10 de agosto de 2018

Calabacin redondo relleno

Me dicen mis redes sociales que hace mucho que no sabéis de mi, y es cierto, pero es que en verano una no da para más.
Entre el trabajo, el estudio, el intentar mantener una vida activa en lo que a deporte se refiere, el poco tiempo libre que tengo intento pasarlo con mi familia... En fin, sabéis de lo que os hablo.
Y en nada llegan las vacaciones, e intentaré desconectar de todo, que falta me hace.

Pero antes, quería pasar a deciros que aquí estoy. Cocinando poco pero cocinando rico, sano y bien.
Para muestra un botón.
De vez en cuando traigo a casa este tipo de calabacín tan rico y llamativo. A nosotros nos gusta muchísimo por que cambia un montón el sabor en cuanto al calabacín alargado, al que estamos acostumbrados.
Es mucho más suave y con una pulpa más fina, perfecto para hacer cremas o para rellenarlos, y es que la presentación con ellos tiene muchas más alternativas. Y ya por no hablar de los rellenos, todos le pegan. Con gulas y gambas, con atún como en el caso de las berenjenas rellenas, o de carne, como he hecho ésta vez yo.

¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 2 Calabacines bola
- 1/2 Cebolla
- 1 Puerro
- 1 Pimiento verde italiano
- 400 g de carne picada de ternera magra
- 4 Cdas de tomate frito casero
- 1 Cdita de pimentón agridulce
- C/s de queso rallado
- Sal



PREPARACIÓN:

Conseguimos unos calabacines bola, redondos, o comunmente conocidos por los de Niza.
Son unos calabacines en forma de pelota de 8-10 cm de diámetro que son muy tiernos y resultan deliciosos.
Los lavamos bajo el grifo.

Hacemos un corte en la parte superior del calabacín, de manera que quede como si fuera la tapa de este.
Le podemos dar la forma que queramos, yo en este caso, en zigzag.

Una vez tengamos hechos los cortes por todo el calabacín se separarán a la perfección ambas partes.

Hacemos un agujero con ayuda de un hierro de pincho moruno, que llegue desde la tapa hasta la parte final del calabacín.

Y comenzamos a hacer nuestros calabacines.
En mi caso al microondas a máxima potencia durante 9 minutos.

Mientras tanto comenzamos a hacer el relleno.
En una sartén con un chorro de AOVE, doramos la cebolla picada en brunoise.

Agregamos también el puerro y el pimiento verde.

Una vez haya pochado un poco, agregamos la carne picada, y dejamos que se haga poco a poco, sin parar de mover para que no queden trozos excesivamente grandes.

Para entonces, nuestros calabacines habrán acabado de cocinarse.
Con cuidado de los vapores, separamos la tapa de la parte de abajo. Con una cuchara retiramos la pulpa que pudiera tener la parte de la tapa, y la volcamos sobre la parte de abajo. Por toda la bola con movimientos circulares, vamos separando la pulpa de la corteza del calabacín.

Y la echamos a la sartén junto con el demás relleno.

Una vez esté integrado agregamos el tomate frito.

Y el pimentón.
Revolvemos para que no se queme y después bajamos el fuego y dejamos cocinar el conjunto durante unos minutos.

Entonces, añadimos queso rallado al gusto.

Y mantenemos al fuego revolviendo sin parar hasta que se funda.

Con ayuda de una cuchara, rellenamos los calabacines.

Hasta llegar a cubrir la parte del corte.

Agregamos un poquito más de queso rallado por encima, disponiendolos en una bandeja de horno con papel albal, junto con las tapas.

Horneamos a 180ºC durante 15 minutos aproximadamente.

Servimos nuestros calabacines con la tapa, y un cachin de pan.
Éste es el resultado final.

Y así se ve por dentro.
¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.

Seguir con la receta

30 de julio de 2018

Solomillo de cerdo con salsa de queso Valdeón

¿A quién no le gusta, de vez en cuando pegarse un buen homenaje?
Y no. No estoy hablando de una comida copiosa, con cientos de platos sobre la mesa, ni de algún ingrediente que se nos salga de presupuesto y alguna vez nos demos el lujo de comernoslo.
Que también está muy bien, pero no.
Hablo de una comida sencilla pero riquísima, de esas que a todo el mundo gustan y que por h o por b no solemos hacer a diario.

Puede ser un plato de pasta, un postre, o como en éste caso unos filetitos de solomillo de cerdo acompañados de la mejor salsa del mundo y con patatas y pimientos del padrón. Todo un espectáculo.

Para mi, no hay una salsa como la que os traigo yo hoy aquí. Y lo digo a sabiendas de que hay muchas y muy buenas, como la de Oporto, la de pimienta, la barbacoa...
Pero esta es muy de mi tierra y queda buenísima, con todo el sabor de un buen queso como lo es el de Valdeón, pero con un toque más suave que las salsas típicas como la de roquefort o el cabrales.

Éste es un fuerte y untuoso queso azul, elaborado con mezcla de leche de vaca con oveja o cabra que se produce en el corazón de los picos de Europa, dejándolo madurar durante largos periodos de tiempo en las cuavas de Posada de Valdeón. Tiene denominación IGP y recientemente en estudios hechos en la Universidad de León se ha verificado que contiene la presencia del anticancerígeno Andrastina.

¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 1 Pieza de solomillo de cerdo de 400 g
- 25 g de mantequilla
- 60 g de queso de Valdeón
- 1 Chorro de whiskey
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 Cda de azúcar
- C/s de sal
- Sal en escamas al gusto
- AOVE



PREPARACIÓN:

Primeramente, hacemos la salsa de queso.
En un cazo al fuego, disponemos la mantequilla, y la derretimos sin parar de remover.
Una vez que la mantequilla esté líquida, agregamos el queso.

Con una cuchara mezclamos todo hasta que éste comience a deshacerse un poquito en el fondo del cazo.
Entonces, agregamos el whiskey, y dejamos que evapore por completo.

Agregamos entonces la nata de cocinar.
Subimos el fuego.

Una vez rompa a hervir, nos ayudamos de unas varillas para revolver durante cinco minutos, ya que el queso se irá hacia el fondo y es necesario evitar que se queme para que se deshaga sin que queden grumos. Rectificamos de sal y agregamos una cucharada de azúcar, que ayudará a contrarrestar la acidez de la salsa.
Entonces bajamos un poco el fuego y dejamos cocinar sin romper la ebullición durante 20 minutos aproximadamente, ayudándonos con una lengua de cocina para evitar que se pegue.

En nuestra carnicería de confianza, le pedimos al carnicero que nos haga medallones de solomillo de cerdo, de 1 cm de grosor aproximadamente.

En una sartén con unas gotas de AOVE, hacemos el solomillo al punto que más nos guste.

En mi caso vuelta y vuelta por que nos gusta la carne sangrante. 
Nos ayudamos de unas pinzas para darle la vuelta.

A medida que el solomillo vaya saliendo de la sartén o plancha, lo disponemos en el plato de presentación de una manera ordenada, y agregamos las escamas de sal al gusto.

Para entonces, nuestra salsa ya estará lista, con una consistencia magnífica.
La pasamos a un recipiente para poder servirla en la mesa y que cada cual se eche la cantidad que quiera.

Agregamos un poco al lado, o sobre los medallones de solomillo.

Y servimos en la mesa, acompañado de lo que más nos guste.
En mi caso, y aprovechando que es la época, con unos pimientos del padrón y unas patatas fritas.
Éste es el resultado de nuestra salsa de queso de Valdeón con solomillo de cerdo.

¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.

Seguir con la receta

11 de julio de 2018

Blondie

Hoy me apetecía traeros una receta dulce, de esas que están hechas con mucho mimo y que resultan una alegría para el paladar, de las que curan cualquier pena y animan aún más cualquier momento feliz.

Y os preguntaréis por qué. Pues bien, os lo contaré.
El 9 de Julio nació una personita que sin saberlo se encargará de volver a traer sonrisas y alegría a la familia.
¡Mi sobrino Omar ya está con nosotros y yo, siento que me va a estallar el corazón de felicidad!
Irremediablemente ya soy una tía chochona, de esas que necesitan un babero más que el propio bebé.

Y por ello, hoy me apetecía para merendar la versión más rubia del Brownie de chocolate, hecha con chocolate blanco.
Es una receta súper sencilla que no os llevará apenas tiempo, y el resultado es fantástico, digno de los más golosos.
Probad y veréis como sin saber ni como ni por qué, el plato se va quedando vacío.
¡Espero que os guste!






(15 porciones aprox.)
INGREDIENTES:

- 100 g de chocolate blanco para fundir
- 50 ml de nata
- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 80 g de azúcar
- 100 g de chocolate blanco
- 2 Huevos
- 75 g de harina
- C/s de nueces peladas



PREPARACIÓN:

Primeramente, precalentamos el horno a 180ºC.
Disponemos los primeros 100 g de chocolate blanco en un recipiente. Le agregamos la nata y le damos pequeños toques de 30 seg. en el microondas, hasta que derrita.

Lo vamos mezclando con ayuda de una lengua de cocina para ayudar a que se vaya integrando.

Mientras, en el bol del robot amasador con la varilla de mezclar, disponemos el azúcar junto con la mantequilla.

A marcha media, batimos hasta que se integren ambos ingredientes.

Entonces, agregamos la mezcla del chocolate derretido con la nata.

Integramos ambos ingredientes, a velocidad baja.

Añadimos los huevos uno a uno, sin parar el robot.

Una vez el primero esté integrado, agregamos el segundo y continuamos batiendo hasta crear una mezcla homogénea.

Agregamos la harina y batimos hasta que esté todo bien integrado.

Cortamos los 100 g de chocolate blanco restantes, en trocitos pequeños.

Lo agregamos a la masa.

Y si queremos agregamos un fruto seco al gusto, en mi caso, nueces.

Engrasamos el molde en el que los vayamos a hacer.

Y vertemos la mezcla, intentando equilibrarlo por todo el recipiente.

 Metemos en el horno y cocinamos durante 20-30 minutos.

Pasado el tiempo, sacamos del horno y dejamos reposar durante 10 minutos sobre una rejilla.

Pasado el tiempo procedemos a desmoldar.

Porcionamos el blondie y espolvoreamos azúcar glass por encima.

Éste es el resultado final.

Digno de una buena celebración como esta... ¡Bienvenido a nuestro mundo pollito!
¡Qué aproveche!



Si te gusta ésta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto  mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para poder ver lo bien que te ha quedado 😊.

Seguir con la receta

© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-