17 de febrero de 2016

Pollo asado a baja temperatura

En mi casa, desde siempre, el pollo asado es plato de Domingo. Mi madre siempre nos asaba un pollo (casero, eso sí) a mi padre y mis hermanos, variando en las guarniciones y rellenos. Un día con patatas, otro día con pimientos, rellenos de cebolla, de carne picado, o de jamón serrano... Ummmm a cada cuál mejor.
Y el otro día, se me antojó. Desde que me independicé, no había hecho un pollo asado (Entero) y fue pensarlo, y hacerlo. 
Aunque sí que es verdad que no me basé en ninguna de las recetas típicas de mi madre, y es que desde que homenajeamos a Heston Blumenthal en Cooking the chef y vi la cantidad de recetas que había en el recopilatorio de su pollo asado, y sobre todo vi la pinta que tenían cada uno de esos pollos... Ay, se me habían quedado grabados en la retina, y no tuve más remedio que hacerlo :P
Los pasos para conseguir un pollo asado sencillamente delicioso son súper sencillos, y la verdad no muy usuales, o al menos yo nunca los había hecho, y seguro que a partir de ahora lo haré siempre así.
¡Espero que os guste!






(4 pax)
INGREDIENTES:

- 1 Pollo 
- 120 g de sal
- 2 L de agua
- Tomillo
- Mantequilla
- 2 Patatas grandes
- 60 ml vino blanco



PREPARACIÓN:

Conseguimos un pollo de apróximadamente dos kilos.
Si viene atado, le quitamos las cuerdas. Parece un paso mediocre, pero de ésta manera conseguiremos que la temperatura sea la misma en cada parte del pollo.
Diluimos la sal en el agua, y metemos el pollo en ella. Dejamos aquí durante una noche entera, de ésta manera, el pollo quedará muy jugoso.

Al día siguiente, sacamos el pollo y le pasamos un paño para retirar el exceso de agua que le quede.
Aliñamos el pollo por dentro, con unas gotas de zumo de limón (o un limón entero metido dentro) y tomillo al gusto.

Untamos la piel del pollo con mantequilla.

Con ayuda de una jeringuilla de cocina insertamos 35 ml de vino blanco en cada pechuga del pollo.
Precalentamos el horno a 90ºC.

Metemos el pollo en el horno, y dejamos cocer durante 1 hora y media.
Pasado el tiempo, éste es el resultado:

Para conseguir que el pollo quede tierno por dentro, y la piel bien crujientita, dejamos reposar fuera del horno durante 45 minutos.

Pasado el tiempo, le damos la vuelta al pollo y regamos con los propios jugos que ha soltado.
Metemos en el horno calentado a temperatura máxima, en mi caso 250ºC.

Tras diez minutos el pollo tiene éste aspecto.

Servimos nuestro pollo asado, en éste caso con unas patatas gajo al horno con salsa chimichurri.
Éste es el resultado final de nuestro pollo asado:

Trinchamos el pollo empezando por la parte de la pechuga.

Y servimos. Como véis, la carne está súper jugosa y la piel, hecha en una finísima pelicula crujiente.
¡Qué aproveche!

4 comentarios:

  1. Que rico es el pollo asado, y más cuando queda como el tuyo: jugoso y con la piel crujiente. ¡Un plato perfecto! :)
    Besos.

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    Respuestas
    1. A mi también es éste el punto para el pollo que más me gusta.
      Tiernecito,crujiente... una delicia. Muchas gracias! :) Besos

      Eliminar

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