26 de abril de 2020

Berenjenas a la parmesana

O como se dice en Sicilia, lugar de origen de este plato: Parmigiana di melanzane.
Un exquisito plato, sencillo y suculento, como todo lo proveniente de Italia, que hasta mi chico ha vitoreado.

Y es que yo siempre pensé que para tener que esconder un ingrediente en el plato, tendría que haber niños... Pero en mi casa también pasa, aún haciendo 20 años que se ha alcanzado la edad adulta 😓
A mi chico le cuesta muchísimo la berenjena, y no hay forma de que la tome a gusto.
Me resulta súper extraño, porque el problema lo tiene con la textura de la piel, así que útimamente para muchas preparaciones como el pisto las suelo pelar.
Y preparé este plato con cierta reticencia, pero nada más lejos de la realidad, quizás fué el truco de la sal en la berenjena, o quizás pura casualidad, pero he de decir que nos encantó a los dos.

¡Espero que os guste!



Con ésta receta participo en:

El Reto #Asaltablogs es una divertida manera de conocer blogs ajenos, y tras hurgar  por todas sus recetas, cocinar una de ellas dándole nuestra propia versión.
Hemos tenido que posponer el asalto a Croketypot hasta el día de hoy. Y es que con todo lo que estamos viviendo, apenas hay humor para muchas cosas, pero por fin estamos aquí.
Yo he hecho su receta de Parmigiana di melanzane, que me llamó muchísimo la atención... Y no me equivoqué, ¡Qué plato tan rico! Ha sido un placer pasar por tu cocina.





(2 pax)
INGREDIENTES:

  • 1 Berenjena grande
  • 15 g de mantequilla
  • 250 ml de tomate frito casero
  • 1 Cebolla mediana
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cdita de azúcar
  • 1 Cdita de harina
  • C/s de harina para el rebozado
  • 1 Huevo
  • C/s de queso mozzarella
  • 1 Loncha de queso emmental
  • Sal y pimienta
  • Especias y hierbas aromáticas: C/s de cayena en polvo, C/s de albahaca
  • AOVE



PREPARACIÓN:

Primeramente, cortamos la berenjena en rodajas de 1 cm aproximadamente, les echamos sal, mezclamos y reservamos durante 30 minutos, hasta que la usemos.
Ahora haremos un tomate frito casero especial para ésta receta.
En una sartén disponemos el AOVE con la mantequilla a fuego suave, para que ésta se derrita sin humear.

Entonces, agregamos la cebolla en brunoise y el diente de ajo picado.

Dejamos unos minutos al fuego hasta que tomen color.

Agregamos la harina, y removemos para que se tueste un poquito.

Añadimos entonces, nuestro tomate frito casero.

Añadimos la cucharadita de azúcar, para contrarrestar la acidez de la salsa de tomate, la cayena al gusto y la albahaca.
Removemos, y dejamos reducir al fuego durante 15 minutos.

Pasado el tiempo, nuestras rodajas de berenjena habrán soltado agua gracias al contacto con la sal, y de ésta manera formarán una especie de película impermeable que hace que no filtren aceite en la fritura. Sé que parece increíble por que normalmente son como esponjas, pero funciona de veras.
Secamos con papel absorbente por todos lados, y procedemos al rebozado, pasándolas primero por harina.

Después, batimos un huevo y las pasamos por él.

E inmediatamente después las pasamos a la sartén con abundante cantidad de aceite de fritura caliente.

Una vez las tengamos bien doradas las pasamos a un papel absorbente que recoja la grasa sobrante.

Mientras tanto, nuestro tomate estará listo. Apartamos del fuego.

Y ahora es momento de montar nuestro plato.
En una fuente apta para horno previamente engrasada con un poco de AOVE, disponemos un par de rodajas de berenjena, colocándolas en función a su tamaño de mayor a menor, hasta formar una torre.

De manera que colocaremos la berenjena, con un par de cucharadas del tomate que hemos preparado por encima, otra rodaja de berenjena y queso mozzarella rallado.

Y sobre ellas de nuevo la misma serie, finalizando con una loncha de queso emmental por encima y más mozzarella rallada.

Las llevamos al horno precalentado a 180ºC.

Y horneamos durante 15 minutos aproximadamente.

Servimos en el plato de presentación, y espolvoreamos un poco de perejil a modo decorativo.

Éste es el resultado final de nuestras berenjenas a la parmesana.

Dan ganas de hincarle el diente, ¿Verdad?

Y así se ven en su interior.
¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊
Seguir con la receta

24 de abril de 2020

Canelones de atún

Los canelones caseros son uno de esos platos que suelen gustar mucho y al que nadie se niega, y aunque lleven su tiempo y bastante dedicación, no podemos decir que no a prepararlos de vez en cuando.
Bien es cierto, que desde que se venden los tubos para canelones preparados, la ejecución es mucho más sencilla, y si no te complicas mucho con el relleno... En un ratito están listos para degustarlos.

Yo no sé si es cuestión de tradición pero aún habiendo probado los de marisco tan festivos, o los tan sorprendentes de setas a la trufa, me sigo quedando con los clásicos de carne.
O al menos, hasta ahora.
Y es que por raro que os pueda parecer, es la primera vez que me decanto por hacerlos de atún, y en casa han triunfado, no ha quedado ni uno en el plato.


¡Qué aproveche!



Con ésta receta participo en:

En el reto tus recetas, dónde hacemos un plato usando como norma principal, un ingrediente elegido a votación que haya pasado por un proceso de elaboración y envasado, como lo es el atún en conserva, ese ingrediente tan versátil que no falta en nuestras despensas.
Para ver las estupendas recetas que hemos preparado con él, podéis hacerlo en Reto tus recetas: Atún en conserva.





(2 pax)
INGREDIENTES:
  • 8 Tubos de canelones
  • C/s de bechamel
  • 200 g de atún en conserva
  • 2 Tomates
  • 1 Cebolla pequeña
  • 1/2 Pimiento verde
  • C/s de queso rallado
  • Sal y pimienta
  • Especias y hierbas aromáticas: C/s de perejil fresco, albahaca, C/s de cayena molida



PREPARACIÓN:

Hacemos una bechamel rala, como la de la lasaña boloñesa.
Primeramente vamos a pochar las verduras de nuestro relleno.
Para ello, sacamos un par de cucharadas del aceite en el que se ha conservado el atún.


Lo calentamos en una sartén, y agregamos la cebolla picada.

Una vez que ésta haya comenzado a dorarse, agregamos el pimiento verde cortado en brunoise, y la cayena al gusto.

Añadimos el tomate triturado.

Subimos el fuego, y cuando rompa a hervir, bajamos la temperatura hasta que mantenga el hervor.
Dejamos reducir durante unos minutos.

Mientras tanto, en una cazuela con agua hirviendo, cocemos los canelones durante el tiempo que marque el paquete.

Mientras tanto, añadimos el atún, previamente escurrido del aceite.

Desmigamos el atún en las verduras, y dejamos que se cocine durante unos minutos, hasta que reduzca lo máximo posible.
Entonces, apartamos del fuego.

Para entonces, nuestros canelones estarán perfectamente cocidos.
Con cuidado de no quemarnos, rellenamos nuestros canelones con el relleno de atún y verduras.

Agregamos un poquito de bechamel en la base de una fuente apta para horno.
La extendemos, y sobre ella, vamos poniendo los tubos de pasta rellenos.

Hasta acabar con todos los tubos y todo el relleno.

Cubrimos con la bechamel.

Y agregamos el queso rallado por encima.
Llevamos al horno precalentado a 180ºC.

Y cocinamos durante aproximadamente 15 minutos, hasta que se gratine.

Entonces, sacamos del horno y llevamos inmediatamente a la mesa.

Éste es el resultado final de nuestros canelones de atún.

Con ayuda de una espátula, servimos en un plato.

Así se ven.

Listos para comer.

¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊
Seguir con la receta

23 de abril de 2020

Porridge

Toda la vida he tenido un problema con el desayuno.

Empezando porque odio el chocolate soluble y empecé a tomar café desde muy niña, en la época de instituto madrugaba considerablemente y nunca desayunaba hasta el recreo del mediodía, cuando todo era poco para mi hambre voraz.
Desde que vivo con mi pareja lo he cogido por rutina, e incluso por gusto, de hecho algunos fines de semana suelo hacer cositas ricas como tortitastostadas francesas o, si estoy muy inspirada, chocolate con churros.
Pero en mi anterior trabajo, cuando me levantaba cada día a las 5 a.m. se me volvía a hacer cuesta arriba el desayunar. Y sin duda, las gachas de avena, o porridge fueron mi salvación para no ir al trabajo con el estómago vacío.

He probado desde entonces, unas cuantas versiones, pero os aseguro que no hay unas gachas de avena igual a éstas que os traigo hoy.

¡Espero que os guste!


Una receta para el reto:

En el reto de la Cocina Typical Spanish, se nos dará un requisito ya sea un ingrediente, un plato o una forma de preparación que tenemos que hacer, y todos nos meteremos de lleno en la cocina, para obtener un plato #TypicalSpanish.
Aunque hay excepciones, y una de ellas la tendremos en ésta ocasión cuando no importa la procedencia, tan sólo tenemos que hacer una receta inspirada o que forme parte directa de un libro.
Como en éste caso, donde el porridge era lo que Oliver Twist pedía suplicando: "Please Sir, I want some more". Un libro que leí en la época de instituto.
Un libro que relata la vida de éste joven huérfano, sometido al hambre, frío y continuos maltratos hasta que huye a Londres, y tiene la mala suerte de toparse con ladrones y un truhán que intenta convertirlo en carterista. Pero tras varias aventuras, comienza a descubrir cosas sobre sus padres y cómo su hermanastro está haciendo todo lo posible por fastidiarlo. Pero ya sabéis que a los que saben esperar, les pasan cosas buenas, y finalmente Oliver disfrutará su herencia con todos los que le ayudaron por el camino. Un mensaje precioso que todos deberíamos poner en práctica: Rodéate de gente que sume.
Podéis ver el resto de recetas en: La cocina TS: #DíaDelLibroTS





INGREDIENTES:

  • 150 ml de leche
  • 150 ml de agua
  • 60 g de copos de avena
  • 15 g de azúcar moreno
  • 1 Cdita de sal en escamas
  • C/s de leche
  • C/s de sirope de arce



PREPARACIÓN:

En un cazo, ponemos el agua y la leche.
Yo en mi caso usaré leche semidesnatada, que es la que tomamos en casa.

Agregamos la sal, que acentuará los sabores.

Llevamos al fuego, hasta que humee y rompa a hervir.

En ese momento, apartar del fuego, añadir los copos de avena y mezclar.

Bajamos el fuego  y ponemos de nuevo el cazo en él, de manera que el hervor sea casi imperceptible, pero aún siga caliente.

Cocinamos durante 20 minutos, removiendo frecuentemente, ya que una vez que comienza a espesar, es muy fácil que se pegue abajo.

Cuando apenas falten dos minutos para acabar el tiempo de cocción, agregamos el azúcar moreno.

Mezclamos sin parar de remover.

 Entonces, vertemos en cuencos.
Reposamos durante un minuto.

Agregamos un chorro de leche por encima de la preparación, de manera que cubra  los laterales.

Si vamos a dejar enfríar para consumir más tarde, es importante menear de manera circular el cuenco, para que ésta leche empape también la parte central del porridge, de ésta manera no endurecerá tanto ni creará una costra demasiado dura. Otro truco sería, a la hora de refrigerar, cubrir cada cuenco con papel film "a piel", es decir, tocando directamente el porridge.

Servimos con el sirope de arce cerca.

Y, agregamos un chorrete.
De por sí, no estarán demasiado dulces, así que no tengáis miedo de echar. Además el sirope le da un toque super bueno.

Éste es el resultado final de nuestro porridge.

Listas para comer.

¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊
Seguir con la receta

© Andreíta come de todo