24 de febrero de 2019

Calamares en salsa americana

Te levantas por la mañana, y empiezan las prisas: Desayuno, limpieza de la casa, te preparas, trabajo, comida, tareas de la casa, trabajo, adelantar las comidas de los próximos dias, ducha y cena.
Y eso en "el mejor de los casos". Si tienes niños, o cuidas de alguien, hay que sumarle al día unas cuantas cosas más...
Lo pienso y no sé cómo nos da tiempo a llegar a todo, tenemos superpoderes.

Y llega la hora de la cena y estamos rendidos, con ganas solo de tener un ratito para nosotros mismos y poder descansar un momento. Así que es usual que muchas veces tiremos a lo fácil.
En mi casa somos muy de latas, nos encantan las sardinillas para hacer una ensalada o una coca, los mejillones en escabeche de los que aprovechamos hasta el moje, y por supuesto los calamares.
En salsa americana son mis favoritos, y hoy os traigo la receta.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación para el reto:

El Reto #Asaltablogs es una divertida manera de conocer blogs ajenos, y tras hurgar  por todas sus recetas, cocinar una de ellas dándole nuestra propia versión.
En ésta ocasión no he tardado nada en decidirme. Nos tocaba asaltar a Rosa del blog Cocineando con Rosa, y unas cuantas recetas después encontraba la que iba a preparar para cenar esa misma noche: Unos calamares en salsa americana que sin duda, no será la última vez que los haga.





(2 pax)
INGREDIENTES:
  • 480 g de calamares
  • 1 Cebolla
  • 1 Diente de ajo
  • 2 Tomates maduros
  • 30 ml de coñac
  • 250 ml de caldo de pescado
  • 2 Cdas de harina
  • 1 Cdita de pimentón
  • 2 Cayenas
  • Sal
  • AOVE



PREPARACIÓN:

En una cazuela con el fondo cubierto de AOVE, agregamos el diente de ajo pelado y cortado a la mitad junto con las dos cayenas.
Dejamos al fuego hasta que el ajo dore.


Entonces, disponemos en el vaso batidor del robot de cocina la cebolla pelada y cortada en trozos junto con el ajo ya dorado.
En éste momento, podemos deshacernos de las cayenas, o mantenerlas para que den ese toque picante a la salsa.
Trituramos gradualmente hasta que la cebolla esté bien picada.

Entonces, la agregamos a la cazuela con el AOVE en el que hemos dorado los ajos.
Cocinamos durante 10 minutos a fuego medio.
Mientras tantos, pelamos los tomates y los trituramos al máximo en el vaso batidor del robot de cocina.

Pasado el tiempo, agregamos el tomate.
Lo integramos en la salsa y cocinamos 10 minutos hasta que reduzca.

Pasado el tiempo, agregamos la harina, mezclamos para que no se forme ningún grumo.

Agregamos también una cdita de pimentón, dulce o picante al gusto, integramos rápidamente.

Y de inmediato, agregamos el coñac que romperá el hervor y hará que el pimentón no se queme.
Cocinamos unos minutos hasta que el alcohol se evapore.

Entonces agregamos el caldo de pescado.
Cocinamos durante 15 minutos a fuego alto, removiendo de vez en cuando para que no se pegue la salsa, de manera que se reduzca un poco.

Pasado el tiempo, agregamos los calamares cortados en anillas.

Una vez que se recupere la ebullición, cocinamos a fuego medio 15 minutos más, para que los calamares no estén duros o correosos.

Servimos en una fuente de presentación, y espolvoreamos perejil al gusto.

Y ya estarían listos para comer.
Éste es el resultado final de nuestros calamares en salsa americana.

¡Qué aproveche!



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22 de febrero de 2019

Alcachofas en salsa verde

A  pesar de que yo las preparo muy de vez en cuando y casi siempre en modo prisas tirando de conservas, porque el sabor que tienen no son del agrado de todos en mi casa, siempre las disfruto al máximo, y además con toda tranquilidad, ya que estamos hablando de una de las verduras más sanas de la huerta: Ayudan a controlar el apetito debido a sus fibras vegetales, por lo que son unas grandes aliadas cuando decides ponerte a régimen. Previenen el colesterol reduciendo los tiglicéridos, y aportan una gran cantidad de vitaminas y minerales, haciendo unas digestiones más ligeras.

A mi me encantan las alcachofas, en cualquiera de sus versiones.
Y es que pueden cocinarse de muchísimas formas distintas, pero realmente pocas me gustan tanto como las que hoy os traigo aquí.

La mezcla de sabores de éstas junto con la salsa verde y las almejas hacen que sea una opción más que buena ya no sólo para sacarnos las castañas del fuego a la hora de la cena cualquier día de la semana, si no para presentarla en una mesa con invitados, quedaréis de lujo.

¡Espero que os guste!


Una receta más para:


En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
En ésta ocasión, se nos dió a elegir entre el aguacate o las alcachofas. Yo me he decidido por las alcachofas, una de mis verduras favoritas.




(2 pax)
INGREDIENTES:
  • 500 g de alcachofas en conserva
  • 200 g de almejas
  • 3 Dientes de ajo
  • 1 Cda de harina
  • 150 ml de vino blanco
  • 250 ml de caldo de las alcachofas
  • 1 Cayena
  • Perejil al gusto
  • Sal y pimienta
  • AOVE



PREPARACIÓN:

Disponemos las almejas, que habremos tenido en agua fría con sal durante una hora para limpiarlas de todas las impurezas, en una cazuela al fuego.

Dejamos unos minutos hasta que se vayan abriendo al vapor, reservamos junto con su caldo.

Escurrimos las alcachofas mientras conservamos su caldo en un recipiente para su posterior uso.

Una vez hecho ésto, disponemos un chorro de AOVE en una cazuela junto con los dientes de ajo pelados y cortados en láminas.

Una vez que los ajos se hayan dorado, agregamos la cayena desmenuzada, junto con la harina.

Inmediatamente removemos con ayuda de una lengua de cocina para que no se formen grumos, hasta que ésta se cocine un poco y forme una roux.

Agregamos el caldo de las alcachofas, integramos removiendo.

Agregamos también el caldo de las almejas, integramos removiendo.

Por último, agregamos el vino blanco.

Salpimentamos al gusto.

Agregamos un buen puñado de perejil, para que le aporte color a la salsa.

Cocinamos a fuego vivo durante unos minutos, hasta que la salsa espese.

Entonces, agregamos las alcachofas, y bajamos el fuego.
Cocinamos unos minutos hasta que las verduras estén calientes en su interior.

Agregamos entonces las almejas y una vez que cojan temperatura, retiramos del fuego.

Llevamos a la mesa y servimos.

Éste es el resultado final de este guiso de alcachofas en salsa verde.

¡Qué aproveche!



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20 de febrero de 2019

Sushi en casa

Llevaba muchísimo tiempo queriendo preparar sushi en casa.

De hecho, hace tanto tiempo que la máquina para enrollar sushi que me había comprado como un utensilio de máxima necesidad hace seis años, se había colado en el fondo del cajón pasando a ser un vago recuerdo.

Es de esas cosas que nos pasan a los "food bloggers", que empezamos con una pequeña cosita en rebajas y acabamos siendo los frikis de los trastos, (en ocasiones a precios desorbitantes) sacando los alimentos de la despensa para meter platos y demás, no sabiendo si es cierto o no que compraste ese cachibache que nunca has usado, pero oye, que no podías vivir sin el.

En fin.
No es que sea yo muy fan del sushi, y en cierto modo me parece lógico ya que hasta ahora, el único que había probado fue en un wok, y desde mi punto de vista es prácticamente imposible que esté bueno.
Pero ahora no tenía excusa, y siguiendo los pasos de mi compañera Leire del blog Cocina con gusto, al hacerlo en casa la cosa cambiaría.
O eso creía yo, porque realmente no cambió mucho.
Creo que el sushi es una de esas cosas que o las odias, o las amas, no hay termino medio. Y que le vamos a hacer, pero a mi me ha tocado ser de la primera parte.

¡Espero que os guste!


Una aportación más para:

Y parece que se va a convertir en una costumbre, pero, una ocasión más... Si no llega a ser por mi querida Rocío del blog Chismes y cacharros me quedo sin probar a hacer con mis propias manos esta receta, y la verdad, a pesar de no gustarme, el orgullo que se siente al verlo es indescriptible.
Podéis ver el resto de recetas de mis compañeras en Desafío en la cocina: Sushi.





(15 Uds)
INGREDIENTES:


Para el aliño del arroz

  • 150 ml de vinagre de arroz
  • 50 g de azúcar granillo
  • 25 g de sal


Para el arroz:
  • 150 g de arroz especial para sushi
  • 190 ml de agua fría
  • 6 Cdas del aliño del arroz


Para el montaje y relleno:
  • 2 Láminas de alga Nori
  • 3 Palitos de cangrejo
  • 1/2 Aguacate
  • C/s de jengibre
  • C/s de pasta de wasabi
  • 6 Langostinos cocidos
  • 2 Trocitos de salmón ahumado
  • C/s de huevas de lumpo



PREPARACIÓN:


Primeramente preparamos el aliño del arroz.
Ponemos todos los ingredientes en un  recipiente y calentamos hasta que el azúcar y la sal se disuelvan.

Para el arroz, primero lo lavamos bien depositandolo en un colador bajo e agua del grifo, hasta que el agua a su paso por el arroz salga completamente limpia.

Entonces, agregamos el arroz en una cazuela junto con la cantidad del agua de cocción.
Reposamos 10 minutos.

Pasado el tiempo, ponemos al fuego.

Una vez que comience a hervir, tapamos y bajamos el fuego al mínimo manteniendo el hervor, cocinando durante 10 minutos.
Pasado el tiempo, apartamos del fuego, y sin destapar reposamos durante otros 10 minutos.

Colocamos el arroz en una fuente amplia y le echamos un par de cucharadas de aliño de arroz.

Mientras movemos el arroz aliñado con ayuda de una lengua de cocina, abanicamos el arroz para que se enfríe de manera homogénea.
De ésta manera, el arroz queda pegajoso y brillante.

Una vez que el arroz esté fría, podemos comenzar a hacer nuestras piezas de sushi.

Comenzaremos por hacer los makis.
Sobre la esterilla de bambú, disponemos la alga nori con la parte menos rugosa hacia dentro, de manera que sea la que toque el arroz.
Vertemos la cantidad de arroz justa para que cubra toda la alga sin hacer una capa muy gruesa.

Extendemos con las manos mojadas en el aliño del arroz para que cubra toda la alga bien.

Colocamos a un extremo, para que quede en el centro de la primera vuelta el relleno de nuestros makis.
En mi caso: Palitos de cangrejo, una tira de jengibre y aguacate.

Girando la esterilla sobre si misma, apretando y enrollando sobre si misma para que vaya saliendo mientras se enrolla, vamos formando nuestro rollo de maki.
Una vez acabado, retiramos con cuidado y reservamos.

Para hacer el uramaki, enfilmamos la esterilla de bambú.
De igual manera que para los makis, con las manos mojadas del aliño de arroz, hacemos una cama de arroz bien extendida, que sea igual de grande que una alga nori.

Disponemos sobre ella el alga, junto con el relleno colocado en un extremo para que quede en el centro de la primera vuelta el relleno de nuestros uramakis.
En mi caso: Langostinos, aguacate y un poco de pasta de wasabi.

De igual manera que con los anteriores, enrollamos presionando.
Una vez acabado, retiramos con cuidado y reservamos hasta su uso

Entonces procedemos al corte de nuestras piezas de sushi, comenzamos con los makis.
Lo más importante es que el cuchillo esté bien afilado, además de ir mojando el filo con aliño de arroz, para que no se pegue y el corte sea limpio.
Hacemos cortes de 4 cm aproximadamente, sacando 6 piezas de cada rollo.

Repetimos el proceso con los uramakis.

Acabamos las piezas con unas huevas por encima.

Con el arroz sobrante, procederemos a hacer los nigiris.
Cogemos 20 g de arroz aproximadamente para cada uno de ellos, y con las manos mojadas con el aliño, formamos unas bolitas alargadas.
Sobre ellas colocamos un par de langostinos abiertos y salmón ahumado.

Aquí se ve bien toda nuestra selección de sushi: Makis, uramakis y nigiris.

Que acompañamos con un bol de salsa de soja para mojar las piezas.

Éste es el resultado final de nuestro sushi casero.

¡Qué aproveche!



Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊

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© Andreíta come de todo