30 de septiembre de 2022

Pollo al ajillo {Cremoso}

 A mí me gusta empezar las cosas por el principio, como ya os he dicho en más de una ocasión. Pero como de vez en cuando las reglas están para saltárselas, hoy no voy a empezar por ahí, hoy no me voy a remontar a la receta origen como siempre voy haciendo, hoy me voy directa al destino y a una receta menos convencional.


Y es que desde que tenemos la airfryer el pollo al ajillo clásico es de lo más fácil y rápido de hacer, pero hoy nos apetecía disfrutarlo mojando bien de pan, y con unos cuantos ingredientes que tenía por la nevera me he inventado una salsita cremosa que nos ha hemos chupado los dedos.


Un pollo al ajillo cremoso que se prepara muy rápidamente, con la que vas a quedar de lo más saciado y sobre todo con muy buen sabor de boca.



¡Espero que os guste!




Con ésta receta participo un mes más en: 

En el reto tus recetas, dónde hacemos un plato usando como norma principal, un ingrediente elegido a votación que haya pasado por un proceso de elaboración y envasado, como los vinos de la Tierra de los que en España hay más de un millar de vinos reconocidos con la Denominación de Origen.
Yo he cocinado mi receta con un buen chorro de vino blanco Valjunco, uno de los mejores vinos albarín D.O. Tierra de León. 
Podéis ver con que vinos han cocinado mis compañeras en Reto tus recetas: Vinos de la tierra.






(2 Pax)
INGREDIENTES:
  • 40 g de mantequilla
  • 4 Contramuslos de pollo
  • 4 Dientes de ajo
  • 50 g de tiras de bacon
  • 100 ml de vino blanco Valjunco D.O. Tierra de León
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • 1 Lata pequeña de champiñones
  • AOVE
  • Sal
  • Especias y hierbas aromáticas: C/s de mezcla pimientas molidas, C/s de hierbas provenzales, perejil al gusto



PREPARACIÓN:

En una sartén al fuego disponemos la mantequilla a temperatura baja hasta que esta se derrita sin humear.

 En ese momento agregamos un chorro de AOVE.

Subimos un poco la temperatura de la sartén y agregamos el pollo.

Doramos por cada lado, y salpimentamos al gusto.

Aparte, en un mortero machacamos los ajos.

 Los agregamos a la sartén y dejamos que se vayan dorando en la misma grasa con los jugos del pollo.

Añadimos también el bacon en tiras y dejamos que tome color.

Agregamos el vino blanco que echaremos al mismo mortero donde hemos machacado los ajos para retirar todos los jugos que hayan podido quedar impregnados en él.

Dejamos que hierba un par de minutos de manera que el alcohol se evapore.

Entonces, agregamos la nata.

Mezclamos meneando la cazuela para que la salsa se aúne.
Añadimos un puñado de perejil fresco y dejamos cocinar durante 10 minutos.

Pasado el tiempo, por último, añadimos los champiñones.
Cocinamos con la tapa puesta de manera que el pollo se vaya cocinando al vapor en sus propios jugos durante aproximadamente 20 minutos.

Pasado el tiempo, destapamos y a fuego fuerte dejamos que se reduzca la salsa.

Servimos y acompañamos con un poco de puré de patata.

Éste es el resultado final de nuestro pollo al ajillo cremoso.

Y así de tierno se ve en su interior.
¡Qué aproveche!



Una nueva experiencia para comer el clásico pollo al ajillo. Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊

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13 de septiembre de 2022

Fabes con almejas

 Aún quedan unos cuantos días para que oficialmente llegue el verano, pero la sensación es que ya está aquí. Temperaturas bajas, lluvia y los quehaceres habituales tras la vuelta a la rutina, hace que cambiemos el chip y ya apetezca ponerse en modo otoño.


Así que, aprovechando la tesitura, me he animado con un guisote emblemático en la cocina asturiana, casi tanto como la fabada o el pote: Unas fabes con almejas de las que te hacen la boca agua.

Un guiso tan tradicional que nadie tiene la verdad absoluta y tiene muchos modos de hacerse, hoy os enseño el mío, en el que los sabores de la legumbre junto con el marisco se intensifican, y es que cuando los ingredientes protagonistas son tan característicos, a poco que se le haga resulta una delicia, pero han de ser de la mejor calidad para que el plato sea un 10.


Y tú, ¿Tienes ganas de cucharear?



¡Espero que os guste!










INGREDIENTES:
  • 250g de fabes de la Granja asturiana
  • 500 g de almejas
  • 1 L de caldo de pescado
  • 1/2 Cebolla
  • 2 Dientes de ajo
  • 75 ml de vino blanco
  • AOVE
  • Sal
  • Especias y hierbas aromáticas: 1 Hoja de laurel, 5 hebras de azafrán, C/s de colorante alimentario, C/s de cayena molida, C/s de perejil



PREPARACIÓN:

El día antes, pesamos las fabas y las cubrimos con agua fría. Dejamos a remojo durante 12 h.

Escurrimos el agua de la cocción, limpiamos bajo el chorro de agua y las disponemos en la olla.

Añadimos el caldo de pescado, que puede ser casero o de compra.

Añadimos la cebolla y la hoja de laurel junto con un chorro de AOVE.

Echamos también las hojas de azafrán y el colorante alimentario al gusto, con cuidado de no echar demasiado y que tenga un color muy anaranjado.

Añadimos un poco de sal, subimos el fuego y esperamos a que rompa a hervir.

En ese momento con ayuda de una espumadera retiramos todas las impurezas que sueltan las fabas.
Tapamos la olla y cocemos durante 20 minutos a presión. Lógicamente también podemos hacerlo en una olla convencional, lo que nos llevará aproximadamente 1 hora. 
Mientras tanto, disponemos las almejas con agua y sal a remojo para que limpien.

Pasado el tiempo, éste es el aspecto de las fabas.

Retiramos al vaso triturador la cebolla junto con un poco del caldo y cayena molida al gusto. Trituramos hasta obtener una salsa ligera y homogénea.

 Vertemos sobre las fabas. Apartamos.

En una sartén aparte, doramos los ajos triturados en un chorro de AOVE.

Añadimos las almejas y el vino blanco, tapamos y dejamos que se vayan abriendo al vapor.

Añadimos una buena cantidad de perejil picado y agregamos las almejas sobre las fabas.

Cocinamos todo junto durante 2 minutos, unificando sabores, sin revolver simplemente meneando la tartera para evitar que las fabas se rompan.

Servimos de inmediato.
Éste es el resultado final de nuestras fabes con almejas.

¡Qué aproveche!



Un espectacular guiso de la gastronomía asturiana.
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1 de septiembre de 2022

Huevos rancheros {a mi manera}

 ¿Soy la única rara que tenía ganas de que llegara Septiembre? Seguro que no, fijo que hay alguien leyéndome con el mismo entusiasmo que tengo yo de pensar en volver a mis rutinas, en recuperar los buenos hábitos; Septiembre es el nuevo Enero dicen algunos y con esa sensación lo recibo yo.


Pero aún quedan días de verano y os traigo una receta que indiscutiblemente marca todos y cada uno de ellos en mi casa. 

Y es que a estas alturas, cuando las tomateras dan frutos a tope, y no se da a basto a comer los tomates sin que maduren demasiado, mi madre siempre se marcaba éste guisote para la hora de cenar. Una deliciosa salsa de tomate con los huevos escalfados en la misma, con todo ese sabor... 

Un deleite que poco tiene que ver con los verdaderos huevos rancheros que se toman en el desayuno en México, pero ya os lo he dicho, son a nuestra manera. Y a nuestra manera, la receta viene con una advertencia ⚠️: ¡Es indispensable el uso de una buena cantidad de pan para degustarla!



¡Espero que os guste!










INGREDIENTES:
  • 2 Dientes de ajo
  • 1 Cebolla grande
  • 4 Tomates maduros
  • 4 Huevos
  • Una pizca de azúcar
  • AOVE
  • Sal



PREPARACIÓN:

En una sartén amplia, disponemos la cebolla cortada en juliana, junto con un buen chorro de AOVE y disponemos a fuego medio hasta que comience a transparentarse. 
En ese momento agregamos los dientes de ajo pelados y cortados en rodajitas.

Mientras tanto, pelamos y cortamos los tomates de manera irregular.

Incorporamos a la sartén, rectificamos de sal y añadimos una pizca de azúcar que contrarreste el amargor del tomate y dejamos que se cocine a fuego suave.

Aproximadamente 30 minutos después, éste es el aspecto de nuestra salsa de tomate.

Cascamos los huevos con cuidado de que no se rompan, y subimos un poquito el fuego hasta que comiencen a burbujear como se aprecia en la foto.

En ese momento, tapamos con una tapa de cocina, de manera que se hagan al vapor durante 2 minutos.

Una vez que los  huevos se hayan cuajado, separamos del fuego y servimos.
Éste es el aspecto de los huevos rancheros hechos a mi manera.

¡Qué aproveche!



Un clásico de mis veranos. Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊

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© Andreíta come de todo