22 de marzo de 2019

Cous cous de verduritas

A pesar de los pesares, y aunque yo no soy muy dada a tirar de tuper para comer, hay veces que no queda otro remedio.
Y a mí últimamente es lo que me pasa, un día tras otro comiendo a solas frente a la caja tonta debido a los horarios de trabajo de mi chico.
Así que siendo así me he acabado viendo "obligada" a preparar las comidas con anterioridad, y es que cocinar para una sola persona es algo rollo.

Y con estas he preparado este couscous, un plato sabroso, saludable y equilibrado que en apenas media hora de tiempo, tendremos listo.
Es un plato reconfortante y saciante que queda super rico gracias a todos los sabores y aromas que incorporan.
Además no es que solo se pueda preparar con anterioridad, es que le viene genial para que los sabores se integren .

¡Espero que os guste!


Una receta más para:

En el reto Color y Sabor de Temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta o fruto seco y una verdura, o semilla, de temporada, que está en su época de recolección y es el mejor momento para cosumirlas, ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas.
Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos y salen mas económicos. 
Entonces todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una receta dulce o salada.
En ésta ocasión elegimos entre patata o uvas pasas y yo me he decidido por...





(2 pax)
INGREDIENTES:
  • Parte verde de 3 cebolletas
  • 1 Pechuga de pollo
  • 1/2 Pimiento verde
  • 1/2 Pimiento rojo
  • 1 Zanahoria
  • 50 g de calabaza
  • 1/2 Cebolla morada
  • 1/2 Calabacín
  • C/s de uvas pasas
  • C/s de agua
  • 1 Medida de couscous
  • Una pizca de colorante alimentario
  • Sal
  • Hierbas aromáticas al gusto: Pimienta y estragón
  • AOVE




PREPARACIÓN:

Bajo el grifo, limpiamos la parte verde de las cebolletas.

Las ponemos en una cazuela con agua y sal al fuego. Cocemos durante 30 minutos, hasta que estén bien tiernos y den como resultado un buen caldo.

En una sartén antiadherente con un chorro de AOVE, doramos la pechuga de pollo.
Una vez tenga un buen color, retiramos a un plato y reservamos hasta su uso.

En la misma sartén, con el mismo AOVE, doramos los pimientos cortados en mirepoix.

Agregamos la zanahoria y la calabaza.

También la cebolla morada.

Y por último el calabacín.
Bajamos el fuego a media potencia, y cocinamos salteando durante 15 minutos.

Para éste momento, nuestros tallos de cebolleta estarán cocidos ya.

Filtramos el caldo resultante y en un cazo, disponemos una medida de éste caldo, junto con un poco de sal y el colorante alimentario para que le de color.
Llevamos a ebullición.

Una vez que las verduras estén bien pochaditas, agregamos el pollo y las uvas pasas, y dejamos que todo acabe de hacerse mezclándose los sabores.
En éste momento, podemos agregar las especias que más nos gusten

Una vez que el caldo rompa a hervir, agregamos la misma medida de la sémola de couscous sobre la medida de caldo.

Removemos y tapamos para que el couscous se hidrate durante unos 5 minutos aproximadamente, hasta que tenga una consistencia que nos guste.

Agregamos sal un poco de AOVE y desgranamos los posibles grumos que hayan quedado.

Echamos sobre nuestras verduras, mezclamos todos bien.

E inmediatamente disponemos en el plato de presentación.

Éste es el resultado final de nuestro couscous de verduritas.

Un plato sencillo y delicioso que nos traslada a Oriente.
¡Qué aproveche!



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20 de marzo de 2019

Trifle de Selva Negra

Ya no es que a nadie le amargue un dulce, es que, como mentan en Confitería Sanvy, "no hay mal que cien años dure ni pena que un pastel no cure".
Y la verdad que a veces darse un capricho de este calibre es prácticamente necesario, en esos días en los que sientes que todo va mal, que lo único que haces es sentir que metes la pata para todo y con todos.
Una dulce tentación con la que ahogar las penas y con la que sentirte un poquitito mejor, y a partir de ahí, aprender de tus propios errores.

Ya habíais visto la receta de Tarta Selva Negra, y en esta ocasión os traigo la versión postre a capas en vasito, o trifle, de la misma.
Perfecta para presentaciones más formales y a la vez llamativas.
Y además, los sabores de esta característica tarta, que tan bien compaginan entre ellos y tanto gustan a todos, harán de esta receta un triunfo.

¡Espero que os guste!


Mi aportación de éste mes para el reto:

En ésta ocasión le tocó a Carol del blog Tomillo, laurel y otras cosas de comer decidir cuál sería la receta a hacer, y como la reina de los postres que es, nos ha querido deleitar con una tarta clásica, eso sí, presentada en distintos formatos de postres a elegir por nosotros mismos...
Veamos con qué nos sorprenden el resto de participantes en Desafío en la cocina: Postres Selva Negra.





(2 raciones)
INGREDIENTES:

  • C/s de confitura de cerezas
  • C/s de cobertura de chocolate
  • 2 Huevos
  • 60 g de azúcar granillo
  • Una pizca de sal
  • 50 g de harina
  • 10 g de cacao
  • 200 ml de nata original Krona
  • 50 g de azúcar glass



PREPARACIÓN:

En el bol del robot amasador disponemos los huevos con el azúcar para comenzar con el bizcocho.

Con la varilla de montar, a máxima potencia trabajamos hasta que hayan blanqueado y doblado su volumen.

Entonces agregamos la levadura, la harina y el cacao.
Batimos de nuevo hasta que todo esté bien integrado.

Vertemos en un molde desmontable engrasado hasta llegar a la mitad de su capacidad.
Horneamos a 180ºC durante 18 minutos.

Sacamos del horno y dejamos reposar 10 minutos, para que se asiente, antes de proceder a desmoldarlo.

Pasado el tiempo, desmoldamos.

Cortamos el bizcocho en dos partes iguales y la tapa.


Con la forma que tiene la copa de cristal que he escogido, yo voy a usar la tapa para la primera capa, ya que entra a la perfección en la base del recipiente.

Mientras, disponemos la nata en el bol del robot amasador, y con la varilla de montar, la trabajamos.
En esta ocasión he decidido optar por un derivado lácteo con grasa vegetal ideal para montar, que se mantiene firme con el aspecto inicial hasta 48 horas y no suera cuando reposa, como la nata común.
Una vez que se empiecen a marcar las varillas, agregamos el azúcar glass, que le aportará el dulzor.

Sobre el bizcocho (que podemos bañar con almíbar con kirsch como hicimos en la tarta selva negra), disponemos una capa de confitura de cerezas.

Sobre ésta, ponemos una capa de nata montada, que escudillaremos con una manga pastelera con boquilla rizada para aportar textura.

Y repetimos la operación.
Podemos agregar tantas capas como queramos, aunque lo más común en los trifles es que sean a partir de cinco.

Yo he decidido repetir la distribución (bizcocho - confitura -  nata) y finalizar con chocolate rallado por encima.

Aquí se pueden apreciar todas las capas de nuestro postre.
Éste es el resultado final de nuestro trifle.

Listo para devorarlo.

¡Qué aproveche!



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15 de marzo de 2019

Nachos mexicanos

Hay múltiples formas de hacer y de comer nachos.
Hoy, os traigo la que es mi favorita.

Ya sabéis que me chiflan éste tipo de preparaciones que admiten tantas variaciones como seas capaz de imaginar, aunque yo soy de las que siempre prefiero hacer la original, tantear lo que me gusta y lo que no, y a partir de ahí, ir cambiando cosas según mis propios gustos.

Pues dicho ésto, y contradiciendome de una manera asombrosa, los nachos es una de las recetas que más me gusta hacer en casa porque desde el principio la adapto a mi cocina.
Cuando nos apetecen nachos mexicanos, los hago así: Sin frijoles y sin vegetales cortados por encima, ya que éstos los pongo cuando los hago de otro modo...

Pero ¡Al grano! Los nachos son un plato muy socorrido ya que son muy fáciles y rápidos de hacer, y es que además están buenísimos, convirtiéndose en la estrella de la fiesta.
Ver las caras de tus comensales llevándose un totopo bien cargado de todo lo bueno es fascinante, debéis probarlo.

¡Espero que os guste!






(4 pax)
INGREDIENTES:


Para la carne barbacoa:
  • 250 g de carne picada mixta
  • 1 Cebolla
  • 1 Tomate
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cayena
  • 40 ml de tomate frito casero
  • 70 ml de salsa barbacoa
  • C/s de salsa tabasco
  • 1 Cda de pimentón picante
  • Sal
  • AOVE


Para la crema agria:
  • 120 ml de nata para montar
  • 10 ml de vinagre
  • 1 Cdita de sal


Para los nachos:
  • 200 g de nachos de maíz
  • C/s de guacamole
  • 1 Jalapeño
  • C/s de mezcla 4 quesos rallados
  • C/s Perejil



PREPARACIÓN:


Para la carne barbacoa:

En una sartén a fuego fuerte, agregamos el AOVE. Una vez que esté caliente, agregamos la cebolla, bajamos el fuego y cocinamos durante 10 minutos hasta que transparente.

Entonces, agregamos el triturado del tomate junto con el ajo.
Cocinamos durante 15 minutos, hasta que evapore.

Entonces, incorporamos la carne picada.

Y dejamos que se vaya cocinando poco a poco, a medida que le damos vueltas y ayudamos a que la carne se deshaga en pequeños trozos mientras se cocina.

Incorporamos el tomate frito, la salsa barbacoa y el tabasco. Mezclamos.

Agregamos la cucharadita de pimentón picante, revolvemos y apartamos del fuego.
Dejamos reposar hasta su uso.
En éste momento, podemos agregar si os apetece unos frijoles para dar el toque 100% mexicano. A mí no me gustan por lo que he decidido prescindir de ellos.


Para la crema agria:

Para hacer la sour cream ponemos en un bol la nata sin azucarar.
Ésta debe ser ideal para montar, ya que queremos que nos quede dura y firme en su presentación, ya que cuánto mayor sea su proporción de grasa, más espesa quedará la crema.

Agregamos el vinagre, o en su defecto, si lo preferís, zumo de limón.
Ésto hará que se formen unas bacterias productoras de ácido láctico, por lo que nuestra nata se "cortará", fermentará y obtendrá ese toque agrio que la caracteriza.
Dejamos reposar durante 30 minutos.

Una vez pasado el tiempo, agregamos la sal, y con ayuda de unas varillas mezclamos bien.
Adquirir una consistencia fuerte, no será difícil, ya que en éste proceso la nata habrá espesado por lo que no tendremos que darle a las varillas durante mucho rato.
Refrigeramos hasta su uso.


Para los nachos:

Disponemos los nachos en una fuente grande, colocando algunos de manera estratégica en el borde, para evitar posibles derrames.

En el medio de nuestros nachos agregamos una buena cantidad de carne barbacoa.

Y espolvoreamos queso rallado al gusto por encima.

Metemos en el horno en modo grill, precalentado a 200ºC.

Horneamos durante cinco minutos, hasta que el queso esté perfectamente fundido.
Entonce, sacamos.

Agregamos una bola de guacamole.

Y otra de nuestra crema agria.

Y repetimos hasta acabar con todo nuestro preparado.
Espolvoreamos un poco de perejil sobre el queso,  y cortamos nuestro jalapeño en rodajas, colocándolas de manera equitativa en cada lado de nuestra fuente de nachos, pudiendo agregar también unos trocitos de tomate.

Servimos y comemos inmediatamente.

De ésta manera, los nachos seguirán calentitos, crujientes, y el queso fundido se hará hilos hasta llegar a tu boca.
Éste es el resultado final de nuestros nachos mexicanos.

 Ideales para una cena de celebración entre amigos.

Así se ve el interior, brutal.
¡Qué aproveche!




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© Andreíta come de todo