22 de septiembre de 2016

Jugo de nectarinas

Desde que me compré el robot de cocina tengo una gran afición por preparar batidos y smoothies en la batidora de vaso para mí y para mi chico.
Sinceramente es un mundo, ya que hay infinidad de combinaciones para dar a cabo unos ricos jugos de frutas y verduras.
He de decir que yo sigo comiendo mis frutas por piezas, ya que no me termina de convencer la textura de algunas en batidos. 
Pero este jugo es uno de los que más ha hecho en verano, porque compro las nectarinas muy maduras y cuando me quiero dar cuenta que así se han pasado y tengo que aprovecharlas. Agua zumo de limón y una pieza de nectarina es todo lo que necesitamos para esta refrescante bebida.
¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación al reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: Nectarinas
- Verdura: Ajo Tierno

Éste mes ha sido una duda constante por no saber por cuál de los ingredientes decidirme, pero finalmente ha sido la nectarina, que en casa nos encanta y en verano no falta en nuestro frutero.





(1 Ud)
INGREDIENTES:

- Zumo de 1/2 limón
- 1 Nectarina madura
- 2 Cditas de azúcar moreno
- 1 Vaso de agua fría
- Hielo 



PREPARACIÓN:

Exprimimos el zumo de medio limón, directamente sobre el vaso de batidora sobre el que haremos el jugo.

Cogemos la nectarina más madura que tengamos.
De ésta manera nos aseguramos que sea la más jugosa y dulce.
La pelamos y le quitamos el hueso.

Partimos la nectarina en gajos y metemos en el vaso de la batidora.

Sobre la fruta, agregamos el azúcar.

Agregamos el agua fría.

Trituramos en la batidora a velocidad máxima.

Hasta que tenga éste aspecto.

Vertemos el preparado en un vaso para zumo, con unas cuantas piedras de hielo, y una pajita.
Éste es el resultado final de nuestro refrescante jugo de nectarinas.

Así se ve al irlo bebiendo. Muy rico, súper natural y refrescante.
¡Qué aproveche!



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20 de septiembre de 2016

Manitas de cerdo

León tiene una gran tradición con la casquería. 
Todos los restaurantes tienen en sus cartas platos de despojos, como las mollejas de pollo en salsa, las manitas de cerdo guisadas, la asadurilla de cordero, los filetes de hígado de ternera encebollado o la morcilla de Matachana que hacemos con la sangre sobrante de la matanza.
Como casi siempre, esta es una receta que tengo desde que hice las prácticas de cocina en un restaurante en mi ciudad, y es que yo en casa no suelo cocinar mucho estas cosas... 
Soy un poco escrupulosa más que con el sabor, en cuanto a las texturas.
Y eso que debería estar acostumbrada ya que como os digo aquí es típico, pero de la lista de todos los despojos yo apenas como cinco.
Pero las manitas de cerdo es algo que entra en esta lista, y que realmente me gustan.
Haciéndolas así con ésta salsa espesada con las propias gelatinas de las manitas quedan de muerte.
¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación al reto:

Ya estamos de nuevo al pie del cañón para seguir con nuestros retos mensuales en Desafío en la cocina.
Y para estrenar el nuevo curso, un desafío con el que siempre se había especulado y nadie se había atrevido a pedir, hasta que por supuesto, le tocó el turno a las hermanas Camilni. Y digo por supuesto, por que ya en el otro temido desafío de los Macarons.
Para mi, la verdad es que no es un reto temido, mi ciudad es la cuna de la casquería, y he tenido que cocinarla en muchas ocasiones, ya sea de una manera u otra. Pero independientemente de ésto, aquí también entra el gusto y los escrúpulos de cada persona, y en mi caso, eso es lo que me frena a cocinarla más a menudo.
Si queréis ver el resto de recetas de casquería, os animo a que lo hagáis en Desafío en la cocina. Casquería o Despojos.





(3 Uds)
INGREDIENTES:

- 3 Manitas de cerdo abiertas por la mitad
- 1 Ramita de romero
- 2 Hojas de laurel
- 1/2 Cebolla
- 2 Clavos de olor
- 2 L de agua aproximadamente
- C/s de aceite de oliva
- 3 Dientes de ajo
- 2 Guindillas
- Pimentón al gusto
- 1 Cda de tomate frito
- 80 g de guisantes
- Perejil al gusto



PREPARACIÓN:

Compramos las manitas de cero, y le pedimos al carnicero que nos las abra por la mitad.

Con ayuda de un soplete, quemamos los pelos e impurezas que puedan tener.

A continuación vamos a limpiar las manitas de cerdo.
Cubrimos con agua y agregamos un chorro de vinagre. Las dejamos durante aproximadamente 2 horas.
Pasado el tiempo, enjuagamos las manitas en el grifo, para retirarles toda la suciedad que aún les pueda quedar.
 

Disponemos las manitas en la olla a presión al fuego pero sin tapar, cubiertas por agua junto con la rama de romero, las hojas de laurel y la cebolla con los clavos hincados.

Una vez comience a hervir, cocemos durante 15 minutos desespumando para quitarle toda la suciedad.

Pasado ese tiempo, tapamos la olla y cocemos a presión baja durante 20 minutos (Tiempo por mi olla a presión).
Así se ven cuando estén cocidas.

Sacamos las manitas a un recipiente, reservamos.

En una cazuela parissien, calentamos un chorro de aceite de oliva.
Agregamos los dientes de ajo limpios y cortados en láminas, y las guindillas.

Una vez que los ajos se hayan dorado, agregamos el pimentón.
Yo he agregado una mezcla de pimentón dulce y pimentón picante.

Antes de que el sofrito comience a quemarse, añadimos el agua de la cocción de las manitas, pasándolo por un colador para que no caiga nada de los aromáticos que añadimos.

Añadimos en el caldo, una cucharada de tomate frito que le aportará un sabor más suave y color a la salsa.

Al fuego, dejamos que la salsa reduzca.

Cuando haya reducido un poquito, agregamos los guisantes y dejamos cocer durante 10 minutos más.

Después ponemos las manitas de cerdo en la tartera, y cocemos todo junto durante 5 minutos más, para que se integren todos los ingredientes.

Espolvoreamos perejil, y retiramos del fuego.
Dejamos reposar hasta que enfríe, y metemos tapado en la nevera.
Los platos de casquería elaborada, como son las manitas, los callos, las orejas, la lengua... Están mejor dejándolos reposar, de un día para otro.


Al día siguiente, justo antes de degustarlo, ponemos las manitas al fuego, hasta que calienten su interior.
Ya estarán listas.
Éste es el resultado final de nuestras manitas de cerdo.

Servimos, regando con una cucharada de salsa.

¡Qué aproveche!



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15 de septiembre de 2016

Skyr crême bruleè

Reposteras por Europa, destino: Islandia.



En Islandia, la gastronomía está establecida en dos vertientes principales, por un lado está la adoración por los pescados, y por el otro, por la carne, especialmente por el cordero.
Independientemente del ingrediente, y debido al clima del país es muy general el empleo de conservación de los alimentos,  mediante salazón, ahumado, marinado y en ocasiones fermentando.
Mayormente sus métodos de cocinado son tradicionales, pero en muchos platos se nota la influencia de la cocina noruega.




Señores pasajeros aterrizamos en Islandia y traemos a bordo las Skyr crême bruleè.

Además, en ésta ocasión, soy la "repostera jefe" y la que ha guiado al grupo hasta Islandia.

Hace años, cuando estaba en el instituto, mi tutora se fue de viaje navideño con su familia a Islandia.
Con los pasaportes en regla, se dispusieron a cruzar varias fronteras hasta llegar a su destino en su furgoneta. Fueron tres semanas en las que vieron toda la isla por su perímetro, se bañaron en las piscinas termales, navegaron entre icebergs, vieron auroras boreales...
Y todo esto lo sé por que a su regreso a clase, nos contó maravillada su viaje, y por lo tanto me maravilló a mí. Desde entonces sueño con poder visitar algún día ese maravilloso país.
¡Cuanto me gustaría hacer un viaje así! 
Pero mientras puedo cumplirlo y no, el recopilatorio de postres de Islandia me acerca un poco más allí.
El postre que traigo son unas deliciosas natillas de chocolate blanco, hechas con un tipo de nata -yoghurt de la zona llamado Skyr.
Esta receta es muy sencilla de hacer, y está buenísima, además se puede preparar con anterioridad el día antes y darles el quemado a última hora cuando vayamos a servirlas.
Una buena combinación es mezclarlo con arándanos.
¡Espero que os guste!





(4 Uds)
INGREDIENTES:

- 180 ml de nata
- 180 g de yoghurt Skyr
- 50 g de azúcar granillo
- 2 Cdas de azúcar glass
- 200 g de chocolate blanco
- 2 Yemas
- 4 Cdas de azúcar granillo



PREPARACIÓN:

En un cazo, ponemos a calentar a fuego lento la nata junto con el yoghurt skyr.
Yo he conseguido éste yoghurt en el departamento de comida internacional de un supermercado.

Hasta que la nata y el yoghurt rompan a hervir, separamos el chocolate blanco en onzas.

Mientras, en un bol disponemos el azúcar junto con las yemas de huevo.
Mezclamos hasta formar una especie de masa amarillenta.

Una vez que la mezcla esté hirviendo, agregamos el chocolate troceado.

Con ayuda de una lengua de cocina, removemoa sin parar al fuego, hasta que el chocolate se deshaga.

Poco a poco, vertemos la mezcla de chocolate sobre el batido de las yemas y el azúcar, batiendo constantemente con ayuda de unas varillas.

Pasamos la mezcla por un colador fino, y disponemos de nuevo al fuego.

Sin parar de remover con ayuda de unas varillas, mantenemos al fuego hasta que la mezcla comience a esperar.

Vertemos el contenido en cuatro recipientes.

A temperatura ambiente, dejamos que la preparación enfríe.
En éste momento, en Islandia es usual meter la preparación al horno, durante 1 hora aproximadamente, para que la natilla se acabe de establecer. Yo he optado por hacer la receta de un modo más español, y saltarme ese paso.
Podemos meter la preparación a la nevera, para consumir al día siguiente, o en ese mismo momento.

De cualquier modo, espolvoreamos una cucharada de azúcar granillo en cada vaso de natillas, y con ayuda de un soplete, la quemamos.

Intentamos que el azúcar quemado cubra toda la superficie.

Éste es el resultado final de nuestras natillas de chocolate blanco con crema Skyr.

Con ayuda de una cucharilla de postre, rompemos la capa de azúcar quemado, y disfrutamos del suave pero profundo sabor de chocolate blanco.
¡Qué aproveche!



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12 de septiembre de 2016

Patatas del Bodegón

Hasta hace apenas un par de días, se han celebrado en Ponferrada sus días grandes, las fiestas de la Encina.
A sí que no he encontrado mejor ocasión que ésta para publicar la receta de un bar típico por excelencia, y quizás, incluso uno de los restaurantes más antiguos de ésta ciudad.
Sólo suele abrir unas pocas horas al día para su clientela, y por eso a veces resulta difícil poder entrar, pero es que cuando lo haces, resulta prácticamente imposible encontrar mesa.
Situado en un discreto callejón cerca de la Plaza de la Encina, sólo entras si lo conoces.
Yo tras haber pasado por allí un montón de veces, hasta que no me llevo mi chico no lo conocía.
El local es un antiguo pajar de techos altos y paredes de piedra súper robustos.
A la hora de pedir en barra, tras los vinos del Bierzo y los vermuts de barril, tienen una sangría de cava que hacen al momento, que resulta muy refrescante, y que se te sube a la cabeza en un plis plas jajaja.
Sus tapas; rabas, mejillones en salsa y patatas bravas. Las mejores patatas bravas.
Por lo visto, la receta de la salsa brava que lo acompaña es expresamente secreta, pero tras muchas visitas y muchas raciones pedidas, hemos llegado a la conclusión de que es la misma salsa de los mejillones que las acompaña, eso sí, con un toque más picante.
Por supuesto, no sabemos si ésto es verdad, pero desde luego, preparándolas así se asemejan mucho a las que allí probamos.
¡Espero que os gusten!






(2 pax)
INGREDIENTES:

- 2 kg de mejillones
- 2 Vasos de vino blanco
- 1 Cebolla pequeña
- 2 Dientes de ajo
- Perejil
- 1 Hoja de laurel
- C/s de pimentón dulce
- C/s de colorante alimentario
- 2 Guindillas
- 1 Vaso de fumet de pescado
- 2 Cdas de harina
- 3 Patatas para freír



PREPARACIÓN:

Como para la receta de los Mejillones en salsa picante, cocemos al vapor los mejillones.
En éste caso, cambiamos el agua de la cocción por el vino blanco.
 Una vez se vayan abriendo, pasamos los mejillones a una fuente retirándoles la cáscara en la que no haya nada. 
Para ésta receta no vamos a utilizar mejillones, por lo tanto los reservamos hasta que templen y después ya hacemos con ellos lo que queramos. (Como veis mis mejillones eran bastante feos, y muy pequeños. Yo, en éste caso, les retiré la cáscara y dejé únicamente el molusco que congelé para agregar a sopas de pescado o salpicones de marisco, por ejemplo).

Ahora vamos a hacer la salsa para las patatas bravas.
El vino en el que hemos cocido todos los mejillones, lo pasamos a un vaso colándolo por una malla primeramente, y después por un colador de tela, para asegurarnos de que no haya ninguna arenilla.

Cortamos la cebolla en mirepoix.

En una cazuela parissien con un chorro de aceite de oliva, dejamos que la cebolla transparente.
Entonces, agregamos los ajos pelados y cortados en láminas.
Una vez que todo comience a dorarse, agregamos el perejil, y la hoja de laurel.

Cuando haya cogido un tono más dorado, agregamos las guindillas, el pimentón dulce, y a la vez espolvoreamos un poquito de colorante alimenticio que le dará un color más amarillento a la salsa.

Incorporamos de golpe el fumet de pescado.

Entonces agregamos también la harina.

Y sin parar de remover hasta que no queden grumos, tostamos la preparación hasta hacer una roux.

Agregamos a pocos el caldo de la cocción de los mejillones que habíamos reservado.

Con ayuda de unas varillas de cocina, vamos mezclando hasta obtener una salsa perfectamente ligada.
Rectificamos de sal si fuera necesario.

Pasamos la mezcla a la batidora de vaso, y a máxima velocidad, trituramos.

De ésta manera, crearemos una salsa muy fina.

Pasamos de nuevo a la cazuela y al fuego, sin parar de remover, espesamos la salsa.

Lavamos y pelamos las patatas.
Las cortamos en finas rodajas, y las freímos en una sartén con abundante aceite caliente.

Unos 10 minutos después, aproximadamente, estarán hechas.
Aquí una de las patatas soufflé que me salieron en la cocción, jeje.

Una vez estén bien hechas, pasamos al plato dónde vayamos a servirlas.
Salamos.

Regamos con la salsa brava caliente.

Éste es el resultado fina de nuestras patatas del Bodegón.

La salsa con un toque de mar, cremosa y picante que empapa las patatas es una delicia.

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© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-