7 de enero de 2014

Delicias de buey de mar

Ahora que han pasado las Navidades seguramente más de uno se proponga cambiar de hábitos y hacer que el estómago se olvide de las comilonas de estos días (Yo para empezar...Ufff) pero la verdad es que ha habido platos muy muy ricos, aunque ahora nos pesen jejeje.
Éste es uno de ellos, y es que para el día de Reyes el menú ya está organizado, pero yo siempre saco un hueco para aportar algo, y la verdad han gustado mucho, quedan con un sabor muy notable a marisco, muy cremosas y riquísimas.




(36 unidades)
INGREDIENTES:

- 1 Centollo grande (O un buey de mar)
- 80 g de mantequilla
- 80g de harina
- 1/2 Litro de leche
- Agua de cocción del centollo
- Perejil
- Huevos
- Pan rallado

PREPARACIÓN:


En una olla con sal y laurel, cocemos el buey de mar durante 10 minutos.
Reservamos un poco del caldo de la cocción.

Dejamos que el buey de mar se enfríe.

Con la ayuda de unas tenacillas o el cascanueces vamos abriendo las extremidades por las articulaciones, y cuando estén abiertas, sacamos la carne con la ayuda de unos palillos.

Mi buey de mar tenía muchísima carne.
Hay que tener especial cuidado en que no contenga ningún trozo de cáscara.

En una tartera que no se pegue, derretimos la mantequilla a fuego suave para que ésta no humee y no amargue el sabor.

Echamos la harina de golpe y con unas varillas removemos hasta formar una roux durante dos minutos para que la harina tueste y no se note su sabor.

Agregamos el caldo de la cocción del buey de mar y removemos.

Poco a poco vamos agregando la leche y removiendo para deshacer todo grumo que pueda haber.
Hay que mezclar aproximadamente durante 10 minutos a fuego intermedio desde que comienza a hervir.

Cuando la bechamel haya tomado cuerpo, agregamos la carne del marisco.

Continuamos dando vueltas, haciendo que se incorpore la carne en toda la masa.
En las últimas vueltas salpimentamos, agregamos nuez moscada y perejil al gusto.

Vertemos la masa en un tupper.

Dejamos enfriar en una superficie plana con algo por debajo para que enfríe por todas las partes por igual.

Cuando la masa haya enfriado y haya tomado cuerpo, desmoldarla será tan fácil como aquí.
Partimos la masa en cuadrados iguales del tamaño de un bocado, a mí me ha salido masa para 36 piezas, una buena cantidad.

Con la ayuda de dos cucharas vamos dando forma a las croquetas.
Por supuesto, esto se puede hacer con las manos, eso al gusto de cada uno, pero yo que evito mancharme lo menos posible lo hago así, además la forma es perfecta.



Batimos los huevos y pasamos las croquetas por ellos.

Después pasamos cada pieza por pan rallado.

Dejamos las piezas metidas en el frigorífico para que enfríen  y el empanado sea más resistente hasta antes de freírlas.

En abundante aceite caliente, freímos las croquetas haciendo que se doren igualmente por toda la superficie.

A medida que vayamos sacando las croquetas las disponemos en un plato con papel absorbente.

Éste es el resultado final.

¡Qué aproveche!

1 comentarios:

  1. Hola el resultado tiene una pinta buenísima cómo todo lo que nos enseñas.
    De nuevo gracias por la receta y ahora sólo nos toca probar, estamos un poco vagos después de las fiestas, hay que ponerse a cocinar

    ResponderEliminar

¿Quieres preguntarme algo o dejarme algún comentario? ¡Éste es el lugar!
¿Tienes alguna duda, consulta o sugerencia? Puedes hacerlo en cualquiera de mis redes sociales: google+, facebook y twitter.
Me encantará leerte, y te responderé lo antes posible.

Muchas gracias por visitarme! :)

© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-