27 de noviembre de 2015

Crema de guisantes

No soy yo demasiado fan de los guisantes, todo sea dicho. 
Ya desde bien pequeña me negaba a comerlos, y eso que los que hacía mi madre eran de calidad, por que nos los llevaba mi abuelo de su huerta, recién cogida la vaina para nosotras sacarlos en casa.
¡Pero ni por esas! Siempre apartándolos en el arroz, en las carnes... Una de las peores cenas que recuerdo de toda mi vida, fue en unas vacaciones en la playa, mi tia nos hizo guisantes con jamón, y me tuve que comer el plato... Uffff
jajajaja Por suerte las cosas van cambiando con la edad, y ahora ya los admito, nunca los aparto de ninguna preparación, aunque tampoco sin abusar... Los guisantes con jamón creo que jamás sea capaz de comerlos.
Así que aprovechando que ya los tolero, y ya que yo estoy muy concienciada con la comida sana, y sobre todo equilibrada, hice ésta crema de guisantes que para mi sorpresa, me encantó.
Y es que aunque haya algunas cosas que nos gusten más que otras, no se puede abusar de nada y hay que comer de todo.
Además ahora que las temperaturas son bajas, se agradece llegar a casa y meterse para el cuerpo un plato de cuchara calentito, ¿O no?
¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 500 g de guisantes
- 1/2 Cebolla
- 1 Patata mediana
- 50 g de mantequilla
- 750 ml de caldo de verduras
- Sal
- Pimienta
- Jamón serrano
- Picatostes de pan



PREPARACIÓN:

En una cazuela con la mantequilla derretida lentamente para que no humee y la preparación adquiera un sabor a tostado, disponemos la cebolla limpia y troceada en juliana.

 Salpimentamos la cebolla, y sofreímos hasta que adquiera un leve tono dorado.

Agregamos la patata limpia, y cortada en cachelos.
Sofreímos unos minutos para que la patata suelte el almidón que hará que la preparación adquiera más cuerpo.

Incorporamos los guisantes y sofreímos unos minutos.
Como veis mis guisantes son de compra, si disponéis de ellos tiernos, recién cogidos de la huerta, también influirá para el resultado final.

Vertemos el caldo y a fuego fuerte dejamos que empiece a hervir.

 Cuando llegue a ebullición, bajamos la temperatura dejándolo a fuego medio. Cocemos durante 25 minutos aproximadamente, hasta que la patata esté tierna.

Retiramos del fuego, vertemos el contenido en el vaso de la batidora, y trituramos.
Si lo vemos necesario, pasamos la crema por un colador chino.
Si queremos, podemos finalizar la preparación con un último hervor agregándole un chorro de nata líquida, que le aportará más cremosidad.

En una sartén antiadherente, freímos las tiras de jamón con cuidado de que no se tuesten demasiado, ya que si no le quedará sabor a rancio.
No hace falta agregarle aceite ya que con el calor, la propia grasa del jamón se derretirá, como podéis observar en la foto.

Servimos la crema en boles individuales.

 Añadimos picatostes al gusto, y sobre éstos, tiras de jamón.

Éste es el resultado final de nuestra crema de guisantes.

Y así es su textura cuando coges una cucharada.
¡Qué aproveche!

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25 de noviembre de 2015

Empanada gallega de zamburiñas, rape y gambones

Hace un par de años, mi suegra tuvo un pequeño percance y tuvieron que operarla. Ya sabéis como está la sanidad... La mandaron operar a 400 km de casa, en Vigo. 
Una vez pasado el periodo de reposo, tenía que ir a revisión cada mes, durante un tiempo. El caso es que,  cada vez que iba a la revisión, volvía con las manos cargadas. 
Unas estupendísimas empanadas gallegas. Cada vez de un relleno distinto, a cada cual más bueno.
Las cosas como son, en ningún sitio se encuentran empanadas como las de Galicia, ¡Qué ricura!
Pues hace un par de meses, mi amiga Asiul del blog Marilú entre pucheros, empezó a fardar de empanadas en su facebook, y claro, una no es de piedra.
Como se debe a sus seguidores, y viendo la cantidad de likes que tenían sus empanadas, decidió grabar un  vídeo con el paso a paso de sus empanadas, y a mí, con ese acento galleguiño me conquistó.
Así que esa misma noche me puse con las manos en la masa...
Como le dije a ella, siempre había hecho las empanadas con hojaldre por que no había encontrado una masa de empanada buena. Pero desde luego, a partir de ahora siempre que haga empanada, la haré así. Está buenísima, un sabor delicioso, y la textura sensacional, crujiente en los bordes, y blanda en el centro... 
Y el relleno, ¿Qué voy a decir del relleno? Sólo por el nombre intuiréis lo buenísimo que estaba ¡Mi chico por poco me hace la ola!
¡Espero que os guste!






(12 porciones)
INGREDIENTES:


Para la masa:

- 500 g de harina
- Sal
- 110 ml de leche
- 110 ml de aceite de girasol
- 110 ml de vino blanco
- 2 Huevos (1 para la masa, y otro para el brillo)


Para el relleno:

- Aceite de oliva
- 1 Diente de ajo
- 8 Gambones
- 1 Cola de rape
- 1 Cebolla
- 2 Tomates pequeños
- 1 Hoja de laurel
- 1/2 Litro de agua
- 1 Bolsa de zamburiñas (25 Unidades)
- Perejil



PREPARACIÓN:


Para el relleno:

Antes que nada, pelamos los gambones, reservando las cáscaras y las cabezas.
En la olla a presión disponemos el aceite de oliva. Cuando esté caliente, agregamos el diente de ajo cortado en láminas.

Cuando el ajo comience a dorar, agregamos las cabezas y las cáscaras con las que haremos un caldo.

Una vez que las cáscaras tomen color y las cabezas empiecen a sacar su jugo, agregamos la cola de rape (en mi caso estaba congelada).
Dejamos que se descongele un poco, y después agregamos el agua hasta cubrir por completo.
Tapamos la olla y dejamos cocer a presión alta durante 5 minutos.

Mientras tanto, cortamos la cebolla en brunoise.
La disponemos en una sartén con aceite de oliva al fuego y dejamos que tome un poco de color.

Limpiamos los gambones, quitándoles el intestino con ayuda de la punta de un cuchillo.

Una vez que la cebolla esté dorada, agregamos los tomates pelados y cortados en gajos.
Rehogamos durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Abrimos la olla a presión con las cáscaras de los langostinos y el rape, que se habrá desmenuzado.
Rescatamos la carne de rape.
 

Cuando las verduras hayan pochado, agregamos un poco del caldo de la olla a presión colado.

Removemos y dejamos que el caldo se evaporice.

Agregamos la carne de las zamburiñas y cocinamos unos minutos hasta que enternezcan.

Entonces agregamos los gambones cortados en trocitos.

Seguidamente, agregamos el rape.

Cuando el caldo haya reducido, y los sabores del pescado se hayan integrado, agregamos el perejil.
Reservamos hasta que se enfríe,


Para la masa:

Disponemos en el bol del robot la harina.

Agregamos los líquidos, la leche, el vino y el aceite de girasol.

Agregamos un huevo.

Con la velocidad casi al mínimo, mezclamos hasta  conseguir una masa homogénea, blanda, brillante, pegajosa pero que se pueda trabajar sin que se pegue en las manos.
También puede hacerse de forma manual, haciendo un volcán en la harina y agregándole todos los demás ingredientes sin importar el orden.
Como ésta masa no lleva levadura, no hay que dejarla fermentar, por lo tanto en cuanto esté mezclada, podremos trabajar con ella.


Para la empanada:

Boleamos la masa y la dividimos a la mitad, para hacer la parte de arriba, y de abajo de la empanada.
De ésta manera haremos una empanada grande. Si queremos hacer dos empanadas medianas, una mitad de la parte de ésta masa la refrigeraremos para otra ocasión, y con la que trabajemos, la dividimos para hacer la base y la tapa.

Una vez tengamos la masa dividida, extendemos las dos partes con el rodillo sobre una superficie enharinada.

Les damos  forma redonda a ambas partes.

Disponemos la masa para la base de la empanada sobre un papel para horno.
Sobre ella, extendemos el relleno, dejando un borde de 5 cm aproximadamente para poder cerrar la empanada sin problemas.

Sobre el relleno, extendemos la otra parte de la masa.

Pellizcando las dos masas (la de la base y la de la tapa) cerramos la empanada.

Con un cuchillo hacemos un agujero en el medio de la masa de la tapa, haciendo una chimenea.
Después con los dientes del tenedor, pinchamos la superficie.
Con ésto conseguiremos que los vapores de la cocción de la empanada, salgan, y de ésta manera no quedará hinchada.

Batimos el otro huevo.
Con ayuda de un pincel de cocina, pintamos la empanada.

Una vez esté lista, disponemos la empanada en una bandeja para el horno.
Metemos la empanada en el horno precalentado a 220ºC y la dejamos cocer en la parte de abajo del horno durante 45 minutos. (Si la empanada fuera mediana, con 30 minutos bastaría).

Pasado el tiempo, sacamos la empanada del horno, y la ponemos en alto para que enfríe por arriba y por abajo, la reservamos.

Cuando esté fría la ponemos en el plato de presentación.
Éste es el resultado final de nuetra empanada.

 Así se ve al cortar. La masa esta perfectamente cocida, crujiente en los bordes y blanda por el centro.

Así es como se ve al corte.
¡Qué aproveche!

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22 de noviembre de 2015

Tarta de chocolate y naranja

Si hay un contraste amargo-dulce que me gusta, es el cacao con la naranja. En bombones, turrones (Que en nada llega la época)... Mira que yo no soy de éstos dulces, pero con éste sabor ¡Me pierden!
En casa nos ha encantado ésta tarta. 
A mí en cuanto a sabor, me ha parecido espectacular,  pero he quedado un pelín descontenta con la presentación. La masa ha quedado excesivamente gruesa y eso ha hecho que no  haya quedado bien... ¡Un fallo garrafal!
Bueno, ya sabéis que hay que ser súper exigente con uno mismo... 
¡Qué aproveche!


Ésta es mi décima aportación al reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: La naranja.
- Verdura: El repollo.

Tuve claro desde el primer momento que iba a hacer una receta con las naranjas, ya que el repollo es un producto que me encanta y forma parte de muchas recetas en mi cocina.
Así que después de tener tentativas de cocinar con las naranjas un plato salado, como un lomo de cerdo, o pollo... Pero lo dejaré para otra ocasión, ya que como siempre cocino recetas saladas para éste reto, creo que ésta vez toca echarle un poco de azúcar al asunto!
Así que encontré la receta de ésta deliciosa tarta, ganadora del II concurso de recetas "Querida Carmen".





(8 Porciones)

INGREDIENTES:


Para la base de la tarta:

- 200 g de harina
- 120 g de mantequilla
- 50 g de cacao en polvo
- 1 Huevo
- Azúcar al gusto


Para el relleno:


- 5 Yemas de huevo
- 2 Naranjas
- 25 g de maizena
- 60 g de azúcar glass


Para la naranja confitada:


- 1 Naranja
- 200 g de azúcar
- 25 cl de agua



PREPARACIÓN:


Para la base:

Antes que nada, en una cazuela a fuego suave para que no humee, derretimos la mantequilla.
En un bol, disponemos la harina y el caco en polvo.

Agregamos el huevo, y el azúcar, al gusto.
A mi me gusta un montón el contraste de las naranjas dulces con el cacao amargo, así que con un par de cucharadas de azúcar, me vale.

Comenzamos a mezclar con las manos.

Como ésta masa es muy dura, yo recomiendo ir agregando la mantequilla poco a poco mientras la vamos mezclando.

Cuando tengamos la masa lista, cubrimos la base de un molde desmoldable, intentándolo dejar lo más fino posible.
Lo malo que tiene ésta masa es, que es muy quebradiza y se rompe con mucha facilidad, por lo que resulta imposible amasarla con un rodillo. Yo lo que he hecho es disponerla toda en el centro del molde y con ayuda de la palma de la mano, aplanarla hasta cubrir toda la base.
El único problema que tiene ésto, es que es imposible que la masa quede igualmente plana por muchos sitios.


Para el relleno:

Exprimimos el zumo de las naranjas sobre el cuenco del robot de cocina.

Agregamos el azúcar glass.

Después añadimos la maizena.

Bajamos las varillas del robot, y comenzamos a mezclar, hasta que el azúcar y la maizena estén bien disueltas en el zumo de naranja.
Entonces, aumentamos un poco la velocidad, y vamos agregando una a una, con cuidado de que no caiga ninguna traza de cáscara de huevo, las yemas.

Mezclamos hasta obtener una crema suave.
Reservamos.


Para la naranja confitada:

Disponemos el agua y el azúcar al fuego.

Una vez que el azúcar esté disuelto, colocamos la naranja cortada en rodajas finas, de 3 mm de grosor, menos no ya que se destrozarían en la cocción.

Confitamos durante unos 30 minutos.
Pasado el tiempo, sacamos las naranjas a una lámina de silpat. El jarabe sobrante de la cocción de las naranjas, que tendrá el sabor de la fruta, se puede guardar para usarlo como almíbar en la base de alguna otra tarta.


Para la tarta:

Precalentamos el horno a 200ºC.
Cuando esté a la temperatura correcta, metemos la base de la tarta, y horneamos durante 10 minutos. (Cómo podéis ver, la masa ha subido y ha quedado excesivamente gruesa...)
Entonces, bajamos la temperatura a 170ºC. Vertemos sobre la base la preparación del relleno.

Metemos en el horno, y dejamos cocer durante 35 minutos.

Pasado el tiempo, dejamos reposar la tarta durante unos minutos.
Cómo véis, la masa ha quedado tan gruesa, que la preparación del relleno no ha sido capaz de cubrirla por completo.
Este es el momento, si se desea, de desmoldar la tarta. Yo la lleve a un evento de la familia, así que la dejé en el molde.

Cubrimos la tarta con la naranja confitada.
Éste es el resultado final de nuestra tarta, y así es como se ve el corte.

¡Qué aproveche!

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© Andreíta come de todo