Atún en conserva
Cuando hablamos de conservas siempre se nos vienen a la cabeza las frutas en almíbar, en confituras, las distintas hortalizas de cada temporada del año, las cremas...
En mi casa se hacen conservas cada verano: Guindillas encurtidas, pimientos asados, la receta familiar de la tomatina casera... ¡Qué de buenos recuerdos embotados!
Pero en ésta ocasión, he querido probar con uno de los frutos del mar más valorados: el atún.
Tenía muchísimas ganas de probar a hacer la conserva de éste pescado en casa.
Es uno de los productos que más consumimos para acompañar el resto de platos que preparamos, ya que contiene una cantidad de proteínas semejante a la del pollo.
Además es mucho más gratificante hecho en casa, no sólo por lo sabroso y rico, si no también porque es mucho más natural y económico.
¡Espero que os guste!
Ésta es mi aportación al reto:
Conseguimos unos lomos de atún fresco de calidad.
Guiándonos por la medida del bote de conservación que vayamos a utilizar, cortamos nuestro atún en tacos, horizontales o verticales, dependiendo de lo que nos interese.
Salamos el pescado.
Sellamos por todos lados en una sartén.
Éste paso es a nuestra elección, podemos obviarlo, ya que no es necesario el sellado para que el atún se cocine, es simplemente una manera de sellar el producto y hacer que todos sus jugos permanezcan dentro.
Una vez que nuestro pescado esté listo, rellenamos nuestro bote de cristal con unos 2 cm aproximadamente de AOVE (Importante que sea de calidad, con al menos 0,4º de acidez).
Entonces, colocamos nuestro atún de la forma más ordenada y apretada posible, con las partes de los cortes menos bonitas hacia dentro.
Refrigeramos durante 2 horas.
Comenzamos a rellenar con el mismo AOVE, mientras vamos separando los lomos de las paredes del cristal para que el líquido caiga.
Una vez que el pescado quede totalmente cubierto con el aceite, ya estamos listos para comenzar el embotado.
Cerramos fuerte la tapa de nuestro bote de cristal.
Disponemos nuestro tarro en una cazuela con un trapo limpio en el fondo (que evitará el traqueteo del bote al estar el agua en ebullición) con suficiente agua como para que lo cubra por completo.
Una vez que comience a hervir, cocemos durante 90 minutos.
Pasado el tiempo, apartamos la cazuela del fuego y dejamos reposar nuestra conserva en esa misma agua hasta que ésta se enfríe.
Damos la vuelta a nuestro embotado y reposamos durante 1 semana en un lugar sin luz ni corrientes. Si durante éste tiempo no tiene ninguna pérdida de líquido, podemos conservar nuestros alimentos hasta 6 meses.
Pasado el tiempo, así se ve nuestra conserva macerada.
Listo para abrir y consumir.
Buenísimo, con un potente sabor, como si fuera el primer día.
¡Qué aproveche!
En mi casa se hacen conservas cada verano: Guindillas encurtidas, pimientos asados, la receta familiar de la tomatina casera... ¡Qué de buenos recuerdos embotados!
Pero en ésta ocasión, he querido probar con uno de los frutos del mar más valorados: el atún.
Tenía muchísimas ganas de probar a hacer la conserva de éste pescado en casa.
Es uno de los productos que más consumimos para acompañar el resto de platos que preparamos, ya que contiene una cantidad de proteínas semejante a la del pollo.
Además es mucho más gratificante hecho en casa, no sólo por lo sabroso y rico, si no también porque es mucho más natural y económico.
¡Espero que os guste!
Ésta es mi aportación al reto:
Seguimos con la dinámica de anfitriones, y en esta ocasión ha sido Rosa del blog Un toque de canela la encargada de escoger el tema a seguir éste mes.
Y no me puede gustar más, no me cabe duda de que todas las recetas para el recopilatorio La cocina TS: #TeTengoEnElBoteTS van a ser buenísimas.
INGREDIENTES:
- 1,5 kg de atún fresco
- C/s de sal
- AOVE
PREPARACIÓN:
Conseguimos unos lomos de atún fresco de calidad.
Guiándonos por la medida del bote de conservación que vayamos a utilizar, cortamos nuestro atún en tacos, horizontales o verticales, dependiendo de lo que nos interese.
Salamos el pescado.
Sellamos por todos lados en una sartén.
Éste paso es a nuestra elección, podemos obviarlo, ya que no es necesario el sellado para que el atún se cocine, es simplemente una manera de sellar el producto y hacer que todos sus jugos permanezcan dentro.
Entonces, colocamos nuestro atún de la forma más ordenada y apretada posible, con las partes de los cortes menos bonitas hacia dentro.
Refrigeramos durante 2 horas.
Comenzamos a rellenar con el mismo AOVE, mientras vamos separando los lomos de las paredes del cristal para que el líquido caiga.
Una vez que el pescado quede totalmente cubierto con el aceite, ya estamos listos para comenzar el embotado.
Cerramos fuerte la tapa de nuestro bote de cristal.
Disponemos nuestro tarro en una cazuela con un trapo limpio en el fondo (que evitará el traqueteo del bote al estar el agua en ebullición) con suficiente agua como para que lo cubra por completo.
Una vez que comience a hervir, cocemos durante 90 minutos.
Pasado el tiempo, apartamos la cazuela del fuego y dejamos reposar nuestra conserva en esa misma agua hasta que ésta se enfríe.
Damos la vuelta a nuestro embotado y reposamos durante 1 semana en un lugar sin luz ni corrientes. Si durante éste tiempo no tiene ninguna pérdida de líquido, podemos conservar nuestros alimentos hasta 6 meses.
Pasado el tiempo, así se ve nuestra conserva macerada.
Éste es el resultado final de nuestro atún en conserva.
Listo para abrir y consumir.
¡Qué aproveche!
Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado 😊







