Kozunak
Reposteras por Europa, destino: BULGARIA.
Dicen que la gastronomía búlgara es una de las más ricas que se pueden probar. En ella se nota la influencia de la cocina turca, griega, árabe, húngara e italiana.
A nivel mundial, son conocidos por sus ensaladas, sopas calientes y sobre todo por un sinfín de postres. Y en sus recetas es común usar productos locales como el queso blanco tipo feta, el yogur y un montón de hortalizas propias de su climatología.
¡Espero que os guste!
Señores pasajeros... Aterrizamos en Bulgaria! Y traigo a bordo la receta de Kozunak o pan bulgaro.
El kozunak es un pan que se da en bastantes países de la Europa Oriental, sobre todo en épocas festivas como la Pascua. En ésta época se hornea con un huevo pintado de rojo en el centro de la masa, para que simbolice la sangre de Dios, y el pan que lo rodea sea su carne.
Además se le suelen incorporar ingredientes aromatizantes con cáscara de limón, naranja o vainilla. Pero yo para darle otro toque, le incorporaré una crema de chocolate para hacerlo aún más si cabe, una tentación.
Éste es un pan dulzón muy rico, parecido al brioche francés.
Al hacer tantos reposos con la masa, ésta queda súper esponjosa que adopta cualquier forma que se le de. Al meterlo en el horno, adopta un color característico, entre marrón y dorado, y su miga es de un amarillo claro, compacta pero a la vez suave y esponjosa.
Se puede presentar de varias maneras, en vez del trenzado como es mi caso, en las pastelerías búlgaras suelen encontrarse en forma de flor. Ésto lo hacen dividiendo la masa exactamente en 16 bolas iguales, que se amasan y enrollan y se disponen todas juntas en un molde para la cocción.
(1 Trenza)
INGREDIENTES:
- 300 g de harina
- 120 ml de leche entera templada
- 2 g de levadura fresca de panadero
- 1 Huevo
- 100 g de azúcar blanquilla
- 40 g de mantequilla derretida
- 1 Cdita de sal
- C/s de crema de cacao y avellanas para el relleno
PREPARACIÓN:
En un bol ponemos la harina.
Mientras, en un vaso con la leche templada, diluimos la levadura hasta que no quede ni un grumito.
Incorporamos la leche con la levadura en el bol con la harina.
Comenzamos a amasar hasta crear una pasta viscosa.
Entonces, añadimos la sal, el azúcar y el huevo, mezclamos.
Derretimos la mantequilla y se la incorporamos a la masa.
Ponemos el preparado en el cubo del robot de cocina, y amasamos enérgicamente durante 10 minutos, para que todos los ingredientes se integren.
Pasamos la masa a un bol, cubrimos con un paño de cocina limpio, y dejamos que la masa fermente y se hinche durante 2 horas.
Pasado el tiempo, la masa habrá crecido bastante.
Ponemos la masa sobre una superficie enharinada.
Como veis ha fermentado muchísimo y ahora es una masa muy aireada, a causa de la fermentación.
Trabajamos la masa añadiéndole harina, hasta que no se nos pegue en las manos.
Después, ponemos la masa en el bol, y dejamos reposar durante otras dos horas.
Repetiremos éste proceso otras 3 veces, haciendo en total cuatro fermentaciones de dos horas cada una.
Una vez haya fermentado todo lo posible, estiramos la masa sobre una superficie enharinada.
Vamos a extenderlo de manera que quede con aproximadamente 3 mm de espesor, y un lado sea más largo que el otro.
Extendemos la crema de cacao por toda la superficie de la masa.
Enrollamos la masa sin que quede demasiado apretado, pero que quede uniforme.
Disponemos la masa enrollada en la bandeja del horno con un papel sulfurizado.
Cortamos el rollo en dos partes iguales, a lo largo.
Dejaremos el extremo de la parte de arriba sin cortar para poder hacer bien el siguiente paso.
Una vez que hayamos dividido nuestro rollo, trenzamos las dos partes pasando una por debajo de la otra, y después por encima.
Lo hacemos sin apretar mucho y dejando la parte de las capas con crema de cacao al exterior.
Una vez lo tengamos, lo dejamos reposar una última vez durante una hora, en un sitio templado y sin corrientes.
Metemos la trenza al horno, precalentado a 180ºC.
Horneamos durante unos 20-25 minutos, con calor por arriba y por abajo, vigilando la cocción y que la crema de cacao se tuesta pero no se quema.
Sacamos del horno, y dejamos que se enfríe en una rejilla.
Éste es el resultado final.
Genial para el desayuno o la merienda, cualquier ocasión es buena!!!
Así de esponjoso se ve al corte.
¡Qué aproveche!
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