7 de abril de 2016

Albóndigas de merluza y gambas

De todos es sabido que tanto los pescados como las verduras son ingredientes que los niños repelen.
O eso dicen, que yo no soy madre, y a mi de pequeña no me pasó.
Yo siempre fui muy buena comedora (a la vista está...), comía todo lo que me echaran en el plato, y a no ser que fueran lentejas, nunca rechistaba.
Mi mayor problema siempre han sido las legumbres; De pequeña con las lentejas, y de mayor, cuando al fin conseguí meter éstas en la boca, empecé a odiar las alubias. Esa textura que tienen... No soy capaz de tragarlas!
El caso es que determinados ingredientes hechos o simplemente cortados de una forma, hace que los niños cambien su visión de las cosas y les apetezca comerlos. Mismamente, a mi primo pequeño la fruta no es que le haga mucha gracia, y cuando estuvo en casa pasando unos días, para la merienda le preparé una variedad de frutas cortadas y colocadas en forma de dibujo (Podéis verlo en mi Instagram) y no dejó ni una!
Lo mismo pasa al hacer con la carne o los pescados que les cuesten comer, unas albóndigas. Y si además lo metemos de lleno en la cocina para ayudarnos a prepararlas, las comerá sin rechistar.
Éstas están hechas con merluza, gambas y palitos de cangrejo, pero como siempre digo, se puede jugar con as variedades de los ingredientes para hacer distintas versiones... ;)
¡Espero que os guste!






(4 pax)
INGREDIENTES:


- Las albóndigas:

- 4 Filetes de merluza sin espinas
- 100 g de gambas peladas
- 2 Palitos de surimi
- 1 Huevo
- 40 ml nata líquida
- C/s pan rallado 
- Perejil fresco picado
- Sal


- La salsa:

- 1 Cebolla
- 50 g de harina
- Ajo molido
- 100 ml de vino blanco
- 500 ml de caldo de pescado
- Colorante alimentario al gusto 
- C/s tomillo
- Aceite de oliva



PREPARACIÓN:


- Las albóndigas:

Como mis filetes de merluza y las gambas estaban congelados, las descongelamos a temperatura ambiente 3 horas antes de su uso.
Si podéis conseguirlo fresco, mejor que mejor.

Una vez que estén descongelados, partimos en trozos menudos, junto con el surimi.

Yo, tengo el aplique de la picadora de carne en mi robot de cocina, así que paso todos los pescados por ahí, hasta obtener una mezcla de igual tamaño que la carne picada que venden en las tiendas.
Si no dispones de una picadora doméstica, siempre se puede cortar a cuchillo finamente.

En el bol dónde han caído los pescados triturados, agregamos el pan rallado, la nata , el huevo y el perejil.
Con las manos limpias, mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
Metemos en la nevera para que tome cuerpo.



- La salsa:

Mientras la carne reposa en frío, hacemos la salsa.
En una tartera con un chorro de aceite de oliva, ponemos la cebolla picadita en brunoise, y dejamos que dore.

Una vez que la cebolla empieza a estar hecha, agregamos el ajo picado (en mi caso de bote) y la harina.

Con ayuda de una cuchara de madera, mezclamos hasta que la harina se mezcle bien, dejamos cocinar sin parar de remover, haciendo una roux.

Agregamos el vino blanco, y mezclamos.

Una vez que el vino se haya incorporado, agregamos poco a poco el caldo de pescado sin parar de remover, como si de una bechamel se tratase, para que no queden grumos.

Una vez que la salsa tenga la textura adecuada, agregamos el colorante alimentario, para darle otro tono. Acabamos con un poco de tomillo.
Si se desea, se puede pasar por la batidora, para crear una salsa fina.
Reservamos.


Una vez que la salsa esté hecha, sacamos la mezcla de la nevera y hacemos pequeñas bolas del tamaño de dos - tres bocados.
Yo, para no ensuciarme, me pongo guantes de latex y boleo. Además, con éstos las albóndigas ruedan mejor y queda la forma perfecta.

Una vez le hayamos dado forma, pasamos las albóndigas por harina, y le quitamos el exceso.

Freímos en una sartén con abundante aceite caliente.

 Una vez que se empiecen a dorar, le damos la vuelta y dejamos que tomen color por el otro lado.
Como siempre que hacemos albóndigas, éste paso ha de ser rápido, para que forme una película por fuera pero no las llegue a cocinar en su interior.

Una vez estén fritas, las ponemos en la salsa.

A fuego medio para que éstas no se desmenucen, cocinamos durante 15 minutos, aproxmadamente, hasta que las albóndigas estén hechas.

Pasado el tiempo, emplatamos.

Finalizamos con un poco de perejil espolvoreado.

 Éste es el resultado final de nuestras albóndigas de pescado.

Sencillamente exquisitas.
¡Qué aproveche!

2 comentarios:

  1. Se ven exquisitas Andrea. Una cazuelita de esas para dentro de nada la comida, me iba a prestar por la vida.
    Besinos

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    Respuestas
    1. Son exquisitas! Y admiten tantos cambios como quieras, asi se puede hacer al gusto de cada uno! Gracias guapa! Besos

      Eliminar

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