100 ml de agua
  • 1/2 Litro de leche
  • 1 Cabra entera (Incluidas las espinas)
  • 2 Filetes de merluza
  • 75 g de harina
  • C/s de tomate frito casero
  • Hierbas aromáticas al gusto: Pimienta, nuez moscado y una hoja de laurel
  • Sal
  • AOVE




PREPARACIÓN:

Ponemos el agua con un poquito de sal y la hoja de laurel en una olla y lo ponemos al fuego.

El cabracho es un pescado muy sabroso, con mucho sabor a marisco, que le va de perlas a un paté de pescado.
En nuestra pescadería de confianza, le pedimos que nos abra la cabra, nos saque los filetes y nos reserve espina y cabeza.

Disponemos en la olla con el agua la cabeza y la espina.
Los filetes de la cabra los reservamos.

Agregamos la leche.

 Dejamos hacer un buen fumet de pescado con la cazuela al fuego, sin que llegue a hervir para que no se forme nata, durante 40 minutos.

Mientras tanto, en otra cazuela con un chorro de aceite de oliva, ponemos la cebolla cortada en mirepoix.

Cuando la cebolla haya tomado un poquin de color, agregamos los ajos cortados en finas láminas.

Agregamos la zanahoria en vichy y rehogamos todas las verduras para formar una bresa, durante unos minutos a fuego suave pero constante, para que se hagan pero sin quemarse.

Nos aseguramos de que en los lomos de la cabra y los filetes de merluza no quede ni rastro de espinas. yo he estado un buen rato con mi pincita de despinar, pero éste es un paso que no hay que saltarse, por que no es nada agradable encontrarse algo en medio de un paté.
Cortamos en trocitos pequeños.

Agregamos todo el pescado a las verduras, subimos el fuego y dejamos rehogar hasta que el pescado se haga.

Entonces, agregamos de golpe la harina.
Rehogamos, dando vueltas hasta formar una especie de roux, para que se tueste la harina, y se le quite el sabor a puro.

Pasados unos minutos, cuando tengamos la harina totalmente integrada,  agregamos la leche aún caliente pasándola por un chino para que no se cuele ninguna espinita.

Con ayuda de las varillas, mezclamos hasta obtener una farsa, como si fuera una bechamel.

Una vez esté bien mezclada, añadimos un chorro de tomate frito, al gusto.
Éste, aparte de que le aportará un poquito de sabor, es para darle un toque de color. Así que cuanto más echeis vuestro paté tendrá una tonalidad más fuerte, y viceversa.
A mi me gusta echar una buena cantidad, hasta obtener un color asalmonado.

Trituramos la farsa con ayuda de una batidora.

Rectificamos de sal, y agregamos pimienta recién molida.

Incorporamos un toque de nuez moscada.
Ésta especia es utilizada en recetas muy concretas de la cocina, sobre todo en la salsa bechamel, y derivados, como es el caso. Pero también es muy utilizada en la repostería y en los platos típicos de la cocina india.
Se ha de agregar en las recetas en las fases finales para que no adquiera demasiada cocción y su sabor sea desagradable. Enriquece los platos con un aroma y un sabor muy peculiar, entre cítrico y floral.

Agregamos los huevos y trituramos de nuevo.

Disponemos un molde cubierto por papel film (Que ha de estar lo más estirado posible para que no le queden estrías al cabracho) y vertemos la farsa.

Colocamos el molde en una bandeja de horno con agua, como si fuera una especie de baño Mª.
Ésto hará que el calor del horno no se deposite con fuerza sobre la superficie del pastel, si no que lo haga sobre el agua, y así conseguiremos que no se forme una costra dura y sobre todo, que no se queme.

Horneamos durante 1 hora a 140º C.

Tras este tiempo, dejamos que el pastel se enfríe para poder manejarlo.

Una vez haya templado, vemos como el pastel se resbala y se desprende con total facilidad del film.

Buscamos una fuente para presentación del mismo diámetro que el pastel.
Si tiene relieve como ésta mia al reposar en frío, quedará la forma. (Por si se quiere voltear de nuevo)

Con ayuda de un vuelca tortillas, le damos la vuelta al cabracho, y le quitamos el film.
Como veis, por mucho que se estire el papel film, van a quedar arrugas.

Damos la vuelta y disponemos el pastel en nuestra fuente de presentación.
Dejamos enfriar en el frigorífico durante una noche entera.
Éste es el resultado final de nuestro cabracho.

Sobre tostadas calientes o biscotes, extendemos el pastel.

Para presentarlo, podemos añadirle un poquito de mayonesa, que le dará una chispa de sabor muy buena.

O simplemente solo. Estará buenísimo de ambas maneras.
¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado😊

Seguir con la receta

29 de diciembre de 2014

Tarta de construcción

Un añito más, he sido la encargada de hacerle la tarta de su fiesta de cumpleaños a mi primín Agus.
Él llevaba esperando que llegara el día desde hacía meses, cuando veía a sus amiguitos celebrarlo, así que cuando llegó la ansiada tarde no podía estar más emocionado (por no decir histérico...jijiiji)
La tarta tiene un gran protagonismo en toda fiesta, ya que el momento culminante es cuando se soplan las velas, y se piden los deseos!
Además, esta tarta ha sido bastante especial, ya que fue bastante meditada, y al final mi prima y yo nos decidimos por ésta decoración tan genial, para niños que no dejan de trabajar ni el día de su cumpleaños! 
Triunfó. 
Estaba buenísima, la crema de naranja tiene un sabor muy ligero y al ser tan chocolateada contrasta muy bien.
En cuanto a la decoración... Imaginaros! La cara de los pequeños fue un poema, y la verdad a mi me dió mucha pena meterle el cuchillo y empezar a cortarla! jiji
A mi primito decirle que ya le queda menos para la próxima, pero con calma, con calma, dentro de un tiempo dirá a ver por qué corren tanto los años!
Muchas felicidades piquiñín <3

¡Espero que os guste!




(16 Raciones)
INGREDIENTES:

Para los bizcochos de plancha:
  • 600 g de claras de huevo
  • 300 g de yemas de huevo
  • 560 g de harina
  • 500 g de azúcar granillo
  • 1 Cdita de sal
  • C/s de cacao puro
  • 1 Vaina de vainilla



Para el almíbar:
  • 200 g de azúcar
  • 400 ml de agua
  • 1 Chorro de Cointreau



Para la crema de naranja:
  • 5 Huevos
  • 80 g de azúcar granillo 
  • 30 g de maizena
  • 80 g de mantequilla
  • 200 ml de zumo de naranja
  • 2 Hojas de gelatina
  • C/s de Ralladura de naranja



Para los bombones roca:
  • 250 g de cobertura de chocolate
  • 250 g de almendra croqante
  • 20 g de manteca de cacao



Para la decoración:
  • 100 ml de nata líquida
  • C/s de cacao
  • C/s de cobertura de chocolate
  • C/s de arroz inflado chocolateado




PREPARACIÓN:


Para la crema de naranja:

La haremos el día antes de usarla, para que repose. La haremos de igual modo que en la receta del Tronco de Navidad.




Para los bizcochos de plancha:


Dividiremos los ingredientes en dos partes iguales.
Haremos los bizcochos de igual manera que en la receta del Brazo de gitano.
A una parte de los ingredientes le añadiremos la vaina de vainilla, a la otra mitad, el cacao en polvo.
Cuando los bizcochos estén listos, los cortamos por igual con un molde redondo de 24 cm de diámetro.



Para el almíbar:
Ponemos todos los ingredientes en una cazuela con la tapa puesta, y dejamos cocer a baja temperatura, sin que llegue a hervir, durante 45 minutos.



Para los bombones roca:

Derretiremos la cobertura de chocolate en un bol al baño Mª, a fuego suave para que evitar que entre agua al hervir.

Cuando la cobertura se haya derretido, incorporamos la manteca de cacao, removemos bien hasta que se disuelva, y después, apartamos del calor.

Fuera del fuego, agregamos la almendra crocante de golpe.

Vamos mezclando con la ayuda de una lengua de cocina hasta que la almendra quede totalmente empapada.

Entonces, con una cuchara, vamos haciendo encima de un silpat nuestros bombones.

Los haremos lo más parecido posible, dejamos enfriar a temperatura ambiente durante una hora.

Pasado este tiempo, si se desea se pueden "masajear" las rocas hasta que queden redondas.
 Después las metemos en el frigorífico y las dejamos toda una noche hasta que se solidifiquen.



Para la tarta de construcción:

Colocamos el primer bizcocho de cacao encima de una rejilla superpuesta en la bandeja del horno.
Con ayuda de un pincel de cocina, pintamos el bizcocho con el almíbar hasta que se empape.

Agregamos una cucharada de la crema de naranja, suficiente para que cubra toda la base.

Con ayuda de una espátula de repostería, esparcimos.

 Montamos la nata con una máquina de varillas.

Cuando ya le quede poco tiempo de montado, agregamos el cacao al gusto, hasta que coloreé la nata.

Intercalamos el bizcocho de vainilla, y repetimas el proceso: volvemos a pintar con el almíbar.
Colocamos por encima la trufa y la esparcimos por toda la base.

Colocamos un bizcocho de cacao encima, y lo pintamos con almíbar.

Volvemos a echar crema de naranja y la repartimos. Ponemos otro bizcocho de cacao, y pintamos de nuevo con el almíbar.
Así es como ha de quedar la torre de tarta.


En un bol al baño Maria, ponemos la cobertura a derretir.

Con cuidado, bañamos los lados de la tarta, para que no se vea nada del relleno.

Después, bañamos la tarta con la cobertura vertiéndola en el centro, y dejando que caiga uniformemente por su propio peso.

Cuando esté totalmente cubierta dejamos que tome cuerpo a temperatura ambiente durante 30 minutos.

  Pasado ese tiempo, vamos colocando  los juguetes de construcción a nuestro gusto.

Yo lo he puesto asi:
Con el sobrante de la cobertura derretida mezclada con el arroz inflado, he hecho una especie de turrón casero que forma un montón en la pala de la máquina, También he colocado un par de bombones roca.

Una vez colocado, dejamos reposar durante una noche en el frigorífico.

A la hora de presentar, colocamos varios muñecos de construcción de juguete, para hacer una obra total en nuestra tarta.
Éste es el resultado final de nuestra preciosa tarta de construcción.

Y así es como se veía la tarta al corte en su presentación.
¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado😊

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© Andreíta come de todo