17 de mayo de 2014

Croquetas de espinacas y queso

Por fin saco un poquito de tiempo para la receta semanal! 
Ésta receta la conocí el pasado año, de vuelta de un viaje que hicimos a Andalucía para presentarme al exámen de la Prueba de Acesso a Grado Superior. 
Hicimos una parada estratégica para comer en Guijuelo, y junto con un par de platitos de buen jamón pedimos una ración de croquetas. Recuerdo que mi cara al ver "Espinacas y queso" junto en unas croquetas, fué un poema. Pero en cuanto dí el primer mordisco, la historia cambió por completo. 
El intenso color verde que dejan las espinacas en las croquetas, cuanto menos, llamaban la atención. Y el contraste entre el amargo sabor de las espinacas y el fuerte pero a la vez dulce sabor del queso azul (En ese caso), combinaban en perfecta armonía, me encantaron. 
Desde entonces las he hecho muchas veces, cambiando el queso, y me considero completamente fanática.
La última vez que las hice, para una cena de amigos, que nunca las habían visto, la reacción fue de sorpresa, pero después de gusto, asi que nunca, nunca defraudan.
Animaros a probar. ¡Espero que os guste!





(15 uds)
INGREDIENTES:

- 40 g de mantequilla
- 25 g de queso curado
- Sal
- 80 g de harina
- 1/2 litro de leche
- 100 g de espinacas
- 2 Huevos
- Pan rallado
- Aceite de Oliva



PREPARACIÓN:

Colocamos la mantequilla en una cazuela a fuego lento para evitar que ésta humee, ya que si no amargará el sabor. (Si se quiere usar aceite en vez de mantequilla para que realce el sabor, también se puede hacer)

Para que las croquetas tengan un gran sabor, cuanto más fuerte sea el queso mejor. Es por ello que lo más común sea usar algún tipo de queso azul, o curado.
Éste queso lo compramos en el mercado cubierto de León. Un exquisito curado de los Valles del Esla que está cubierto en manteca de cerdo. Nos dieron a probar otro que aparte de manteca llevaba trufa negra, con lo cual subía un montón el precio, así como la potencia del sabor.
Cortamos pequeñas y finas virutas del queso.

Cuando la mantequilla haya derretido, agregamos las virutas de queso y dejamos que todo se funda.

Con la ayuda de unas varillas, mezclamos el queso con la mantequilla.

Agregamos la harina.

Removemos con las varillas hasta que todo se impregne. Dejamos durante unos minutos sin parar de remover, que la harina se tueste, para evitar el sabor a crudo de la harina.

Descongelamos las espinacas. Yo las compro así por que ya vienen limpias y "desmigadas", y cortadas en tacos para un fácil uso.
Las espinacas son una verdura que se cultiva durante todo el año, la parte comestible de la planta, las hojas, son grandes y de un color verde oscuro que pigmentan todas las comidas de éste color.
Son ricas en vitaminas A y E, y se suelen consumir frescas en ensaladas, fritas o cocidas.

Agragamos las espinacas en el roux, y mezclamos todo, haciéndo que las espinacas se cocinen.

Vamos agregando poco a poco la leche, removiendo sin parar con la ayuda de una varilla para evitar los grumos en la bechamel.

Tras aproximadamente, 10 minutos a fuego suave sin parar de remover, obtenemos una bechamel sin grumos, con el espesor adecuado para hacer las croquetas.

Engrasamos el molde en el que vamos a dejar que la masa se enfríe.

Vertemos la mezcla en el molde.
Como ya os he contado en anteriores recetas de croquetas, yo lo hago en un tupper, debido a que a la hora de desmoldarlo queda la forma perfecta y nos facilita el trabajo.
Dejamos que enfríe hasta que la masa esté unida y dura, la volcamos y cortamos en raciones para las croquetas. La forma de las croquetas, las hago con ayuda de dos cuchatras, de la misma manera que en mi receta de Croquetas de jamón.

Pasamos las croquetas por el huevo batido.

Después las pasamos por pan rallado. 

Dejamos "secar" unos minutos las croquetas para que el empanado forme una pequeña costra y al frír no se desprenda ni se quemen.

Las freímos en abundante aceite caliente hasta que doren.

Las sacamos y colocamos sobre un papel absorvente para quitar el exceso de grasa.
Éste es el resultado final de nuestras croquetas.

Crujientes por fuera y cremosas por dentro. El contraste del queso con las espinacas, expectacular.
¡Qué aproveche!

4 comentarios:

  1. Simplemente... ¡Deliciosas! Me encantan. Estaba pensando cómo quedaría ese relleno para unas empanadillas y creo que las voy a hacer. Ya te contaré. jejeje.

    Un besico :)

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  2. Mmmm qué ricas estas croquetas, me encantan de verdad y además el paso a paso es muy claro, me comería una bandeja enterita jejejeje
    Un abrazo
    Lxx

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  3. Hola Andrea, también hacemos estas croquetas aunque le echamos queso azul. Y están muy ricas.
    Besos

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  4. Una receta maravillosa con una pinta fantástica ¿me invitas? Besitos corazon

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