31 de agosto de 2015

Torta de azúcar

Si hay un dulce que me transporte a mi infancia, sin duda es éste.
Las tardes en casa de mi bisabuela, jugando con las gallinas, en el huerto... Y para reponer fuerzas, a la hora de la merienda siempre había la típica torta de azúcar de nuestra tierra.
Y es que para los que son de aquí y están lejos, esto es un manjar. 
Bien lo sé yo, que mi hermana no es para nada golosa, y desde que está fuera, se la hace la boca agua por un buen cacho.

Es un pan aplanado dándole forma circular como si de una pizza se tratase, con hoyos echos con los dedos en la superficie, regado con aceite y espolvoreado de azúcar. Vamos una delicia.
Elaborada desde hace muchos años por los campesinos, no se conocen bien sus orígenes, pero en la actualidad es una especialidad con gran tradición y elaborada por la mayoría de las panaderías de la provincia.

Yo lo como en la merienda, sola, pero a mi chico le gusta dejarlo de una noche para otra para que esté duro y empaparlo en leche. Ya sabéis que como todo es cuestión de gustos, y sea como fuere, en cuanto lo probéis os encantará.

¡Espero que os guste!






(2 Unidades)
INGREDIENTES:

  • 500 g de harina
  • 300 ml de agua
  • 5 g de azúcar
  • 10 g de sal
  • 25 g de levadura de panadería
  • Azúcar para el "relleno"
  • Aceite de oliva al gusto



PREPARACIÓN:

En el bol del robot de cocina, ponemos el agua.
Por supuesto si no tenemos robot de cocina, podemos amasar manualmente.

Echamos la harina.

Añadimos la levadura de panadero.

Ponemos el gancho de amasar y comenzamos a mezclar.

Mezclamos hasta formar una masa homogénea, sin grumos.

Formamos una bola, y dejamos reposar durante 30 minutos.

Una vez haya pasado el tiempo, en una superficie enharinada, voleamos la masa para quitar el aire.
Con lo que ha crecido la masa, podríamos hacer dos tortas de tamaño normal (25cm de diámetro).

Dividimos la pieza en dos partes.

Con ayuda de un rodillo, amasamos una parte de las masas, dándole forma redonda, y dejándole un grosor de 2 cm, aproximadamente.
Con la otra mitad, podemos hacer otra torta o reservarla la otro día, como he hecho yo.

Colocamos la masa en la bandeja de horno con papel sulfurizado.

Con los dedos formamos hoyos, que no lleguen al final de la masa.

Vertemos aceite de oliva, a poder ser virgen extra, para que se note la calidad en el sabor del resultado final.

Con ayuda de un pincel de cocina, extendemos el aceite por toda la superficie de la masa.

Espolvoreamos azúcar por encima.

Metemos al horno precalentado a 200ºC durante unos 20 minutos.

Éste es el resultado final de nuestra torta de azúcar.
Dejamos reposar hasta que esté fría.

La superficie de la torta se tiene que ver un poco dorada.

Ummmmm me sabe a mi infancia
¡Qué aproveche!



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27 de agosto de 2015

Moussakka

Por el norte ya estamos sacando las mantinas para el sofá... Ya empieza a refrescar, a tener que ir con la chaquetina debajo del brazo, jejeje.
Así que hay que aprovechar hasta los últimos rayos de sol para disfrutar de la piscina, paseos y playa.
Uno de mis restaurantes favoritos en León, es un griego, y siempre que vamos a comer pido su deliciosa moussakka.
Y un día me decidí a probar a hacerla y la verdad es que es una pasada lo buenisima que está.
Como siempre digo el orgullo de ver como un platazo como éste te queda tan bien, es inmenso, y aunque sólo sea por eso te sabe mucho más bueno.
Pensaba dejarla para más adelante, pero a petición de un amigo que quiere hacerla... Aquí está mi receta de moussakka griego.

¡Espero que os guste!







(3 pax)
INGREDIENTES:
  • 2 Berenjenas
  • 1/2 Cebolla
  • 400 g de carne picada de ternera
  • C/s de queso rallado
  • Bechamel rala (Siguiendo la receta de la Lasaña bolognesa casera)
  • C/s de tomate frito casero
  • Hierbas aromáticas al gusto: Orégano, pimienta negra.
  • Sal
  • AOVE



PREPARACIÓN:

Conseguimos unas berenjenas de calidad y las limpiamos pasándolas por agua.
A la hora de escogerlas en la éstas deben estar brillantes y sin golpes.

Cortamos las berenjenas en láminas horizontales, para hacer unas grandes placas para la moussakka.
Las dejamos con un grosor de 1 cm aproximadamente, no demasiado finas para evitar que al montarla se rompan.

Salamos bien las láminas de berenjenas por ambos lados, y dejamos en una fuente para que suden y suelten el líquido amargo que contienen.
Las dejamos sobre 30´.

Mientras tanto, en una sartén con aceite de oliva al fuego, pochamos la cebolla previamente cortada en brunoise.

Salpimentamos la carne picada.
Ésta puede ser de cerdo o vacuno, o mixta. Eso según vuestros gustos.

Una vez que la cebolla ya ha enternecido y tiene un bonito color dorado, agregamos la carne picada.

Con ayuda de dos paletas de madera, para evitar que la sartén se raye, vamos desmenuzando la carne para evitar que al cocinarse, queden trozos grandes.

Una vez la hayamos desmenuzado dejamos cocinar unos minutos, para que tome color.

Ahora a vuestra elección, podéis coger y freír las berenjenas en sartén, o a la plancha. Pero yo en éste caso para hacerla un poco más saludable, (haciéndolas de esos modos absorben todo el aceite y quedan muy grasudas) las haré en el microondas.
Secamos las láminas de berenjena con papel absorvente, y regamos con un chorrito de aceite de oliva sobre todas las láminas.
Las disponemos en un plato y tapamos con la tapa del microondas, con la válvula abierta, para que haga un efecto vaporera.

Cocinamos a máxima potencia durante 8´. 
Como veis quedan perfectamente cocinadas.

Hacemos la bechamel siguiendo las indicaciones de la receta de Lasaña bolognesa casera. Ésta debe de quedar rala, perfecta para napar la moussakka.

Echamos tomate frito sobre la carne picada, la cantidad que deseemos.

Agregamos un chorretón de bechamel sobre la carne picada, esto hará que tenga una textura más cremosa.

Mezclamos y cocinamos unos minutos.
Después reservamos apartándolo del fuego.

Comenzamos a montar la moussakka.
En una fuente apta para horno, engrasamos el fondo con aceite de oliva.
Hay quién en el fondo agrega patata en láminas, creando una base más firme. Yo en éste caso, no lo haré.
Ponemos una capa de berenjenas.

Le ponemos un poquito de tomate frito por encima.

Disponemos por encima la farsa de la carne con las salsas.

Con ayuda de una lengua de cocina, extendemos la farsa.
Espolvoreamos con orégano.

En cuanto lo extendamos, cubrimos de nuevo con berenjena.

Repetimos el proceso hasta acabar con el relleno y las berenjenas.

Napamos la preparación con  la bechamel.

Espolvoreamos queso rallado por toda la superficie.

Metemos al horno precalentado a 200ºC y cocemos durante 30´.
Se va cociendo a la vez que se gratina.

Sacamos del horno, y dejamos templar unos minutos.
Éste es el resultado final de nuestra moussakka.

Cortamos con un cuchillo de sierra para no desmontarla, y con una espátula de cocina la sacamos.

Emplatamos.

Así se ve nuestra moussakka, diferenciándose perfectamente las capas.
¡Qué aproveche!



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22 de agosto de 2015

Milhojas de trufa y paraguayo

Se presenta un fin de semana movidito. 
Mi chico de vacaciones, una de las fiestas que más nos gustan de todo el verano... ¡Vamos a disfrutar de lo lindo!

Hace un par de semanas me compré una revista de cocina, que traía un especial de postres con frutas de temporada, de todo el año.

Pues oye, ¡Perfecto! De ahí saqué la idea para este pastel que hice para celebrar nuestro aniversario.
Un pastel con una textura delicada. Convirtiendo un sencillo bizcocho en un bocado exquisito cuando se cubre de chocolate, se rellena de crema y se corona con fruta de temporada.
Exquisito es poco. Y como podéis ver, bonito, es bonito un rato.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi séptima aportación al reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: Los paraguayos
- Verdura: El pepino

En la receta del mes pasado Wraps de pollo a la mediterránea ya incorporé la verdura escogida para éste mes, así que en ésta ocasión no he tenido ninguna duda,
Me he decantado por los paraguayos, que me encantan. En verano, junto con las nectarinas, el melón y la sandía son frutas indispensables en la lista de mi compra.
Resultan tan refrescantes, y están tan ricas!
En ésta ocasión, las usaré como elemento de decoración, y le darán un toque increíble al milhojas.





(2 pax)
INGREDIENTES:


Para el bizcocho:
  • 3 Huevos
  • 37´5 g de azúcar granillo
  • 45 g de harina
  • 1/2 Cdita de levadura en polvo



Para el relleno y decoración:
  • 250 ml de nata para montar
  • 25 g de azúcar granillo
  • 150 g de cobertura de chocolate
  • 150 g de paraguayo maduro




PREPARACIÓN:


- Para el bizcocho:

En el bol del robot de cocina, cascamos los huevos, con cuidado de que no se caiga ninguna traza de cáscara.
Por supuesto, si no se dispone de robot de cocina, se puede hacer manualmente siguiendo el mismo orden de pasos.

Agregar el azúcar.

Batir con la varilla mezcladora durante 3 o 4 minutos.

hasta obtener una mezcla esponjosa y blanquecina.

Incorporar la harina tamizada con la levadura.

Removemos hasta integrar por completo.

En la bandeja de horno  forrada con papel sulfurizado, vertemos la masa.

Extendemos la masa con ayuda de una espátula hasta formar una plancha fina.
Cocemos en el horno precalentado a 180ºC durante 14´.

Pasado el tiempo, cuando el bizcocho haya dorado ligeramente, sacamos del horno y dejamos templar.

Con cuidado le damos la vuelta al bizcocho y le quitamos poco a poco el papel sulfurizado.
Un  truco para que éste salga bien, es mojarlo con agua muy fría para que haya un cambio brusco de temperatura.

De ésta manera se despegará fácilmente y sin romper el bizcocho.


-Para el relleno y decoración:

Verter en un cazo la nata con el azúcar.

Calentamos la mezcla hasta que llegue a ebullición. En ese momento, apartar del fuego.

Troceamos el chocolate y lo ponemos en un cuenco.
Regamos el chocolate con la mezcla de nata y azúcar.

Removemos mientras el chocolate se funde.

Hasta obtener una crema homogénea.
Cuando se enfríe dejamos reposar la trufa en la nevera durante un par de horas.

Disponemos la preparación en el bol del robot de cocina y batimos con las varillas.

Batimos hasta obtener una trufa densa, con la misma consistencia que la de la nata montada.

Cortamos en 6 trozos del mismo tamaño, para hacer unas tartaletas iguales.

Introducimos la trufa en una manga pastelera con boquilla rizada.

Cubrimos con la trufa los bizcochos, apilando las gotas hasta cubrir toda la superficie.

Apilamos de tres en tres, con cuidado de no aplastar el relleno.

Fundimos el chocolate fondant en un cazo al baño Mª.

Cubrimos con éste la última placa de bizcocho del pastel.

Lavamos los paraguayos y las secamos con papel de cocina.
Ésta fruta, semejante al melocotón pero de forma aplastada se da de un plato que resulta ser mutación del melocotonero.
Su piel es aterciopelada, se da en climas templados y existen varias variedades de él: de pulpa blanca con, o sin vetas rojizas y de pulpa amarilla.

Las cortamos por la mitad, les quitamos los huesos y las partimos en láminas finas.
Las ponemos en la superficie de la tarta, decorando.

Servimos en seguida.
Éste es el resultado final de nuestras milhojas de trufa y paraguayos.

Muy buena y refrescante.
¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo