29 de febrero de 2016

Magdalenas con copete

Con copete, o siguiendo la receta del gran Xavier Barriga
Y es que éstas magdalenas marcan completamente la diferencia. Además de su gran copete tienen unas cuantas virtudes más al probarlas, son esponjosas, ligeras y suaves pero sin desmigarse una vez que le metes un mordisco.
Personalmente, éste último punto para mí es muy importante, ya que no hay cosa que me repugne más que al meter las magdalenas (o las galletas, o los cereales, o la tostada...) en la leche caliente del desayuno, se empiecen a romper e inmediatamente caigan al fondo de la taza. Arggg
Diréis, que especialita. Pues sí, no os lo voy a negar, jajaja. 
Se dice que hay dos tipos de personas, el que echa las salsas por todas las patatas fritas, o el que las echa a un borde del plato para ir mojándolas una a una. 
El que no se come el borde de las pizzas, o sí. 
El que no quiere queso en la hamburguesa o sí. 
El que desmenuza los dulces del desayuno en la leche hasta hacer una papilla, o el que los empapa con cuidado.
Pues bien, yo en todas éstas, me decido por la segunda opción.
A lo que iba... la receta de magdalenas que más nos gustan en casa.
Las he hecho unas cuantas veces desde que hice éstas fotos y la verdad, en ésta ocasión han sido cuando más bajas han quedado. Así que imaginaros como quedan cuando suben bien...

¡Espero que os guste!






(30 uds)
INGREDIENTES:
  • 210 g de harina de trigo
  • 1 Sobre de levadura química
  • 175 g de azúcar granillo
  • 4 Huevos L
  • 60 ml de leche
  • 190 ml de aceite de girasol
  • 1 Pellizco de sal
  • La ralladura de un limón




PREPARACIÓN:

Mezclamos el azúcar con los huevos cascados en el bol del robot de cocina.

Con las varillas de montar y a velocidad media, batimos durante unos 5 minutos.

En otro bol, disponemos el aceite. Sobre el, echamos la leche.

Agregamos también la ralladura de limón.
En éste momento se pueden incorporar otros muchos aromatizantes, como vainilla, canela, ralladura de lima o naranja...

En otro bol, mezclamos los ingredientes secos. La harina, la levadura y la sal.

Como veis tras ese tiempo, los huevos con el azúcar han aumentado mucho de volumen.

Bajamos la velocidad del robot de cocina al mínimo. Agregamos la mezcla del aceite, la leche y la ralladura de limón.

 Una vez esté bien integrado, agregamos poco a poco los sólidos tamizándolos previamente.

Mezclamos al mínimo, suavemente hasta que se mezclen todos los ingredientes.

Una vez la crema sea homogénea, la metemos en la nevera y dejamos que repose durante una noche.

Al día siguiente, precalentamos el horno a 250ºC.
Sacamos la mezcla de la nevera, mezclamos con las varillas un poco, y con ayuda de un sacabolas de helado, disponemos la misma cantidad en cada cápsula para magdalenas.

Las vamos poniendo en una bandeja de horno.

Si se desea, justo antes de meter en el horno, se echa un poquito de azúcar sobre la masa, o algún fruto seco, como piñones o almendras laminadas.

Justo antes de meter las magdalenas, bajamos la temperatura del horno a 210ºC.

Dejamos que se hagan durante 15 minutos.
Como veis van subiendo con mucha fuerza.

 Una vez salgan del horno, dejamos reposar en hasta que enfríen.
Éste es el resultado final de nuestras magdalenas.

¡Qué aprovechen!




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26 de febrero de 2016

Tarta maltesers

El otro día, fue el cumple de mi amiga Sara, y como viene siendo costumbre ya, hice su tarta de cumpleaños.
Me dio vía libre para elegir la receta que quisiera, y ¡Ays! Qué comeduras de cabeza, pensando en cual sería la que más iba a gustar. Y es que hacer una tarta para 15 personas, y que a todos les guste es demasiado complicado...
Tenía en mente una tarta que me tocaba hacer en el curso de pastelería online que estoy haciendo, pero... Se trata de una tarta con un ingrediente un poco especial, que o gusta, o no gusta, no hay termino medio, así que no me la podía jugar.
Así que eché mano a la que se está convirtiendo en una de mis aplicaciones favoritas, Pinterest y ví la magnífica Tarta de chocolate especiado con maltesers.
Y es que no me podía gustar más el aspecto, y al leerla... ¡Ya había una tarta elegida!
Tuve un pequeño (gran) percance al hacerla, y es que a media decoración, me quedé sin bolitas de cereal... Yo en el pueblo, un sábado a las 20:30h de la tarde donde los pocos kioskos y supermercados que hay en los pueblos de alrededor, estaban cerrados, o a punto de cerrar.
Pues corriendo a ver si los encontraba... Y nada. ¡Tierra trágame!
Como siempre en éstos casos hay que echarle un poco de imaginación, y al final cogí unos fideos y unos huevos de pascua de chocolate, que oye, no quedaron nada mal.
Al final la tarta fue un éxito total, el bizcocho especiado una auténtica delicia, junto con la cobertura de queso al cacao tan suave y los crujientes maltesers... mmmmm Se me hace la boca agua.

¡Espero que os guste!






(15 pax)
INGREDIENTES:


Para el bizcocho:
  • 300 g de harina
  • 300 g de azúcar granillo
  • 300 g de mantequilla
  • 112.5 g de cacao en polvo
  • 6 Huevos
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta molida
  • C/s de ralladura de limón
  • 2 Cdas de canela en polvo
  • 75 ml de ron
  • 75 ml de leche
  • 1.5 sobres de levadura


Para la cobertura:
  • 600 g de queso crema
  • 450 ml de nata
  • 450 g de azúcar glass
  • C/s de cacao puro



- Para la decoración:
  • Almíbar TxT
  • 600 g de maltesers (2 Maxipacks)
  • C/s de huevos de chocolate
  • C/s de fideos de chocolate




PREPARACIÓN:


El bizcocho:

Antes que nada, precalentamos el horno a 200ºC.
Separamos las yemas de las claras.

 Echamos el azúcar sobre las yemas, con ayuda de unas varillas de cocina.

Batimos hasta que blanqueen.

En las claras, agregamos un poquito de sal, para ayudar a que éstas monten.
Primero batimos durante un minuto a velocidad baja, después a la marcha más rápida, hasta que esté bien montadas.

Derretimos la mantequilla poco a poco, a muy baja temperatura.

En un mortero, machacamos las semillas del cardamomo.

 Agregamos el resto de las especias.

En un bol aparte, mezclamos los ingredientes secos, tamizándolos.
Primero la harina.

Después agregamos el cacao en polvo.

Y por último agregamos la levadura.

Echamos las especias sobre los ingredientes secos.
Reservamos.

Sobre las yemas blanqueadas, agregamos la temperatura derretida, que estará tirando a fría.

Añadimos los ingredientes secos, poco a poco.

Vamos mezclando, poco a poco hasta formar una masa sin grumos.

Añadimos el ron, y mezclamos.

Después echamos la leche, y mezclamos.

Por último añadimos las claras montadas a punto de nieve.

Y mezclamos con movimientos envolventes, para que no se bajen.

Vertemos la masa en un molde desmontable (En éste caso de 26cm de diámetro) previamente engrasado y enharinado para que sea súper fácil retirarlo.

Horneamos durante 50 minutos, bajando la temperatura del horno a 180ºC.
Una vez salga, reservamos hasta que enfríe.


La cobertura:

Semimontamos la nata en el robot de cocina, con la varilla de montar.

Entonces, agregamos el queso crema.
Tapamos y a velocidad mínima, mezclamos unos minutos.

Cuando el queso crema esté prácticamente disuelto, agregamos el azúcar y el cacao al gusto.

Tapamos, y a velocidad máxima mezclamos todo.
Agregamos más cacao, si lo vemos necesario; para mí con éste color es suficiente.
Disponemos el relleno en mangas pasteleras. Reservamos.


El montaje:

Con un cuchillo de sierra, cortamos el bizcocho en tres placas (intentando que sean del mismo grosor).

Disponemos la primera placa de bizcocho sobre el plato de presentación.
Empapamos el bizcocho con el almíbar TxT (Mismo porcentaje de azúcar que de agua, en éste caso 500x500)

Sobre la primera placa de bizcocho empapado añadimos una generosa cantidad en los bordes, y con ayuda de una espátula de cocina, vamos extendiéndolo hasta el centro.

Disponemos la segunda placa de bizcocho encima del relleno.
Repetimos la misma operación de antes, empapamos con bizcocho, y agregamos la cobertura.

Por último disponemos la parte de arriba de la placa.
Empapamos.

Cubrimos con el resto del relleno la tarta, intentando que en los bordes tenga un gran grosor para que las bolas de cereal, se peguen bien.
Refrigeramos durante 15 minutos, para que tome cuerpo.

Pasado el tiempo, vamos colocando los maltesers, empezando por la línea de abajo.

Y después vamos rellenando el borde de la tarta con las bolas de cereal, intentando colocar las bolas entre el medio de las dos de la fila de abajo.

Una vez acabemos las bolas de cereal, colocamos en el medio unos huevos de chocolate (Ahora los venden en cualquier tienda de chucherías, ya que estamos en plena pascua) superponiéndolos uno al lado de otro hasta formar una especie de flor.
Entre los huevos y las bolas de cereal, espolvoreamos los fideos de chocolate.

Éste es el resultado final de nuestra tarta Maltesers.

Y así es como se ve el corte (Siento la foto, es con el móvil. No podía hacer otra cosa en plena fiesta!) 
¡Qué aproveche!




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© Andreíta come de todo