29 de junio de 2016

Peanut butter cream pie

Como ya os he contado en alguna ocasión, estoy haciendo un curso de repostería online de mano de la maravillosa Alma Cupcakes.
Pues bien, una de las riquísimas recetas que lo componen es ésta tarta de crema de mantequilla de cacahuete.

Estuve pensando en hacerla para el cumple de una amiga, pero que queréis que os diga, la crema de mantequilla me parece una de esas cosas que o te gustan, o lo odias.
Así que como íbamos a ser unos cuantos en la cena, deseché la idea ya que no podía arriesgarme a que me dejaran con el postre en el plato! Y la fui dejando, la fui dejando...

Hasta que invitamos a mis primos a casa, y cerciorarme de que ellos tras su viaje a New York habían  probado la mantequilla de cacahuete y les había gustado. Entonces me puse manos a la obra.
Y he de decir que fué todo un éxito. Primeramente empezando por mi, que soy la más exigente con los postres.

Me encantó. Gustó muchísimo. El toque de los pedacitos de la mantequilla de cacahuete en la composición de toda la tarta que es tan cremosa... Mmmmm
¡Deseando estoy de repetirla!

¡Espero que os guste!






(12 porciones)
INGREDIENTES:


Para la base de galletas:
  • 200 g de galletas digestive
  • 115 g de mantequilla
  • 1 Cda de azúcar granillo
  • Una pizca de sal



Para el relleno:
  • 375 g de nata para montar
  • 250 g de queso de untar
  • 100 g de azúcar granillo
  • 250 g de mantequilla de cacahuete con trozos
  • 1 Cdita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal



Para decorar:
  • 250 ml de nata para montar
  • C/s de azúcar glass
  • C/s de caramelo líquido
  • Chocolatinas al gusto




PREPARACIÓN:


Para la base:

Disponemos las galletas en el vaso de la batidora.
Trituramos a velocidad baja hasta obtener un polvo fino de galletas.

En una cazuela a fuego lento para que no humee, derretimos la mantequilla.

Disponemos la galleta triturada en un bol, junto con el azúcar y la pizca de sal.

Agregamos la mantequilla completamente derretida.

Con ayuda de una lengua de cocina mezclamos hasta que todo el polvo de las galletas quede impregnado de la mantequilla.

Disponemos la mezcla en un molde desmontable de 22 cm de diámetro.
Aplastamos con ayuda de los dedos, intentando que suba un poquito por las paredes del molde.
Metemos en el horno precalentado a 180ºC durante 12-15 minutos.


Para el relleno:

Disponemos la nata para montar junto con la pizca de sal en el bol del robot de cocina con el aplique montador.

Montamos hasta que la nata haga picos suaves.

Entonces disponemos la nata en un bol, y mantenemos en la nevera para que tome cuerpo.

En el mismo bol dónde hemos montado la nata (no hace falta lavarlo, por que todo será parte del relleno), disponemos el queso crema.

Batimos el queso hasta que esté blandito.
Agregamos el azúcar. Mezclamos.

Agregamos también la mantequilla de cacahuete, la sal y el extracto de vainilla.
Alma dice que lo mejor para ésta tarta es que la mantequilla de cacahuete sea fina, sin tropezones, yo he usado la que si que los tiene, para que se notaran un poquito más.

 Mezclamos todo hasta que esté cremoso.

Sacamos el bol de la batidora y agregamos poco a poco la nata montada que teníamos reservada en la nevera.
Mezclamos con ayuda de una lengua de cocina, con movimientos envolventes para que no se baje.

Una vez esté incorporada seguimos añadiendo el resto hasta tener una mezcla supercremosa, pero en mi caso, con pequeños tropezones de cacahuete.


Para la decoración:

Pasado el tiempo de cocción, sacamos del horno la base de galletas y dejamos enfríar por completo, si no en el momento que le pongas el relleno te lo derretirá.
Como véis, la base de galletas ha mermado tras la cocción, por eso os decía que la base debía subir un poquito por los bordes.
 

Cuando esté frío, disponemos el relleno de la crema de mantequilla de cacahuete sobre la galleta.

Con ayuda de una lengua de cocina, extendemos la crema de manera que cubra  toda la galleta, y quede pegado a las paredes del molde.

Disponemos la nata montada para la decoración en el robot de cocina, montamos.
Cuando las varillas comiencen a notarse en la nata, agregamos la cantidad necesaria de azúcar glass para que esté a nuestro gusto.

Una vez esté montada, vertemos la nata sobre la crema de mantequilla de cacahuete.

Extendemos dándole forma con una lengua de cocina.

Decoramos con el caramelo líquido.

Ponemos unas pocas de chocolatinas de chocolate sobre la superficie de la nata.

Mantenemos en la nevera y desmoldamos justo en el momento antes de servirla.
 Éste es el resultado final de nuestra tarta.

Exquisita.
¡Qué aproveche!



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27 de junio de 2016

Pollo asado a la provenzal

Una vez que empieza éste tiempo, en casa aumenta considerablemente el consumo de pollo y pavo.
Y como no siempre puede ser a la plancha, guisado o empanado y frito... Por que todo cansa, se me ocurrió hacer esta maravillosa receta.

Seguro que sólo por el título os habéis quedado con la mosca detrás de la oreja, y es que hay unos sobrecitos mágicos en los que el pollo está hecho a la provenzal.
Yo he tenido la oportunidad de probarlo en alguna ocasión, y os puedo asegurar que el sabor es muy semejante, pero, perdónenme, señores de los sobres en cuestión, que haciéndolo casero está mucho mejor, no hay color.

Además tienes el plus de las verduras que te serviran como guarnición... Mmmmm
Sensacional.
Además se puede acompañar de unas patatas que también le dan un toque, como siempre os digo, eso es cuestión del gusto de cada uno.

¡Espero que os guste!






(3 pax)
INGREDIENTES:
  • 5 Muslitos de pollo
  • 14 Coles de bruselas
  • 2 Zanahorias grandes
  • 150 g de champiñones
  • C/s de ajo en polvo
  • C/s de tomate frito casero
  • Hierbas aromáticas al gusto: Hierbas provenzales, albahaca, tomillo, pimienta.
  • Sal
  • AOVE




PREPARACIÓN:

En una fuente apta para horno, disponemos las coles de bruselas, y las zanahorias lavadas, peladas y cortadas en rodajas.
Metemos en el horno previamente calentado a 180ºC y dejamos cocinar durante 15 minutos.

Mientras tanto, limpiamos el pollo quitándole la grasa sobrante y plumas si es que las tienen.
Salpimentamos.

Espolvoreamos hierbas provenzales y ajo molido al gusto.

Añadimos un poco de tomate frito casero.

Agregamos también unas hojas de albahaca y tomillo, para que cojan el gusto.
Mezclamos todo para que los muslos queden bien empapados de la salsa de tomate y las especias.
Dejamos reposar hasta que acabe el tiempo de cocción en el horno de las verduras.

Limpiamos los champiñones, y los cortamos en rodajas finas.

Pasado el tiempo de cocción, las verduras tienen éste aspecto.

Agregamos los champiñones.

Rociamos con aceite de oliva de calidad.

Sobre las verduras colocamos el pollo.

Metemos al horno cubierto con papel de aluminio y dejamos cocinar hasta que el pollo esté perfectamente hecho, más o menos 35 minutos.

Pasado el tiempo, sacamos el pollo del horno.
Éste es el resultado final de nuestro pollo a la provenzal.

 Servimos en un plato acompañado de las verduras y del jugo que todos los ingredientes han formado en la cocción.

Sencillamente delicioso.
¡Qué aproveche!



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24 de junio de 2016

Coca de San Juan

Esta pasada madrugada fué la noche de San Juan. 
Verbena en la que se celebra la llegada del solsticio de verano, fiestas grandes de mi ciudad.
Anoche pudimos un año más acudir a la hoguera y tratar de quemar todo lo malo en ella.
Como tradición, especialmente en la zona de Cataluña, aunque ahora ya se encuentran en cualquier supermercado de toda España por éstas fechas, se suelen hacer éstos bollos dulces tan vistosos.
Hay muchísimas versiones de las cocas. 

Obviamente están las saladas, y después se pueden encontrar muchas versiones, con frutas confitadas, piñones, almendras, yogur... O crema pastelera, que es la versión que yo he hecho siguiendo la receta de mi amiga Julia de Julia y sus recetas.

A mis amigos, y a mi nos gustó mucho, a pesar de no ser muy amigos del sabor del anís.
¡Feliz verano a todos! Que definitivamente, ahora sí, ha llegado.

¡Qué aproveche!






(1 Ud)
INGREDIENTES:


Para la masa:
  • 400 g de harina de fuerza
  • 40 g de azúcar
  • 60 g de manteca de cerdo
  • 25 g de levadura fresca de panadero
  • 85 ml de leche
  • 35 ml de anís dulce
  • 2 Huevos M
  • Una pizca de sal



Para el almíbar:
  • 32´5 ml de agua
  • 32´5 ml de anís dulce
  • 65 g de azúcar



Para la decoración y relleno:
  • 1 Huevo batido
  • C/s de cerezas en almíbar
  • C/s de crema pastelera
  • C/s de azúcar granillo
  • C/s de anís




PREPARACIÓN:


Para la masa:

En el bol del robot de cocina, disponemos la harina junto con la pizca de sal y el azúcar.

Incorporamos los huevos.

Seguidamente de la manteca de cerdo a temperatura ambiente cortada en trocitos pequeños.

Agregamos el anís.

  En un vaso, disponemos la levadura de panadero.
Agregamos la leche templada y mezclamos hasta que la levadura quede completamente disuelta.

 Una vez que no queden grumos, agregamos la leche con la levadura a la mezcla del bol del robot de cocina, que comenzaremos a mezclar a la mínima velocidad.

Continuamos a ésta velocidad, durante 15 minutos, hasta que la masa esté elástica.

Una vez pasado el tiempo, la masa tendrá éste aspecto: Elástica, homogénea y lisa.
La ponemos en un bol engrasado.

Tapamos con un paño de cocina liso, y dejamos reposar en un lugar seco sin corrientes durante al menos 2 horas, hasta que doble su volumen.

 Así se ve tras pasar las dos horas de levado.
Trabajamos con las manos hasta desgasificar la masa y devolverla a su tamaño real.

La ponemos boleada sobre una superficie enharinada.

Con ayuda de un rodillo le damos forma ovalada, intentando estirarla bastante, hasta dejarla sobre el 1/2 cm de grosor, ya que después volverá a levar.
Disponemos la masa sobre la bandeja del horno con un papel sulfurizado.

Con ayuda de un cuchillo hacemos unos cortes en forma de rombos, que sean hondos, pero que no lleguen a partir la masa.
Dejamos levar de nuevo hasta que doble su volumen.

Mientras la masa está levando, disponemos la crema pastelera en una manga con boquilla rizada.

Hacemos también el almíbar, poniendo en una cazuela el azúcar junto con el agua.
Agregamos también el anís.
Calentamos al fuego hasta que el azúcar esté totalmente diluido.

En un cuenco, disponemos unos 50g de azúcar granillo, agregamos unas gotas de anís y revolvemos hasta humedecer todo el azúcar.

Tras una hora, la masa habrá levado su volumen.

Batimos el huevo, y con ayuda de un pincel de cocina, pintamos la masa.

En los huecos que se han formado en los cortes que habíamos hecho con el cuchillo, ponemos la crema pastelera.

En el medio de cada uno de los rombos que se forman, disponemos una cereza en almíbar.

Y espolvoreamos con el azúcar humedecido en anís.

Metemos en el horno precalentado a 180ºC con el calor por abajo, y cocemos durante 10 minutos.
Después cambiamos el modo a calor por arriba y por abajo, y cocemos durante otros 20 minutos.
Tras salir del horno, así se ve nuestra coca de San Juan.

Éste es el resultado final.
Al salir del horno pintamos con ayuda de un pincel de cocina con el almíbar que habíamos preparado con anterioridad.

 Una miga tierna, con el característico sabor anisado y caramelizado de la crema pastelera...
¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo