Mini - charlota de tiramisú sin huevo
La Charlota o Carlota, es una tarta de origen francés inventada por el chef Marie-Antonie Carême hace tres siglos. Éste cocinero trabajaba para el zar ruso Alejandar I y nombró éste postre charlota en honor a una cuñada del zar. Es por ello que muchos se piensan que la charlota es de origen ruso, pero nada que ver!
Tiene como diferencia que el molde se forra con los mismos bizcochos de la base del pastel, formando una linea exterior alta.
Es un postre que se suele servir frío, de hecho es muy usual que el relleno forme distintas capas y se meta en el congelador para que tenga una consistencia semejante a un helado.
Resulta una tarta muy fresca y suave, con la gran ventaja de que es muy sencilla de hacer, ya que no precisa de ningún tipo de cocción. Además admite tantas variantes como puedas llegar a imaginar.
Yo la he hecho rellena de mi postre favorito por excelencia, el tiramisú. Una receta variada del original, ya que ésta no contiene huevos, pero os aseguro que queda igual de consistente y de sabrosa.
Gracias a mi amigo Esteban por prestármela! ;)
¡Espero que os guste!
Mi mini-charlota de tiramisú es mi cuarta aportación al reto:
En ésta ocasión toca entrada dulce, y no una entrada cualquiera... es el tercer aniversario del reto! Para mí, el primero que vivo formando parte de él, y estoy segura de que no será el último!
Esta vez, nuestras nuestras queridas bosses, todas juntas no llegaron a un acuerdo así que no encontraron mejor manera de tomar una decisión que hacernos elegir a los participantes una de entre cinco imágenes relacionadas con la naturaleza. tras el tiempo de deliberación, la elegida era una con unas piedras, formando un circulo, tipo "Stonehenge".
Ésta elegía una de las denominadas tarta charlota, con lo cual yo me lleve una alegria, ya que es una tarta que me parece una preciosidad, y si jugaba bien mis cartas podría estar muy buena, además que no la hacía desde la escuela de cocina, y me apetecía mucho. Además una gran ventaja a mi parecer, es que esta tarta admite una presentación más pequeña... Y así es como la he hecho yo, pequeñita.
Sí queréis ver las buenísimas y preciosas charlotas del resto de mis compañeros de desafío, no dudéis en visitar la entrada del blog Desafío en la cocina (Charlota).
Esta vez, nuestras nuestras queridas bosses, todas juntas no llegaron a un acuerdo así que no encontraron mejor manera de tomar una decisión que hacernos elegir a los participantes una de entre cinco imágenes relacionadas con la naturaleza. tras el tiempo de deliberación, la elegida era una con unas piedras, formando un circulo, tipo "Stonehenge".
Ésta elegía una de las denominadas tarta charlota, con lo cual yo me lleve una alegria, ya que es una tarta que me parece una preciosidad, y si jugaba bien mis cartas podría estar muy buena, además que no la hacía desde la escuela de cocina, y me apetecía mucho. Además una gran ventaja a mi parecer, es que esta tarta admite una presentación más pequeña... Y así es como la he hecho yo, pequeñita.
Sí queréis ver las buenísimas y preciosas charlotas del resto de mis compañeros de desafío, no dudéis en visitar la entrada del blog Desafío en la cocina (Charlota).
(1 Unidad)
INGREDIENTES:
- 1 Paquete de bizcochos de soletilla
- 1 Taza de Café fortaleza
- 250 g de queso mascarpone
- 200 g de nata para montar
- 100 g de azúcar
- 1 Onza de chocolate puro
- C/s de cacao puro
PREPARACIÓN:
Mi postre favorito sin duda alguna es el tiramisú. Pero a veces me resulta un verdadero incordio hacerla ya que en la receta tradicional hay que andar montando las claras de huevo y haciendo muchos pasos... Pero esta vez vamos a hacer un tipo de tiramisú sin huevos, que además de resultar muy fácil, cómoda y rápida de hacer, aguanta más días en la nevera que si los llevara.
Antes que nada, colocamos en la máquina de varillas la nata, y la montamos.
En un bol, ponemos el queso mascarpone.
Le incorporamos el azúcar y mezclamos.
Mientras vamos mezclando con ayuda de una lengua de cocina, agregamos la nata montada.
Lo mezclamos con movimientos suaves, envolventes, de arriba a abajo, para evitar que la nata se baje.
Una vez esté bien mezclado, vertemos el preparado en una manga pastelera, sin boquilla, y dejamos reposar en el frigorífico hasta su uso.
Os aseguro que el preparado queda con la misma consistencia que si fuera el auténtico tiramisú con los huevos.
Nos disponemos a hacer el café.
Yo me he decantado por las Cápsulas despertar de Café Fortaleza que venían en la Disfruta box de Febrero.
Yo en éste caso voy a utilizar moldes pequeños, que no son desmontables, de distintos tamaños, para hacer una presentación distinta.
Para hacer la base de las mini charlotas, dosponemos dos bizcochos de soletilla (Ó los que hagan falta para cubrir el fondo) apretamos el molde hasta que se corten.
Con ayuda de una cuchara o un pincel de cocina humedecemos con café los bizcochos de soletilla del fondo.
Cortamos los extremos de los bizcochos de soletilla del mismo tamaño, y los colocamos un poco superpuestos uno encima de otro en el molde.
Rellenamos la charlota con la mezcla del queso.
Con ayuda de una espátula pequeña para postres, nivelamos el relleno.
Cortamos las onzas de chocolate muy fino.
Echamos un puñadito del chocolate sobre el relleno.
Después colocamos un trozo de bizcocho de soletilla sobre el relleno con el chocolate, y con ayuda de una cucharilla, lo empapamos de café.
Sobre éste bizcocho, ponemos más relleno, haciendo un copete con la manga pastelera.
Con un colador, tamizamos el cacao sobre el copete de la mezcla.
Si el copete queda bien marcado, con el cacao espolvoreado, se ve así.
Seguimos el mismo proceso con todos los moldes, hasta acabar el relleno.
Con la espátula pequeña para postres, redondeamos el molde por dentro, para poder desmoldarlo mejor. Entonces tiramos para arriba del molde.
En estas tartas es típico (o mejor dicho, está de moda) colocar un lazo, o cinta atados a los bizcochos que forman las paredes de la charlota, aportan una imagen más bonita, y así te aseguras de que las paredes no se desmoronen.
Como ya os dije, yo lo hacia en moldes de distinto diámetro para hacer una decoración nueva.
Colocamos la charlota de mayor tamaño en un plato para la presentación, sobre ella, la de tamaño medio, y encima, por último, la pequeña. Aunque por supuesto, como siempre, podéis variar la presentación a vuestro gusto, ya veis que individualmente también quedan preciosas!
Espolvoreamos un poco más de cacao al gusto, para que se vea que va de arriba a abajo.
Éste es el resultado final de nuestra mini-charlota de tiramisú.
Cómo véis queda es una tarta especialmente bonita, y os aseguro que muy muy rica.
Y ahora, colocamos las velas, y soplamos pidiendo que éste gran reto mensual llamado Desafío en la Cocina, cumpla muuuuuuuuchos años más, y que yo esté cocinando en él!
¡Qué aproveche!
Si te gusta esta o cualquiera de mis recetas y la preparas, sube una foto mencionándome en cualquiera de mis redes sociales o bajo el hastagh #AndreítaComeDeTodo para así poder ver lo bien que te ha quedado😊





