12 de septiembre de 2016

Patatas del Bodegón

Hasta hace apenas un par de días, se han celebrado en Ponferrada sus días grandes, las fiestas de la Encina.
A sí que no he encontrado mejor ocasión que ésta para publicar la receta de un bar típico por excelencia, y quizás, incluso uno de los restaurantes más antiguos de ésta ciudad.
Sólo suele abrir unas pocas horas al día para su clientela, y por eso a veces resulta difícil poder entrar, pero es que cuando lo haces, resulta prácticamente imposible encontrar mesa.
Situado en un discreto callejón cerca de la Plaza de la Encina, sólo entras si lo conoces.
Yo tras haber pasado por allí un montón de veces, hasta que no me llevo mi chico no lo conocía.
El local es un antiguo pajar de techos altos y paredes de piedra súper robustos.
A la hora de pedir en barra, tras los vinos del Bierzo y los vermuts de barril, tienen una sangría de cava que hacen al momento, que resulta muy refrescante, y que se te sube a la cabeza en un plis plas jajaja.
Sus tapas; rabas, mejillones en salsa y patatas bravas. Las mejores patatas bravas.
Por lo visto, la receta de la salsa brava que lo acompaña es expresamente secreta, pero tras muchas visitas y muchas raciones pedidas, hemos llegado a la conclusión de que es la misma salsa de los mejillones que las acompaña, eso sí, con un toque más picante.
Por supuesto, no sabemos si ésto es verdad, pero desde luego, preparándolas así se asemejan mucho a las que allí probamos.
¡Espero que os gusten!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 2 kg de mejillones
- 2 Vasos de vino blanco
- 1 Cebolla pequeña
- 2 Dientes de ajo
- Perejil
- 1 Hoja de laurel
- C/s de pimentón dulce
- C/s de colorante alimentario
- 2 Guindillas
- 1 Vaso de fumet de pescado
- 2 Cdas de harina
- 3 Patatas para freír



PREPARACIÓN:

Como para la receta de los Mejillones en salsa picante, cocemos al vapor los mejillones.
En éste caso, cambiamos el agua de la cocción por el vino blanco.
 Una vez se vayan abriendo, pasamos los mejillones a una fuente retirándoles la cáscara en la que no haya nada. 
Para ésta receta no vamos a utilizar mejillones, por lo tanto los reservamos hasta que templen y después ya hacemos con ellos lo que queramos. (Como veis mis mejillones eran bastante feos, y muy pequeños. Yo, en éste caso, les retiré la cáscara y dejé únicamente el molusco que congelé para agregar a sopas de pescado o salpicones de marisco, por ejemplo).

Ahora vamos a hacer la salsa para las patatas bravas.
El vino en el que hemos cocido todos los mejillones, lo pasamos a un vaso colándolo por una malla primeramente, y después por un colador de tela, para asegurarnos de que no haya ninguna arenilla.

Cortamos la cebolla en mirepoix.

En una cazuela parissien con un chorro de aceite de oliva, dejamos que la cebolla transparente.
Entonces, agregamos los ajos pelados y cortados en láminas.
Una vez que todo comience a dorarse, agregamos el perejil, y la hoja de laurel.

Cuando haya cogido un tono más dorado, agregamos las guindillas, el pimentón dulce, y a la vez espolvoreamos un poquito de colorante alimenticio que le dará un color más amarillento a la salsa.

Incorporamos de golpe el fumet de pescado.

Entonces agregamos también la harina.

Y sin parar de remover hasta que no queden grumos, tostamos la preparación hasta hacer una roux.

Agregamos a pocos el caldo de la cocción de los mejillones que habíamos reservado.

Con ayuda de unas varillas de cocina, vamos mezclando hasta obtener una salsa perfectamente ligada.
Rectificamos de sal si fuera necesario.

Pasamos la mezcla a la batidora de vaso, y a máxima velocidad, trituramos.

De ésta manera, crearemos una salsa muy fina.

Pasamos de nuevo a la cazuela y al fuego, sin parar de remover, espesamos la salsa.

Lavamos y pelamos las patatas.
Las cortamos en finas rodajas, y las freímos en una sartén con abundante aceite caliente.

Unos 10 minutos después, aproximadamente, estarán hechas.
Aquí una de las patatas soufflé que me salieron en la cocción, jeje.

Una vez estén bien hechas, pasamos al plato dónde vayamos a servirlas.
Salamos.

Regamos con la salsa brava caliente.

Éste es el resultado fina de nuestras patatas del Bodegón.

La salsa con un toque de mar, cremosa y picante que empapa las patatas es una delicia.

¡Qué aproveche!



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2 comentarios:

  1. Pero que pintaza tan rica tienen estas patatas, sin duda alguna va a caer por mi cocina esta receta, se que me voy a chupar los dedos con ella,besos

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    Respuestas
    1. Como consejo, retira una de las guindillas antes de triturar, yo casi acabé echando fuego por la boca! :P jijiji
      Muchas gracias, besos

      Eliminar

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