20 de septiembre de 2020

Canutillos de manjar blanco

 Seguro que sois muchos los que como yo, ni siquiera habíais oído hablar del manjar blanco. Y ya es curioso debido a que es una receta que precisamente introdujimos los españoles en México tras el descubrimiento de América.


Su historia se remonta al siglo XIII, con la llegada del arroz y las almendras a Europa de mano de los árabes. Era un plato digno de reyes, de altísima cocina.

En un principio conocido como Blanc Mengier en francés antiguo. De ahí pasó a llamarse Blanc Manger en francés, Blancmange en inglés, Bianco Mangiare en italiano y manjar blanco en todas las regiones del habla hispana.


Las primeras recetas del Blanc Mengier eran una preparación de carne de pollo desmenuzada en una leche de almendras y caldo de ave espesadas con el almidón del arroz cocido que se especiaba y endulzaba. Lo sé a mi también me parece lo menos apetecible del mundo, pero aún hoy día forma parte de los postres más típicos de Turquía, donde se le conoce como tavuk gögskü.

Con el tiempo, se hicieron variaciones en la receta de tal manera que la carne quedaba fuera del plato final (por fortuna) y en el sigo XIX el blanc manger era directamente un postre muy semejante a una panna-cotta que se podía hacer con o sin almendras.

 

Ya sabéis que hay ciertas cosas que me cuesta probar, y este postre era una de ellas, pero finalmente ha sido un postre de lo más sorprendente para mi, ¡Y muy rico!


¡Espero que os guste!




Con esta receta participo en:

En el reto Desafío en la cocina, se nos da un ingrediente o una receta y nosotros tenemos que hacer nuestra propia versión intercalando platos dulces y salados.
Hemos decidido que con la que está cayendo, nada mejor que endulzarnos el comienzo de la nueva temporada con una receta dulce.
Podéis ver todas las recetas en Desafío en la cocina: Manjar blanco.





INGREDIENTES:
  • C/s de hojaldre de mantequilla
  • 500 ml de leche de almendras
  • 90 g de azúcar
  • 40 g de maizena
  • 1 Cdita de zumo de limón
  • Especias y hierbas aromáticas: 1 Cdita de canela en polvo
  • C/s de azúcar glass



PREPARACIÓN:

Disponemos 450 ml de la leche de almendras en un cazo al fuego.

Aparte, en un bol, pesamos la maizena.

Agregamos los 50 ml restantes de leche de almendras y diluimos con ayuda de una lengua de cocina.

A la leche del cazo, agregamos el limón y la canela.

Si queréis que la leche se infusione pero que no tenga demasiado sabor de los aromáticos, podéis echar piel de limón y una rama de canela, que retiraremos una vez que la leche comience a hervir. A mi me gustan mucho por lo que decido usar zumo y canela molida para que el sabor sea más intenso.

Una vez que la leche comience a hervir, agregamos la leche con la maizena diluida. Y con ayuda de unas varillas comenzamos a remover para que espese sin pegarse ni formar grumos.
Una vez esté lista, la pasamos a una manga pastelera, dejamos que temple y guardamos en la nevera hasta su uso.

Mientras tanto, extendemos el hojaldre hasta dejar un grosor de 3 mm aproximadamente.
Lo pinchamos con ayuda del tenedor y recortamos en trozos de 10 x 15 cm aproximadamente.

Con las porciones de masa, hacemos canutillos pegándolo en el tubo y girando sobre si mismo.

Disponemos de manera intercalada en el horno y cocinamos durante 10 minutos aproximadamente a 200ºC, hasta que comiencen a tener color.

Pasado el tiempo, sacamos del horno, dejamos templar un par de minutos y retiramos el tubo antes de que se enfríe del todo.

Una vez que los canutillos estén fríos, rellenamos con el manjar blanco que habíamos reservado en una manga pastelera.

Repetimos el proceso con todos los canutillos y los disponemos en un plato de presentación.

Espolvoreamos azúcar glass al gusto.

Y servimos.
Éste es el resultado final de nuestros canutillos de manjar blanco.

Se ven espectaculares.

¡Qué aproveche!



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10 de septiembre de 2020

Caldeirada de raia

Sabéis que a parte de cocinar, viajar es para mi uno de los grandes placeres, y en cuanto tenemos ocasión, planeamos todo y nos escapamos unos días.

Soy una fiel creyente del lema de que viajar es lo único que compras y a la vez te hace más rico, así que no importa si es a Córdoba, Oporto, San Sebastián o Colunga, cualquier sitio es perfecto para desconectar, descubrir nuevos aires y nuevas gastronomías. Porque yo desde luego que también planeo mis viajes con una ruta gastronómica. Salmorejo, francesinha, pintxos o rollos de bonito es lo que nos llevamos de todos esos viajes, así como los recuerdos de tan buenos momentos.


Y hoy os traigo uno de los platos que descubrimos en nuestro último viaje a terras galegas hace un par de años. La caldeirada de raya es uno de los platos más típicos de las Rías Baixas, en especial del concello de Portonovo, dónde pudimos disfrutarlo justo antes de pegarnos un chapuzón en la playa de Caneliñas.


¡Espero que os guste!




Con ésta receta participo en el reto:

En el reto de la Cocina Typical Spanish, se nos dará un requisito ya sea un ingrediente, un plato o una forma de preparación que tenemos que hacer, y todos nos meteremos de lleno en la cocina, para obtener un plato #TypicalSpanish.
Esta vez es Noemí del blog TodoCooking la anfitriona del mes que se encarga de abrir temporada.  Y con la que nos está cayendo, para animarnos y despedir el verano como se merece, un reto bien fácil: Recetas saladas típicas con pescados o mariscos. Podéis ver todas las recetas en La cocina TS: MarineroEnTierraTS.





(2 pax)
INGREDIENTES:
  • 1 Aleta de raya fresca
  • 1/2 Cebolla
  • 2 Patatas medianas
  • 300 ml de caldo de pescado
  • 300 ml de agua
  • 2 Dientes de ajo
  • AOVE
  • 1 Cdita de manteca de cerdo
  • 1 Cda de pimentón
  • C/s de vinagre
  • Sal y pimienta
  • Especias y hierbas aromáticas: 1 Hoja de laurel



PREPARACIÓN:


En la pescadería, pedimos unas aletas de raya fresca. La mejor época del año para conseguirla es de Marzo a Junio.

Limpiamos, pelamos y cortamos en gajos grandes las patatas. Cortamos en mirepoix la cebolla y lo ponemos todo en una cazuela amplia.

Agregamos el agua.

Y también echamos el caldo de pescado casero, en mi caso de rape y gambas. Añadimos la hoja de laurel y subimos la temperatura al máximo y una vez que comience a hervir, cocemos durante 15-20 minutos.

Pasado el tiempo, agregamos la raya previamente salpimentada. 

Cocemos durante 6 minutos más, hasta que esté bien hecha.
Apartamos del fuego y reservamos hasta su uso.

En una sartén disponemos un buen chorro de AOVE. 
Pelamos y cortamos en láminas los dientes de ajo, que doraremos en el aceite bien caliente.

Una vez que comiencen a tomar color, agregamos la manteca de cerdo y dejamos que se deshaga poco a poco fuera del fuego.

Cuando haya atemperado, agregamos el pimentón.

Y también un chorro de vinagre.

Con ayuda de un escurridor, disponemos las patatas y la cebolla en una fuente.

Colocamos por encima la raya cocida.

Y vertemos por encima la ajada.

Llevamos a la mesa y espolvoreamos un poquito de perejil por encima.

Éste es el resultado final de nuestra caldeirada de raya.

¡Qué aproveche!




Un tradicional y esquisito plato de las Rías Baixas. Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊

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5 de septiembre de 2020

Pollo {smoked and sweet}

 Con raíces italianas, Yotam Ottolenghi nace en 1968 en Jerusalén.

Cursó sus primeros estudios allí, y en 1989 cumple con su reclutamiento en las fuerzas de Defensa de Israel. Al terminar hace un postgrado de literatura en Tel Aviv. En el año 1997 se traslada a Amsterdam, viaja a Londres y comienza un curso de 6 meses en Le Cordon Bleu.


En el año 1999 consigue el puesto de Jefe de Pastelería en Baker&Spice de Chelsea, Londres. Aquí conoce al que hasta el momento es su socio empresarial, el musulman Sami Tamimi.

En 2002 abren la primera tienda Deli en Notting Hill. En 2004 abren cuatro Deli más en Londres. En el 2008 publica su primer libro: Ottolenghi: The Cookbook.

En el año 2011 se casa con su compañero de vida Karl Allen en Massachusetts. Hace su primer documental "Jerusalem on a plate" que se emite en UK, donde un año más tarde cumple 15 años de residencia y le dan la ciudadanía Británica.

Un año más tarde nace su primer hijo Max por subrogación en USA. En el 2015 tienen a Flyn.


Le obsesiona cambiar los hábitos alimenticios de sus compatriotas. Adora las verduras, por lo que propone una oferta casi vegetariana. El AOVE, los picantes, las especies exóticas, la influencia de Oriente y el Mediterráneo son otros de sus puntos fuertes. Busca la comida preventiva con platos ricos y sabrosos.

De todo ello habla en su columna del diario "The Guardian" donde además ofrece una receta recomendada. También lucha por los derechos humanos en el tema de la homosexualidad, y demostrando que la religión no es un problema entre los pueblos.



¡Espero que os guste!



Esta es una receta para el tiempo de recuperación de chefs en:

En éste reto se nos dice un chef conocido, ya sea internacional o nacional, y los participantes subimos una receta de él, o simplemente basada en él.
Ahora estamos en un tiempo de transición en el que podemos elegir entre todos los chefs escogidos hasta ahora, y deleitarnos con sus recetas.
Con esta receta acabo mi recuperación de chefs. En Enero de 2017 mis compañeras se encargaron de investigar más acerca de la comida preventiva que tanto le gusta inculcar a Yotam, yo he seguido la receta de la compañera de Retceteras.
Podéis ver todas las recetas en Cooking the chef: Yotam Ottolenghi





INGREDIENTES:
  • 2 Contramuslos de pollo
  • 2 Patatas pequeñas
  • 1 Boniato pequeño
  • 1 Cebolla
  • 1 Pimiento rojo
  • 2 Dientes de ajo
  • 1 Pimiento choricero
  • 2 Cdas de azúcar moreno
  • 3 Cdas de vinagre de vino blanco
  • 3 Cdas de AOVE
  • 3 Cdas de agua
  • 25 g de chocolate negro
  • Sal 
  • Especias y hierbas aromáticas: 1 Cayena, 1 Cdita de canela, c/s de pimienta negra, c/s de cilantro
 


PREPARACIÓN:

1 hora antes de comenzar a preparar el plato, disponemos el pimiento choricero en agua hirviendo para que se hidrate.

Pasado el tiempo, escurrimos y abrimos por la mitad.
Con el filo del cuchillo retiramos las membranas y las pepitas y recuperamos la pulpa.

En el vaso del robot de cocina, disponemos la pulpa del pimiento choricero, los ajos, el pimiento rojo y la cebolla.

Echamos también la canela, el azúcar moreno, el aceite y el vinagre, la sal y la pimienta y el agua.

Trituramos hasta que quede una salsa fina.

Lavamos y pelamos las patatas y el boniato y los cortamos en gajos, disponiendo en una fuente apta para horno.

Encima ponemos el pollo, al que le echaremos por encima la salsa que hemos conseguido al triturar todos los ingredientes.

Espolvoreamos el chocolate que rallaremos sobre el pollo.

Metemos en el horno precalentado a 190ºC durante 50 minutos.

Pasado el tiempo, sacamos del horno.
Éste es el resultado final de nuestro pollo ahumado y dulce.

Servimos el pollo en un plato acompañándolo con las patatas y el boniato, a las que le espolvoreamos un poco de cilantro.

¡Qué aproveche!



Un asado de pollo que se sale de todo lo común, muy dulzón y rico. Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊

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© Andreíta come de todo