28 de octubre de 2018

Patatas Hasselback

En el año 1953 un aprendiz del chef del restaurante Hasselbacken de Estocolmo, inventó esta original receta que tiene como base la patata, y que a día de hoy sigue conquistando muchos paladares debido a su versatilidad y lo absolutamente llamativas que son.

Como si de un acordeón se tratase, se le da ésta peculiar forma a la patata para que se haga de manera más regular también en su interior y se pueda rellenar de lo que más nos guste, aunque bien es cierto que la receta principal lleva una sencilla mezcla de almendra, pan rallado y mantequilla, que aparte de sabor también le aportan textura.
Hoy en día, ésta receta se distorsiona de tal manera que más que una guarnición, puede ser un plato principal, rellenándolo con bacon, jamón, panceta, cubriendolas con queso, alguna salsa...

Yo llevaba años, y no exagero... Queriendo hacer esta receta, pero la verdad es que nunca se daba la ocasión, y he de decir que nos han encantado.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación al:

El Reto #Asaltablogs es una divertida manera de conocer blogs ajenos, y tras urgar  por todas sus recetas, cocinar una de ellas dándole nuestra propia versión.
Tras estudiarme a conciencia el recetario de Los blogs de María me decidí por una receta super vistosa a la que le tenía ganas desde hace un montón de tiempo, las Patatas Hasselback.





(2 pax)
INGREDIENTES:

- 2 Patatas medianas
- C/s de lonchas de bacon ahumado
- 2 Dientes de ajo
- C/s de queso rallado
- 3 Cdas de AOVE
- 1 Cayena
- Sal
- Pimienta



PREPARACIÓN:

Picamos muy finamente el bacon ahumado, retirándole la corteza que lo recubre, y en el caso de que los tuviera, los huesos.

Lavamos las patatas, pasándolas por agua y frotándolas con un estropajo nuevo.
Es importante limpiarlas bien, ya que en esta preparación, la piel de las patatas también se consume.

En el mortero disponemos el ajo pelado, el perejil y la cayena.

Comenzamos a molerlo con ayuda del brazo del mortero, agregándole poco a poco el AOVE hasta formar ésta pasta.
Salpimentamos al gusto.

Damos la forma de ésta preparación a la patata, haciendo los cortes sin llegar hasta el final de la patata, como si fuéramos a sacar rodajas de ella, con una separación entre cada una de menos de 1cm.
Para asegurarnos la precisa textura de las patatas, podemos cocerlas en agua con sal durante 15 minutos.

Así debe quedar, formando una especie de acordeón.

Con suidado, separamos cada rodaja de manera que nos permita introducir entre cada huequito un poco del majado que tenemos en el mortero.

También, metemos un poquito de bacon.
Disponemos nuestras patatas en una fuente apta para el horno.

Salamos un poquito por el exterior, y le agregamos también un chorrito de AOVE.

Metemos en el horno precalentado a 170ºC y cocinamos las patatas durante 50 minutos.

Pasado el tiempo espolvoreamos queso rallado sobre ellas y metemos al horno durante 5 minutos más en modo grill.

Emplatamos y espolvoreamos con perejil fresco.
Éste es el resultado final de nuestras patatas hasselback.

Una delicia.

¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.

Seguir con la receta

22 de octubre de 2018

Guiso de champiñones

Ahora que llega el otoño, llega una de las actividades que a nosotros más nos motivan, salir a buscar setas.
Siempre con alguien experto en el tema, ya que no se trata de un juego, y nunca se debe coger y menos ingerir, una especie que no se conozca, ya que todas las especies comestibles, tienen al menos una especie similar que es tóxica.
Y es que es educativo y divertido, y al final de todo, llega lo mejor y se vuelve algo delicioso y saludable.
Pero si no eres experto en el tema, no tienes porqué perderte el festín y puedes conseguir las especies que más te gusten en un mercado de confianza.

Una vez con tus hongos en casa, los trucos a seguir son limpiarlos con la menor cantidad de agua posible, de manera que no pierdan ni aroma ni sabor. Ayudándote de un cepillo o con un paño seco, es suficiente.
Preparados para disfrutar de algunas de las especies de temporada, como los boletus, los rebozuelos, los níscalos, la seta de pie azul... Y sin olvidarnos de los clásicos champiñones, que tantas y tan buenas recetas nos dá.
Hoy vamos a disfrutar una de las más clásicas, en su propio guiso.

¡Espero que os guste!


Ésta es una participación más en:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dio a elegir entre berenjena o champiñones.





(2 pax)
INGREDIENTES:

- 25 g de mantequilla
- 2 Dientes de ajo
- 400 g de champiñones
- 30 ml de vino blanco
- 50 ml de agua
- 100 g de tacos de jamón serrano
- C/s de perejil seco



PREPARACIÓN:

En una cazuela, agregamos la mantequilla junto con el ajo pelado y prensado.

A fuego medio, dejamos que la mantequilla se funda y cocine el ajo dorándolo.

Entonces agregamos los champiñones, previamente limpios: Se pasan con un trocito de papel de cocina para quitarles las impurezas del tallo, se pelan y se cortan en cuartos.

Rehogamos durante unos minutos, hasta que adquieran un tono más dorado.

Agregamos el vino blanco y dejamos que se evapore.

Agregamos el agua rompiendo de éste modo el hervor.

Entonces incorporamos el jamón serrano.
Tapamos y dejamos que se cocine en conjunto durante 4 minutos.

Pasado el tiempo, retiramos del fuego y agregamos el perejil, que le aportará un toque de color.

Servimos inmediatamente en un plato de barro, y llevamos a la mesa.

Éste es el resultado final de nuestro guiso de champiñones.

Un plato muy típico de otoño.
¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.
Seguir con la receta

20 de octubre de 2018

Frittata di cipolle

No imagináis la de tiempo que llevaba queriendo hacer una receta de frittata, pero como el desastre que soy y me caracteriza, no he tenido una sartén apta para el horno... ¡Hasta ahora!
Y eso que ya han pasado cuatro años desde nuestra mudanza al piso y, cada otoño en la época de la vendimia, cuando mi despensa se llena de manzanas recuerdo las ganas que tengo de probar a hacer una tatín. Y ahora ya puedo ponerme al lío y desquitarme, jeje.

Para quién no lo sepa, la frittata es una especie de tortilla al uso que se suele rellenar con distintos ingredientes.
Pero lo que la hace distinta a todo lo demás es el modo de su preparación, nada similar a las tortillas que nosotros tenemos en nuestros recetarios, ya que en vez de enrollarla o darle la vuelta, ésta se presenta abierta, con los acompañamientos en la parte superior, como si de una pizza se tratase.

Yo he  decidido empezar por el principio, y traer la frittata más difundida, la que se puede encontrar en prácticamente cualquier carta de restaurante de Italia: La tradicional Frittata di cipolle, que está compuesta de cebolla blanca frita en AOVE, huevos, sal y queso gratinado.
Nada más y nada menos, cocina mediterránea en su más pura esencia.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación a:

Un nuevo desafío en la cocina, y esta vez ha sido Carolina del blog Tomillo laurel y otras cosas de comer la encargada de transportarnos a Italia, por que en ésta ocasión vamos a elaborar un montón de recetas de frittatas, que podéis ver en Desafío en la cocina: Frittata.





(2 pax)
INGREDIENTES:

- 6 Huevos
- 400 g de cebolla
- AOVE
- Pimienta
- Sal
- C/s de albahaca
- C/s de queso curado



PREPARACIÓN:

Comenzamos troceando la cebolla, en juliana fina.

En una sartén de hierro fundido, apta para todos los fuegos y para el horno, que para esta receta es lo que más nos interesa, disponemos un chorro de AOVE.
Calentamos a fuego máximo.

Agregamos la cebolla en la sartén, bajamos el fuego a media potencia y pochamos unos minutos hasta que comience a transparentar.

En un bol aparte, cascamos los huevos.
Llegados a este punto, ponemos a calentar el horno a 190ºC con calor arriba.

Con ayuda de unas varillas de cocina, batimos.

Agregamos la albahaca, o en su caso la mejorana.

Entonces nuestra cebolla estará tierna.
Subimos el fuego y dejamos que tome un poquito de color.

Entonces, agregamos los huevos a la sartén haciendo hincapié en que cubran toda la cebolla posible.

Tapamos la sartén y dejamos que se haga durante un par de minutos, de ésta manera formará una costra en la parte de abajo y los laterales, que indicarán que la forma de nuestra tortilla estará formada.

Apartamos del fuego, y rápidamente si lo deseamos, rallamos un poquito de queso sobre la parte sin cuajar de la tortilla.

Metemos en el horno a un nivel medio.
Dejamos cocinar durante 10 minutos.

Pasado el tiempo, éste es el aspecto de nuestra frittata, perfectamente cuajada y con el quesito de perfectamente derretido.

Llevamos inmediatamente a la mesa, acordándonos de que la sartén está muy caliente, teniendo cuidado en no quemarnos.

Éste es el resultado final de nuestra frittata di cipolle.

Riquísima, muy ligera.
¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.
Seguir con la receta

17 de octubre de 2018

Salchichas en salsa

Y con Octubre llega el gran dilema, ¿Cenamos frío o caliente?
Realmente a mi se me hace muy pesado el tema de las ensaladas, durante todo el año, para ser realmente sinceros... Pero especialmente cuando llega el frío, a mi el cuerpo me pide algo caliente antes de relajarme enredada en una manta del sofá, preparándome para ir a dormir.
Una cremita, una sopa casera... No me importa con tal de que esté humeante. 
Y aunque sé que la mejor opción para mi sería un bol con lechuga, no cambio de opinión y cuando llega esta época siempre me encuentro con la eterna duda.

Y más con recetas como ésta, tan reconfortante, tan de batallón, de las que se hacen sin problemas y en un momento te solucionan todo.
La salsa de cebolla para mi es una de las más jugosas y suaves, y combinan prácticamente con todo, pero lo que hace con las salchichas de carnicería es pura magia.
Dan como resultado un plato de sabor único y exquisito con una salsa súper aromática gracias al vino blanco que más que untar pan, te dan ganas de comerla a cucharadas.

¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 500 g de salchicha blanca de carnniceria
- 2 Cebollas dulces
- Sal
- Pimienta
- 30 g de mantequilla
- 150 ml de vino blanco



PREPARACIÓN:

Conseguimos en nuestra carnicería de confianza unas salchichas blancas.

Cortamos las cebollas en juliana.

Derretimos en una sartén la mantequilla, agregamos la cebolla y dejamos que se haga hasta que empiece a transparentar.
Entonces salpimentamos y dejamos que se siga haciendo un poquito más.

En una sartén aparte doramos a fuego fuerte las salchichas.
No es necesario que la sartén tenga AOVE, ya que con la grasa que tiene la propia carne de las salchichas será suficiente.

Hasta que empiecen a coger color por todos los lados.

Entonces, la cebolla ya habrá cogido color.

 Vertemos la cebolla sobre la sartén con las salchichas a fuego fuerte.

E inmediatamente agregamos el vino blanco, aunque también podemos agregar cerveza, al gusto.

Bajamos un  poquito el fuego hasta que el alcohol se evapore.

Entonces tapamos y dejamos cocinar durante 10 minutos todo en conjunto, hasta que las salchichas estén hechas.

Pasado el tiempo, así se verán.

Servimos inmediatamente, y acompañamos con un buen pedazo de pan.

¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.

Seguir con la receta

© Andreíta come de todo