15 de marzo de 2019

Nachos mexicanos

Hay múltiples formas de hacer y de comer nachos.
Hoy, os traigo la que es mi favorita.

Ya sabéis que me chiflan éste tipo de preparaciones que admiten tantas variaciones como seas capaz de imaginar, aunque yo soy de las que siempre prefiero hacer la original, tantear lo que me gusta y lo que no, y a partir de ahí, ir cambiando cosas según mis propios gustos.

Pues dicho ésto, y contradiciendome de una manera asombrosa, los nachos es una de las recetas que más me gusta hacer en casa porque desde el principio la adapto a mi cocina.
Cuando nos apetecen nachos mexicanos, los hago así: Sin frijoles y sin vegetales cortados por encima, ya que éstos los pongo cuando los hago de otro modo...

Pero ¡Al grano! Los nachos son un plato muy socorrido ya que son muy fáciles y rápidos de hacer, y es que además están buenísimos, convirtiéndose en la estrella de la fiesta.
Ver las caras de tus comensales llevándose un totopo bien cargado de todo lo bueno es fascinante, debéis probarlo.

¡Espero que os guste!






(4 pax)
INGREDIENTES:


Para la carne barbacoa:
  • 250 g de carne picada mixta
  • 1 Cebolla
  • 1 Tomate
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Cayena
  • 40 ml de tomate frito casero
  • 70 ml de salsa barbacoa
  • C/s de salsa tabasco
  • 1 Cda de pimentón picante
  • Sal
  • AOVE


Para la crema agria:
  • 120 ml de nata para montar
  • 10 ml de vinagre
  • 1 Cdita de sal


Para los nachos:
  • 200 g de nachos de maíz
  • C/s de guacamole
  • 1 Jalapeño
  • C/s de mezcla 4 quesos rallados
  • C/s Perejil



PREPARACIÓN:


Para la carne barbacoa:

En una sartén a fuego fuerte, agregamos el AOVE. Una vez que esté caliente, agregamos la cebolla, bajamos el fuego y cocinamos durante 10 minutos hasta que transparente.

Entonces, agregamos el triturado del tomate junto con el ajo.
Cocinamos durante 15 minutos, hasta que evapore.

Entonces, incorporamos la carne picada.

Y dejamos que se vaya cocinando poco a poco, a medida que le damos vueltas y ayudamos a que la carne se deshaga en pequeños trozos mientras se cocina.

Incorporamos el tomate frito, la salsa barbacoa y el tabasco. Mezclamos.

Agregamos la cucharadita de pimentón picante, revolvemos y apartamos del fuego.
Dejamos reposar hasta su uso.
En éste momento, podemos agregar si os apetece unos frijoles para dar el toque 100% mexicano. A mí no me gustan por lo que he decidido prescindir de ellos.


Para la crema agria:

Para hacer la sour cream ponemos en un bol la nata sin azucarar.
Ésta debe ser ideal para montar, ya que queremos que nos quede dura y firme en su presentación, ya que cuánto mayor sea su proporción de grasa, más espesa quedará la crema.

Agregamos el vinagre, o en su defecto, si lo preferís, zumo de limón.
Ésto hará que se formen unas bacterias productoras de ácido láctico, por lo que nuestra nata se "cortará", fermentará y obtendrá ese toque agrio que la caracteriza.
Dejamos reposar durante 30 minutos.

Una vez pasado el tiempo, agregamos la sal, y con ayuda de unas varillas mezclamos bien.
Adquirir una consistencia fuerte, no será difícil, ya que en éste proceso la nata habrá espesado por lo que no tendremos que darle a las varillas durante mucho rato.
Refrigeramos hasta su uso.


Para los nachos:

Disponemos los nachos en una fuente grande, colocando algunos de manera estratégica en el borde, para evitar posibles derrames.

En el medio de nuestros nachos agregamos una buena cantidad de carne barbacoa.

Y espolvoreamos queso rallado al gusto por encima.

Metemos en el horno en modo grill, precalentado a 200ºC.

Horneamos durante cinco minutos, hasta que el queso esté perfectamente fundido.
Entonce, sacamos.

Agregamos una bola de guacamole.

Y otra de nuestra crema agria.

Y repetimos hasta acabar con todo nuestro preparado.
Espolvoreamos un poco de perejil sobre el queso,  y cortamos nuestro jalapeño en rodajas, colocándolas de manera equitativa en cada lado de nuestra fuente de nachos, pudiendo agregar también unos trocitos de tomate.

Servimos y comemos inmediatamente.

De ésta manera, los nachos seguirán calentitos, crujientes, y el queso fundido se hará hilos hasta llegar a tu boca.
Éste es el resultado final de nuestros nachos mexicanos.

 Ideales para una cena de celebración entre amigos.

Así se ve el interior, brutal.
¡Qué aproveche!




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10 de marzo de 2019

Bizcocho "sin"

Sin gluten, sin azúcar, sin lácteos, sin harina, y con toooodo el sabor.
Y es que cómo se puede observar, hay muchas formas de adaptar nuestra cocina a nuevos métodos e ingredientes aptos para todo tipo de intolerancias y alergias, y que de como resultado un pastel tan  apetecible.

Y es que quién más y quién menos, todos tenemos a un familiar, amigo o vecino que padece alguna restricción alimentaria.
Éste tipo de alergias alimentarias dicen ser una respuesta exagerada por parte del sistema inmunológico por el consumo frecuente de un alimento en particular, por lo que es tan importante llevar siempre una alimentación variada y equilibrada.

Alguien que no puede digerir una proteína compleja que se encuentra en el grano del trigo, cebada, centeno y avena, es alérgico al gluten.
Cuando el metabolismo advierte un exceso de glucosa o azúcar debido a la disminución de secreción de la insulina se da una enfermesas crónica e irreversible llamada diabetes.
Cuando el intestino delgado no produce suficiente cantidad de una enzima llamada lactasa, el cuerpo no es capaz de digerir los productos lácteos que contienen lactosa, siendo intolerante a ella.

Y yo traigo un pastel apto para todas ellas, que descubrí en uno de los que para mí son blogs de cabecera en lo que a este tipo de cuestiones se refiere: Celiaquines.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación para el reto:

En el reto de la Cocina Typical Spanish, se nos dará un requisito ya sea un ingrediente, un plato o una forma de preparación que tenemos que hacer, y todos nos meteremos de lleno en la cocina, para obtener un plato #TypicalSpanish.
Como las alergias y las intolerancias están a la orden del día, desde aquí vamos a poner nuestro granito de arena aportando un montón de recetas para el recopilatorio La cocina TS: #SinGluten.





INGREDIENTES:

  • 115 g de plátano maduro (2 Uds pequeñas)
  • 115 g de almendra molida
  • 2 Huevos L
  • 10 g de edulcorante en polvo
  • 65 ml de aceite de girasol
  • 65 g de chocolate negro sin gluten
  • 15 g de cacao puro
  • 7 g de levadura química
  • 25 ml de bebida de avena
  • 65 g de chocolate negro sin gluten
  • 35 ml de bebida de avena



PREPARACIÓN:

Pelamos y trituramos los plátanos.
Podemos hacerlo con ayuda de un tenedor, o batiendolo para que sea imperceptible, yo ésta vez me he decantado por hacerlo así.


Disponemos en un bol el chocolate junto con el aceite de girasol.
Calentamos en el microondas a mínima potencia en sesiones de 30 segundos.

Mezclando hasta que esté completamente derretido.

En el bol del robot de cocina, disponemos los huevos y el edulcorante en polvo.

Con la varilla batimos hasta que blanqueen.

Incorporamos la leche al chocolate derretido.

Y agregamos el conjunto a la mezcla de los huevos.

Incorporamos también el puré de plátano que habíamos hecho.

Agregamos el cacao puro previamente tamizado.

Agregamos también la levadura tamizada.

Y por último, armándonos de paciencia tamizamos también la harina de almendra.

Mezclamos todo con ayuda del robot de cocina.

Hasta formar una masa homogénea.

Vertemos en el interior de un molde engrasado.
Y llevamos al horno precalentado a 170ºC durante 30 minutos.
Una vez pasado el tiempo sacamos y dejamos reposar 10 minutos.

Entonces, desmoldamos en el plato de presentación.

Mientras tanto, en un bol derretimos el resto de la cobertura con la leche vegetal, mezclamos hasta formar un baño fino y sin grumos.
Entonces, lo vertemos por encima.

De manera que quede bien cubierto por encima.

Éste es el resultado final de nuestro bizcocho sin.

Es el momento del corte.

Y este es el aspecto que tiene en su interior.

Riquísimo.
¡Qué aproveche!



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7 de marzo de 2019

Rabas

Ya sabéis que las tapas es algo que los leoneses llevamos arraigado muy adentro.
Ya sean unas patatas alioli, un salmorejo a la leonesa, o unos mejillones en salsa picante,  nosotros sabemos bien como disfrutar de una vuelta por nuestros bares.

Pero no somos la única ciudad que tiene esas pequeñas grandes costumbres.
En Santander, por ejemplo, es muy típico salir al mediodía a tomar el vermut y disfrutar de uno de los platos más representativos de la cocina cántabra y el auténtico rey del aperitivo: Las rabas.

Como pasa en casi todos los platos de ésta índole, cada maestrillo tiene su librillo, y ningún chef sigue las mismas pautas para hacerlas.
Hay a quién le gusta más hacerlas en aceite de girasol que en aceite de oliva, para que no afecte al sabor del producto, presentarlas en anillas en vez de en tiras o darles el grosor que más nos apetezca.

Sobre gustos no hay quien mande, pero estoy segura que estas rabas os van a transportar frente al Cantábrico.

¡Espero que os guste!






(2 pax)
INGREDIENTES:

  • 500 g de rabas de calamar
  • 100 g de pan rallado
  • 200 g de harina
  • 1/2 Limón
  • C/s de ajo picado
  • C/s de perejil
  • 50 ml de leche
  • Sal
  • Aceite de girasol para la fritura



PREPARACIÓN:

Conseguimos rabas de calamar. Le decimos a nuestro pescadero de confianza que nos las parta en tiras con un grosor de 1 cm y de 10 cm de largo aproximadamente.

En un bol disponemos las rabas junto con la leche.
Salamos, agregamos el perejil y el ajo en polvo.
Volteamos para que todo el pescado coja las especies y se ablande con la leche.
Dejamos reposar durante 1 hora aproximadamente.

En un plato ponemos la mezcla del rebozado: la harina y el pan rallado.
Mezclamos.

Pasamos la harina por la mezcla.

Cubrimos el fondo de una sartén con aceite de girasol.
Una vez que el aceite esté muy caliente, agregamos las rabas.

Doramos por ambos lados.

Y pasamos a un plato con papel absorbente para que chupe el exceso de grasa.

 Una vez estén listas, las pasamos a un plato de presentación y ponemos encima la mitad de un limón,  que sirve más de decoración que de condimento, aunque a mi parecer el toque ácido les va de lujo.

Éste es el resultado final de nuestras rabas.

 Un auténtico disfrute.
¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo